Arpegios pa' flipar, tío, con el Prelude No 1 in C Major de Bach
Entre bastidores

The Well-Tempered Clavier, Book 1: Prelude No. 1 in C major, BWV 846

Bach cuenta lo que hay entre bastidores de Prelude No 1 in C Major
¡Hostia, peña, soy Bach y esta es la movida de fondo del Prelude No 1 in C Major, tronco! Vas a flipar con el pollo de que ni yo tengo claro si lo parí en Köthen o en Weimar, y con ese cuaderno de 1722 que lo lía mazo más. Y ojo, que aquí mis colegas compositores y yo te enseñamos a reconocer nuestras piezas en cuanto suenan, así que  date una vuelta por el entrenamiento , ¡venga, a petarlo!
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Mi partida de nacimiento está más rayá que un disco

¡Joder, colega, que me preguntas cuándo parí este preludio y ni yo lo tengo chupao, flipa! El cuaderno bueno lleva fecha de 1722, pero la pieza ya podía andar suelta por ahí desde antes, tío. Y el sitio, pues nada, Köthen o igual Weimar, a saber, que la peña no se pone de acuerdo ni a tiros. Vamos, que el misterio es de los chungos, en plan expediente X con peluca, ¿sabes?

Currando pa' un príncipe con peluca

¡Atiza, que en Köthen yo era Kapellmeister del príncipe Leopold, y ahí me tenías, currando como un jabato! Fueron de 1717 a 1723, o sea, seis añazos de movida fija, tronco. Según se cuenta, ahí cuajó mi preludio, que no es poca cosa, ¿eh? Yo con mi pluma y mi peluca, hecho un figura, ¡sin wifi ni na', anda ya!

El cartelito pa' novatos y pa' máquinas

¡Fíjate qué letrero le puse a la cosa, peña, un rollo de prospecto de farmacia! Lo dejé escrito: pa' provecho y uso de la juventud musical con ganas de estudiar, que se pega el curro, ¿vale? Y también pa' pasar el rato los que ya van sobraos y son unos cracks, ¡chulísimo! O sea, un libro pa' pipiolos y pa' bestias pardas a la vez, el combo que no falla ni de coña.

Afinar sin liarla parda

¡Venga, que te explico lo de 'bien temperado' sin que te rayes, colega! Es un sistema de afinación de doce notas pa' que to' los tonos suenen en su sitio, no solo uno o dos, ¡de locos! Qué temperamento exacto quería yo, pues eso nadie lo sabe a ciencia cierta, qué movida. Así que si un listillo te jura que lo tiene claro, tú pasa, que va de farol, tronco.

La palabra 'clavier' es un cajón de sastre

¡Cuidao con la palabra 'clavier', tío, que es un lío de campeonato! Ahí cabían el clavecín, el clavicordio y hasta el órgano, ¡mazo de cacharros en el mismo saco! El pianoforte acababa de nacer, el pobre, y estaba en pañales, ni pintaba nada en mi barrio. Así que si lo tocas en piano, vale, guay, pero el clave te mira raro desde la esquina, ¡qué cringe!

La maqueta pa' mi churumbel

¡Ostras, que antes del preludio gordo hubo un borrador más canijo, de pipiolo! Va en el Klavierbüchlein que armé pa' mi hijo Wilhelm Friedemann, desde 1720 más o menos, un cuaderno pa' el crío, colega. Era la versión corta, tipo la maqueta del grupo antes del disco, ¿sabes? Luego la estiré y la pulí hasta dejarla dabuten, que uno aprende rectificando, ¡venga ya!

Aquí no se baila, peña

¡Eh, que no te me vayas de farra, que aquí no hay rollo de danzas ni de verbena! Detrás del preludio viene una fuga, y esa mide 27 compases, ¡ni uno más ni uno menos, tronco! Una fuga es tipo pilla-pilla de melodías que se persiguen unas a otras, ¡de locos! El preludio te calienta motores y la fuga te mete en harina, son pareja de hecho, ¿vale?

Veinte años después, otra tanda

¡Madre mía, colega, que luego me dio por repetir la jugada, qué vicio! El segundo libro lo monté unos veinte años más tarde, en 1742, ya instalao en Leipzig, ¡menudo fichaje! Entre un libro y otro pasó una pasta de tiempo, anda, que no es chasquear los dedos y ya. Y mi preludio del primero seguía ahí, el rey del barrio, sin moverse ni un pelo, ¡brutal!

Gounod se cuela en la fiesta sin avisar

¡Hostia, que llega el francés Charles Gounod y se pilla mi preludio pa' su rollo! Se sacó una melodía de la manga encima de mis acordes, y en 1853 la publicaron como 'Méditation sur le 1er prélude de piano de S. Bach', ¡menudo nombrecito, tío! Sí, dice 'piano', y yo ahí flipando, que menudo cacao de título, colega. Un fichaje de última hora, tipo featuring sin avisar, ¡de locos!

El Ave Maria no es mío, ojo

¡Que quede claro, tronco: el Ave Maria no es mío, ni de coña! La melodía es de Gounod, que la enchufó en 1853 encima de mis acordes, y en 1859 le pusieron la letra en latín, ¡qué movida! Y ahí no acaba la cosa, que el crack de Arvo Pärt se montó su Credo alrededor de mi preludio, ¡flipante! Vamos, que mi preludio es como el bar de la esquina, que entra to' quisqui, se pide algo y sale con ideas, ¿sabes?
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¡Hostia, peña, menudo viaje nos hemos pegao por mi preludio, flipante! ¿Te ha molao conocer la historia del Prelude No 1 in C Major, tronco, o te has quedao pillao con la boca abierta? Piénsalo, colega: unos cuantos acordes rotos y aquí seguimos, siglos después, dándole al coco como flipaos. Y ojo, quillo, que esto no se acaba aquí, que a mi preludio le quedan mazo de rincones por destapar. Charles Gounod se sacó una melodía de la manga encima de mi preludio y la publicaron en 1853, ¡qué movida más random, illo! En 1859 le colocaron el texto en latín del Ave Maria, y la peña se piensa que es mía, ¡anda ya, qué cringe más bonito! Y Arvo Pärt se montó su Credo alrededor de mi do mayor, ¡de locos, tío, un crack total! Pues nada, dale a los enlaces de aquí abajo, chaval, y sigue cacharreando con el Prelude No 1 in C Major hasta que te pires a la cama. Que la música buena es así, colega: la pillas una vez, te engancha y ya no hay Dios que te suelte, ¡brutal!