Depre hipnotizá y manazas con el Piano Concerto No 2 de Rachmaninoff
I. Moderato
Piano Concerto No. 2 in C minor, Op. 18

¡Buah, tronco, que soy Rachmaninoff y te voy a explicar el I. Moderato del Piano Concerto No 2, mazo de guay, ya verás! Primero el piano suelta unos acordes tipo campana, solo, sin red, y luego las cuerdas y el clarinete se llevan el temazo, ¡un flipe de arranque que te deja pegao, illo, de locos! Ojo, peña, que aquí mis colegas compositores y yo te enseñamos a reconocer nuestras piezas nada más sonar, así que anda, dale caña al entrenamiento y flipa, ¿vale?
---
Cómo se escucha esto sin tener ni idea
¡Hostia, colega, relájate, que esto no es un examen, es oír y flipar, no te hace falta ni una gota de pasta ni de carrera! Tú pilla el piano solo, que es el prota de la movida, y luego clava la oreja en las cuerdas y el clarinete, que se llevan el temazo principal. Imagínate el piano como el tío del micro y la orquesta entera como la peña de atrás haciendo el coro, ¡un ruidazo de locos, illo! Si te pierdes en algún momento, tranqui, tronco, tú agárrate al piano, que ese no te deja tirao ni de coña.Por qué le puse Moderato, que no es mi primo el del pueblo
¡Anda ya, que Moderato no es un colega mío, es el ritmo, tío, ni corre ni se arrastra! Lo llamé así porque ni va a toda hostia ni es un tostón de lento, sino a paso de paseo con el pecho inflao, ¿sabes? Total, que el título te dice «tranqui, peña, aquí no hay carreras» y luego la música te la cuela con un subidón brutal, ¡qué rollo más traicionero! Eso sí, este trozo lo curré el último y me costó un riñón, quillo, o sea que cada compás lleva su sudor.La forma: un bocata con su drama dentro
¡Guay, que ahora toca la forma, tronco, y esta se cuenta fácil, de las que no te dejan frito! Al final tiré por una forma tipo sonata, o sea, presentas los temas, los zarandeas y rematas, ¿vale? Te lo suelto por encima y en plan resumen, que luego voy sección por sección, illo, y nos ponemos flipantes. Agárrate, colega, que la ruta tiene cuatro paradas y cada una pega su pegote de emoción, de locos.Sección 1: Entran las campanas y a llorar
Arranca el piano solo con unos acordes que tañen como campanas de iglesia, graves y solemnes, ¡buah, qué escalofrío, colega! Estamos en do menor, tío, el ambiente más chungo y oscuro del barrio, pero con una clase que te mueres. Y de ahí, zas, las cuerdas y el clarinete se sacan el tema principal, un cantarín que se te pega al coco y no hay quien lo eche. O sea, en medio minuto ya te tengo medio flipao y con ganas de más, ¡pura jugada maestra, peña!Sección 2: Sale el sol, pero con paraguas
Después llega el segundo tema, y fíjate, pasa a mi bemol mayor, ¡un cambio de aire que flipas, tronco! Se nota que la peña respira, que la cosa se pone dulce y luminosa, tipo cuando sales del metro y te da el sol en la jeta. Pero ojo, que la melancolía no se piró, sigue ahí de fondo con su cara de pena, ¡no se despega ni con agua caliente! Esta parte es de lo más guapo del tema, quillo, un respiro bien currao antes de que se líe la movida.Sección 3: El desarrollo, o sea, el cacao
¡Aquí se monta la gorda, colega, que el desarrollo es puro agobio, una cosa agitadísima! Los temas se pillan, se empujan y se mezclan como si fueran un par de colegas en plena bronca de bar, ¡qué locura de rollo! El piano se pone a tope, sudando la gota gorda, y la orquesta no le va a la zaga, ¡se lía parda, illo! Si aquí no se te acelera el pulso, tío, mírate el carné, porque lo mío es agitar y bien.Sección 4: Vuelta a casa, con el cuerpo molío
Pasada la tormenta, tronco, la música se va asentando y el movimiento acaba en do menor, ¡justo donde empezó el chiringuito! Es como volver al piso después de una noche de farra, hecho un trapo pero con una sonrisa de oreja a oreja. Ese final te deja con el mono, colega, y con ganas de pillar lo que viene después, que son más cosas guapas. ¡Y así se cierra el primer movimiento, peña, con la oscuridad del principio mandando otra vez, de locos!Dale al play y que te aproveche
¡Venga ya, hora de la verdad, dale al play, colega, y déjate llevar sin rayarte! Mientras suena, acuérdate de lo que hemos hablao: las campanas, el clarinete que canta, el cacao del medio y la vuelta a casa. Si te flipa la mitad de lo que me flipó a mí currándolo, ya hemos ganado, tío. ¡Espero que este Moderato te dé un viaje tan brutal como el que me dio a mí al parirlo, illo!---
¡Jolines, colega, ya se nos acaba la movida del Moderato, qué pena más grande, tío! ¿Te ha molao este viaje por la guía de escucha del I. Moderato del Piano Concerto No 2, o te ha sabido a poco, tronco? Yo, la verdad, me lo he pasao pipa contándotelo, con esos campanazos de piano y el temazo de las cuerdas que te dejan flipao. Mira, peña, que del Piano Concerto No 2 queda tela marinera por destripar, ¡de locos! Tienes el Adagio sostenuto con su clarinete que te parte el alma y el Allegro scherzando que acaba en do mayor a todo trapo, ¡brutal, illo! Y hay mil historias más del concierto, un rollo chulísimo que te va a dejar con la boca abierta, no te lo pierdas ni de coña. Así que venga, no te me quedes pasmao y dale a los enlaces de por aquí, que te llevan derechitos a seguir cotilleando el Piano Concerto No 2. ¡Dabuten te lo vas a pasar, colega, y a ver si luego me cuentas qué parte te ha petao más la cabeza!
