Una cura de hipnosis con el Piano Concerto No 2 de Rachmaninoff
I. Moderato
Piano Concerto No. 2 in C minor, Op. 18

Soy Sergei Rachmaninoff, y voy a explicarte el primer movimiento de mi Piano Concerto No 2, el I. Moderato. Vas a descubrir cómo un movimiento que arranca entre acordes graves encuentra un respiro luminoso en su segundo tema, en mi bemol mayor, y por qué ese contraste merece tu tiempo. Aquí mismo mis compañeros compositores y yo te enseñamos a reconocer nuestras piezas en cuanto suenan, y me encantaría que lo intentaras en el entrenamiento .
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Cómo escuchar sin perderse
Si nunca has oído un concierto, piensa que aquí hay dos protagonistas, el piano y la orquesta, y que casi todo lo que pasa es una conversación entre ellos. Fíjate en que el piano no siempre lleva la melodía: a veces se la cede a otros y se queda debajo, moviéndose sin parar, como el agua que corre bajo un puente. Cuando te llegue una melodía cálida y redonda, busca las cuerdas, y cuando sea una voz más oscura y solitaria, lo más probable es que sea el clarinete. No hace falta que sepas nada más, porque con ir siguiendo quién canta en cada momento ya estás escuchando como yo quería.Un nombre que no promete fuegos artificiales
Moderato es la indicación de tempo que escribí al frente de este movimiento, y quiere decir un paso moderado, ni apresurado ni arrastrado. Elegí esa palabra porque esta música no necesita correr para tener fuerza, ya que su tensión viene del peso de las notas y no de la velocidad. Es como subir una cuesta con paso firme: no vas deprisa, pero se nota que llevas algo importante contigo. Así que no esperes una carrera, espera más bien una marea que sube despacio y que, cuando te das cuenta, ya te ha alcanzado.Una forma con mapa incluido
Para este movimiento escogí una forma de tipo sonata, que es la que mejor sirve para contar una historia con su presentación, su conflicto y su desenlace. Primero presento los temas, después los pongo a discutir y al final los hago volver a casa, que en este caso es do menor, la tonalidad en la que todo empieza y en la que todo termina. Te voy a hablar de cuatro secciones: el primer tema, el segundo tema, el desarrollo y el regreso final. Ve despacio conmigo, porque en los próximos párrafos las recorro una por una y verás cómo encajan.Sección 1: Un tema que llega con abrigo
Todo arranca en do menor, con unos acordes graves y solemnes del piano que preparan el terreno para lo que viene. Sobre ellos aparece el tema principal en las cuerdas y el clarinete, una melodía larga y melancólica que parece no tener ninguna prisa por terminar. El tempo es Moderato, firme y sin sobresaltos, y el ánimo es el de una tristeza que no se queja a gritos. Si te quedas con una sola cosa de esta sección, que sea ese color sombrío, porque la música lo va a necesitar para todo lo que sigue.Sección 2: Se abre una ventana en mi bemol mayor
El segundo tema llega en mi bemol mayor, y el cambio de tonalidad se nota enseguida, porque pasamos de la sombra a una luz mucho más suave. La melodía se vuelve más cantable y más abierta, como si después de tanta gravedad por fin me permitiera respirar hondo. El tempo sigue siendo Moderato, pero el ánimo se ensancha y se hace más esperanzado, aunque sin llegar a la alegría. Escucha bien este momento, porque ese contraste entre el primer tema y este es el corazón de la historia que te cuento.Sección 3: Aquí se mueven todos los muebles
Llega el desarrollo, que es la parte más agitada del movimiento, y en ella tomo los temas que ya conoces y los pongo a prueba. Las tonalidades cambian con rapidez, el piano se vuelve más activo y la orquesta responde con más empuje, de modo que casi sientes una discusión en marcha. El tempo sigue siendo Moderato, pero la sensación es de mucha más urgencia, porque la tensión que venía acumulando ya no cabe en la calma. No te preocupes si te pierdes entre tanto movimiento, que es justo lo que yo buscaba: que el oyente se sienta zarandeado antes de volver a tierra firme.Sección 4: Volver a casa con las botas llenas de barro
En esta última sección los temas regresan, pero ya no son los mismos de antes, porque han pasado por la tormenta y se nota. El ánimo se asienta, la música recupera su paso moderado y todo vuelve poco a poco hacia el color oscuro del principio. El movimiento termina en do menor, la misma tonalidad en la que empezó, y no hay un final feliz forzado, sino uno serio y sincero. Cuando suenen las últimas notas, quédate un segundo en silencio, que es la mejor manera de comprobar que el viaje ha dejado huella.Ahora te toca a ti
Ya te he contado por dónde voy a llevarte, así que ahora te invito a que vivas el Moderato por tu cuenta. Dale al play y déjate llevar por la música sin más pretensión que escuchar. Mientras suena, quizá te sirva recordar lo que hemos hablado: quién canta en cada momento, cómo cambia la luz y adónde vuelve todo al final. Ojalá este viaje por mi Moderato te emocione tanto como me emocionó a mí cuando lo escribí.---
¿Te ha gustado descubrir conmigo la guía de escucha del Moderato de mi Piano Concerto No 2? Ojalá ahora, cuando vuelvas a oír esos acordes del principio, notes que el piano ya no suena solo y que algo se va abriendo poco a poco a su alrededor. Y es que todavía quedan muchas cosas por explorar en este concierto: lo que pasa en los otros dos movimientos, las vueltas que dio la obra después de estrenarse y los lugares donde ha seguido sonando. Para seguir descubriéndolo, haz clic en los enlaces que tienes aquí y deja que la música te lleve un poco más lejos. Yo estaré encantado de que sigas escuchando.
