Rumbo al sur en Asturias (Leyenda) de Albéniz
La guía de escucha
Prélude in G minor from Chants d'Espagne, Op. 232, No. 1

Qué tal, soy Albéniz y te doy la bienvenida a esta guía de escucha de Asturias (Leyenda). Aquí vas a fijarte en cómo las teclas de un piano solitario imitan el rasgueo de una guitarra flamenca, algo que te hará disfrutar el doble de cada compás. Por cierto, en esta página también te ayudamos a reconocer nuestras piezas nada más escucharlas, así que mis compañeros compositores y yo te animamos a descubrir el entrenamiento .
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Ochenta y ocho teclas con alma de seis cuerdas
Cuando te sientes a escuchar Asturias (Leyenda), lo primero que te va a llamar la atención es que la escribí exclusivamente para piano a solas, aunque al oído le parezca otra cosa muy distinta. Le pedí a las teclas que imitaran las técnicas de una guitarra flamenca, alternando notas a toda velocidad como si el pulgar y los dedos pellizcaran las cuerdas sin descanso. De hecho, el invento me salió tan creíble que, cuando más adelante se adaptó de verdad a las seis cuerdas y Andrés Segovia la llevó por todo el mundo, la obra se hizo mucho más famosa en la guitarra que en mi versión original. Es como si le coses un disfraz de pájaro a tu perro para el carnaval y al final el animal sale volando por la ventana.Un bautizo a traición desde el norte
Si te soy sincero, explicarte por qué le puse el título de Asturias (Leyenda) es facilísimo: yo jamás la llamé así. Cuando la estrené en París en marzo de 1892 y la publiqué ese mismo año en Barcelona, era sencillamente el Prélude que abría mi colección para piano Chants d'Espagne, Op. 232. Resulta que en 1911, cuando yo ya no estaba en este mundo para quejarme, el editor alemán Hofmeister decidió meterla como quinto movimiento en una edición ampliada de mi Suite española, Op. 47 y le colgó ese nombre norteño por su cuenta. A mí todavía me hace gracia la confusión, porque cualquiera que preste oído nota enseguida que mi música suena a flamenco andaluz de los pies a la cabeza y no tiene ni rastro de la tierra asturiana.Un bocadillo musical muy bien despachado
A la hora de organizar la estructura de Asturias (Leyenda), dejé de lado las formas enrevesadas como la sonata o el rondó y aposté por una forma ternaria ABA rematada con una coda. Eso significa que la obra funciona igual que un buen bocadillo: abro con una primera parte llena de nervio, coloco en el centro un relleno mucho más pausado y expresivo, y luego repito el pan crujiente del principio antes de echar el cierre. De este modo consigo que el oído viaje de la tensión a la calma y vuelva otra vez al vértigo sin perder el hilo en ningún momento. Prepárate, porque en los siguientes párrafos vamos a recorrer juntos cada una de estas secciones para que veas cómo se cuenta una historia sin pronunciar una sola palabra.Sección 1: Dedos a la carrera y taconeo en las teclas
Abro la primera sección en la tonalidad de sol menor —aunque en la guitarra la suelen pasar a mi menor para que les resulte más cómoda— y marco un compás de tres por cuatro con un ritmo Allegro ma non troppo. Aquí me inspiré en el pulso vivo de la bulería andaluza, manteniendo una nota fija que rebota sin parar mientras por debajo se dibuja una melodía cargada de misterio. A mitad de esta carrera, el murmullo se transforma de golpe en unos acordes secos y potentes que imitan el rasgueo percusivo de los guitarristas flamencos. Te aseguro que el pianista tiene que cruzar las manos a tal velocidad que parece que está intentando atrapar una mosca en pleno vuelo sin derramar el café.Sección 2: Una charla a media voz en el patio
Al llegar a la segunda sección cambio por completo el ambiente bajo la indicación Piu lento, dejando atrás el torbellino inicial para que la música pueda respirar hondo. Este tramo central es una copla muy expresiva que recuerda al cante de una malagueña o de una soleá, escrita para que suene casi como alguien que te está hablando en confianza. Aunque de vez en cuando asoma algún eco rápido del principio, aquí manda un tono reflexivo y sereno que te permite descansar del traqueteo anterior. Viene a ser como salir de una fiesta ruidosa a un patio fresco de madrugada para charlar tranquilamente con un buen amigo.Sección 3: Vuelta al ruedo y despedida en susurros
En la tercera sección recupero de golpe aquel primer tema vertiginoso y te devuelvo sin previo aviso al ritmo urgente de la bulería que abría la pieza. Las notas vuelven a perseguir ese pedal incesante y los acordes rasgueados estallan otra vez con toda su fuerza, cerrando el círculo de nuestra forma ternaria. Sin embargo, cuando parece que todo va a terminar por todo lo alto, añado una coda final donde la música frena y se va apagando poco a poco entre sombras. Los últimos compases caminan con tanta cautela y suenan tan bajito que dan la impresión de que yo mismo estoy saliendo de la habitación de puntillas para no despertar a nadie.Dale al botón y viaja conmigo al sur
Ahora te toca a ti disfrutar de Asturias (Leyenda) de principio a fin. Dale al botón de reproducir y déjate llevar por la música. Mientras escuchas, acuérdate de estos pequeños secretos que te acabo de contar sobre mis falsas guitarras y mis editores con demasiada iniciativa. ¡Espero que el viaje por mi Asturias (Leyenda) te emocione tanto como me emocionó a mí cuando la escribí!---
¿Qué te ha parecido recorrer conmigo esta guía de audición de Asturias (Leyenda)? Aunque ya conoces sus secretos al escucharla, todavía quedan muchas otras curiosidades de Asturias (Leyenda) que merece la pena descubrir. Si te has quedado con ganas de más, echa un vistazo a los enlaces que tienes aquí mismo para seguir explorando todos los rincones de Asturias (Leyenda).
