De riguroso negro con la Funeral March de Chopin
La guía de escucha

Piano Sonata No. 2 in B-flat minor, Op. 35

Chopin presenta una guía de escucha de Funeral March
Hola, soy Chopin y te doy la bienvenida a la guía de escucha de mi Funeral March. Aquí vas a notar cómo mi mano izquierda marca el paso pesado del cortejo en el piano mientras la derecha canta por encima para cambiar por completo el ambiente de la sala. En esta web también te ayudamos, junto con mis colegas compositores, a que logres reconocer nuestra música nada más sonar: pásate a  descubrir el entrenamiento .
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Diez dedos que valen por un desfile entero

Para disfrutar de mi Funeral March no necesitas fijarte en una orquesta llena de trompetas ni tambores, porque la escribí íntegramente para piano solo. Cuando te sientes a escucharla, presta atención a cómo divido el trabajo entre mis dos manos como si fueran dos músicos distintos compartiendo el mismo taburete. La mano izquierda lleva el peso de la procesión en los graves con un balanceo firme y constante, mientras la derecha dibuja por encima las melodías que van cambiando el ánimo de la obra. Es fascinante comprobar cómo un único instrumento de teclado se basta y se sobra para llenar toda la sala de sombras y también de consuelo.

Un nombre que no se anda con rodeos

El nombre por el que todo el mundo conoce hoy esta pieza viene directamente del título en francés, Marche funèbre, que le puse al tercer movimiento de mi Piano Sonata No. 2 in B-flat minor, Op. 35. Quería que cualquiera que abriera la partitura supiera desde el primer vistazo que iba a escuchar el paso solemne de un cortejo fúnebre, sin andarme con rodeos ni títulos misteriosos. Hay quien cuenta la historia de que la improvisé en París en el estudio del pintor Félix Ziem delante de un esqueleto de utilería sentado al piano, y otros piensan que lloraba a los patriotas polacos caídos, aunque nunca dejé por escrito un motivo concreto. Lo cierto es que en 1837 pasaba por un momento delicado, con mi salud resentida y el fin de mi compromiso con Maria Wodzińska, así que el título encajaba de lleno con lo que llevaba dentro.

El bocadillo musical más solemne de París

Organizar la estructura de mi Funeral March fue toda una aventura porque decidí darle una forma ternaria, que en música llamamos ABA y que viene a ser como un bocadillo de tres pisos. En lugar de montar un laberinto complicado, preferí abrir con la marcha pesada, colocar en el centro un trío lleno de paz y terminar volviendo exactamente a la procesión del principio. De hecho, cerré el manuscrito de esa parte central en París en noviembre de 1837, casi dos años antes de rematar el resto de la sonata en Nohant durante el verano de 1839. En los próximos párrafos vamos a recorrer juntos cada una de estas tres secciones para que veas cómo se transforma el paisaje cuando cambian el tono y el carácter.

Sección 1: Caminando bajo un cielo de plomo

Abro la primera sección en la tonalidad de si bemol menor y con la indicación Lento, marcando desde el primer compás un ritmo con puntillo que avanza sin ninguna prisa. Durante varios compases la música insiste prácticamente en una sola nota grave que se repite como el doblar de una campana lejana en una tarde gris. Poco a poco la voz superior empieza a levantarse con un lamento sombrío pero contenido, sostenido siempre por ese balanceo implacable del bajo que no te deja olvidar el camino. Incluso cuando el volumen crece y la marcha cobra fuerza en los registros más llenos del teclado, el paso sigue siendo tan firme como si el suelo pesara el doble de lo normal.

Sección 2: Una ventana abierta a mitad de camino

En la segunda sección dejo atrás la oscuridad de golpe y paso a la tonalidad luminosa de re bemol mayor para presentar el trío central. La pesadez de la procesión desaparece por completo y en su lugar nace una melodía serena y cantabile en la mano derecha, acompañada por un suave murmullo de notas en la izquierda. Es un cambio tan agradecido como entrar en una habitación cálida y silenciosa después de haber caminado un buen rato bajo un aguacero helado. Aquí la música ya no marcha ni arrastra los pies, sino que respira con una calma limpia y sencilla que te permite descansar el oído antes de lo que espera a la vuelta.

Sección 3: De vuelta a la procesión

Para la tercera sección cierro ese paréntesis de calma y regreso sin previo aviso a la tonalidad de si bemol menor y al paso Lento del comienzo. El contraste después de tanta dulzura hace que los acordes graves del piano suenen todavía más hondos y severos que la primera vez que los escuchaste. No añado adornos nuevos ni busco salidas inesperadas, porque la gracia de esta vuelta es sentir que el cortejo retoma su marcha exactamente donde la había dejado. Al final el sonido se va apagando poco a poco hasta quedarse en un susurro grave, dejando que la procesión se pierda a lo lejos en completo silencio.

Tu turno al otro lado del teclado

Ahora te invito a que escuches mi Funeral March por ti mismo y te dejes llevar por el sonido del piano. Dale al botón de reproducir, ponte cómodo y deja que la música te envuelva de principio a fin. Mientras suena, acuérdate de este viaje entre la sombra de la marcha y la luz del trío central del que hemos estado hablando. ¡Espero que disfrutes recorriendo mi Funeral March tanto como yo disfruté cuando le di vida sobre el teclado!
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¿Te ha gustado descubrir cómo escuchar de cerca todos los matices de mi Funeral March? Aunque ya conoces sus secretos al piano, todavía quedan muchos detalles curiosos y rincones de mi Funeral March por explorar. Si te apetece seguir indagando en esta obra, te invito a pinchar en los enlaces de esta página para descubrir mucho más.