Sesenta segundos de prisa con el Waltz in D-flat major, Op. 64 No. 1 "Minute Waltz" de Chopin
La guía de escucha

Waltz in D-flat major, Op. 64 No. 1

Chopin presenta una guía de escucha de Waltz in D-flat major, Op. 64 No. 1 "Minute Waltz"
Soy Chopin, y esta es la guía de escucha de mi Waltz in D-flat major, Op. 64 No. 1 "Minute Waltz". Aprenderás a seguir cómo la pieza sale corriendo, se calma en el centro y vuelve a arrancar con el tema del principio, y así sabrás siempre en qué punto estás. Cuando quieras comprobar si sabes reconocer una obra nada más empezar a sonar,  prueba el entrenamiento , donde mis compañeros compositores y yo te enseñamos a hacerlo.
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Un piano, dos manos y ninguna orquesta escondida

Antes de nada, te aviso de que aquí solo hay un piano y un pianista, así que no tienes que buscar a nadie más. Con la mano derecha se toca la melodía, que corre de un lado a otro, y con la izquierda se marca el compás de vals: un golpe grave y dos más suaves, uno-dos-tres, uno-dos-tres. Escucha primero esa mano izquierda, que es como un metrónomo discreto que no se despista, y luego deja que la derecha te lleve de paseo. Fíjate también en el volumen, porque la partitura pide muchas subidas y bajadas, y en el pedal, que hace que las notas rápidas se fundan unas con otras.

Un minuto que casi nunca dura un minuto

Te confieso que el título no es cosa mía, porque «Minute» se lo puso mi editor. Con esa palabra quería sugerir «miniatura», un vals pequeño, y no que debas despacharlo en sesenta segundos. Tocarlo en un minuto exacto exigiría unas 420 negras por minuto, algo que ningún pianista sensato se propone, y lo normal es tardar entre un minuto y medio y dos minutos y medio. Así que si alguien presume de tocarlo en un minuto justo, sonríe con educación y no le des la razón.

Tres partes y ni una nota de sobra

Elegir la forma de este vals fue una pequeña aventura, porque quería algo breve que no sonara apresurado. Me decidí por la forma ternaria simple: una parte A, una parte B distinta y la vuelta de la A, como un sándwich bien pensado. No quise sonata ni rondó, porque para una pieza tan corta me bastaban tres partes. Ahora te cuento cada una por separado, y verás que cada una tiene su propio carácter.

Sección 1: Las teclas no pagan alquiler

Empiezo con la indicación molto vivace y, junto a ella, la palabra leggero, que pide tocar con ligereza, casi sin apoyarse en las teclas. La melodía arranca girando a gran velocidad en re bemol mayor, mientras la mano izquierda no se despega del compás de vals. El ánimo es chispeante, el de quien tiene prisa por contarte algo bueno. Si la escuchas con atención, notarás que las subidas y bajadas de volumen la hacen respirar, aunque vaya deprisa.

Sección 2: Un respiro con pedal

Aquí cambio de humor con la indicación sostenuto, que pide sonidos más largos y sostenidos. La melodía se vuelve cantable, y la mano derecha deja de correr para alargar cada nota. El pedal trabaja mucho en esta parte, porque une los sonidos y llena todo de calidez. Es el momento en que casi sientes que alguien te habla al oído, en voz baja, después de tanta carrera.

Sección 3: Vuelvo como si nada

Regresa la parte A, y con ella el molto vivace y el aire ligero del principio. Es como volver a ver a alguien conocido: ya sabes cómo habla, pero lo notas distinto después de lo que ha pasado en medio. No hay una despedida larga ni dramática, porque el vals termina enseguida, igual que empezó. Por eso, sin necesidad de un final grandioso, te deja la sensación de haber vivido algo completo en muy poco tiempo.

Ahora te toca a ti

Ahora te toca a ti: dale al play y déjate llevar por la música. Mientras suena, ten presente lo que hemos hablado: la mano izquierda que marca el compás, las tres partes y ese respiro del centro. Si quieres comprobar hasta dónde llega su fama, busca la grabación rápida de Arthur Rubinstein, que es la sintonía de Just a Minute, de BBC Radio 4, desde que empezó el programa. Ojalá disfrutes este viaje por mi Waltz in D-flat major, Op. 64 No. 1 "Minute Waltz" tanto como yo disfruté componiéndolo.
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Hemos llegado al final de esta guía, y ahora que el último acorde ya se ha apagado, me quedo con una pregunta. ¿Has disfrutado con esta guía de escucha del Waltz in D-flat major, Op. 64 No. 1 "Minute Waltz"? Ojalá la próxima vez que lo oigas lo notes distinto: la mano izquierda marcando el paso, la derecha corriendo de un lado a otro y ese respiro tranquilo en el centro. Todavía quedan muchos aspectos de este vals por explorar, porque una pieza tan breve guarda más de lo que parece a primera vista. Por ejemplo, otros músicos lo han tomado como punto de partida, y Godowsky, Reger y Hamelin llegaron a escribir paráfrasis suyas. Me gusta pensar que una música pequeña puede dar para mucho, igual que un paseo corto te enseña un barrio entero si vas atento. Si te apetece seguir descubriendo, haz clic en los enlaces que tienes aquí y sigue el camino que más curiosidad te despierte. Gracias por haberme escuchado hasta el final, y que este vals te acompañe un buen rato.