Madrugón y trols pillaos con la Peer Gynt Suite No 1 de Grieg
Entre bastidores
Peer Gynt Suite No. 1, Op. 46

¡Hostia, bienvenido, peña, soy Grieg y aquí te cuento el trasfondo de mi Peer Gynt Suite No 1, mazo de movida! A ver, vas a pillar cómo una música de teatro que me dio una guerra de locos acabó siendo una de mis suites más sonadas, ¡y eso tiene tela, tío! Que sepas, colega, que aquí mis compis de oficio y yo te enseñamos a reconocer nuestras piezas nada más sonar, ¡así que ve y dale caña al entrenamiento , venga!
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Ibsen me llama y a mí me da pereza
¡Qué marrón, colega, que en 1874 me llega Ibsen con el encarguito de ponerle música a su obra Peer Gynt! Yo, que pa' estas movidas soy de natural remolón, le dije que sí a regañadientes, o sea, con cara de currar un domingo. Y ojo, que Ibsen lo escribió en verso, ¡un pedazo de obra de locos, tío! Pues nada, yo con la jeta larga y el compromiso ya encima, ¡menudo percal, illo!Un tema que no hay por dónde cogerlo
A ver, en agosto de 1874 le solté a un colega que el Peer Gynt avanzaba lento, rollo tortuga con resaca, y que era un tema «terriblemente difícil de manejar», ¡mira tú! Me tenía frito, quillo, con el marrón ahí pegao como un chicle en la suela. Pero mi Nina, que es una crack, contó que el poema, de tan bestia, me convenció de que yo era el tío pa' ese curro. ¡Anda ya, de odiarlo a flipar con él, vaya giro de guion, tronco!Dos años de pico y pala y estreno en Christiania
¡Vamos allá, que compuse la música entre 1874 y 1875, mazo de horas de pico y pala, eh! El 24 de febrero de 1876 se estrenó la obra con mi música en Christiania, que hoy se llama Oslo, ¡tela marinera, qué nervios, colega! Ojo, que ese día no se estrenó la suite, ¿sabes?, sino el teatro entero con mi música dentro, ¡no te me líes, peña! La suite llegó más tarde, tío, pero no te rayes, que a esa movida llegamos enseguida.El teatro sueco y su tijera
Mazo de rabia me dio, illo, porque la dirección del teatro sueco me mandaba cuánto duraba cada número y en qué orden iba. Yo, que quería hacer arte, acababa cosiendo retales como una abuela, en plan «patchwork», ¡qué petardo de situación! Imagínate pedirle a Picasso que pinte con un guardia al lado diciendo «más azul, chaval, y rapidito». Pues así, a trancas y barrancas, saqué adelante la movida, ¡y mira que me dolía, joder!Publicada cuando ya criaba malvas
¡Hostia, qué fuerte!, la partitura entera, con solistas, coro y orquesta, no se publicó hasta 1908, o sea, un año después de que yo la espichara. La editó Johan Halvorsen, un crack, mientras yo ya criaba malvas, tronco, sin poder meter baza. Yo nací en 1843 y me piré en 1907, así que me perdí ese estreno editorial, ¡menudo plantón, quillo! Me hubiera molado verlo, pero desde el más allá, a ver, no se pilla ni la mitad, ¿sabes?De una tarta enorme a dos tartitas
Pues nada, pasados más de diez años del estreno de la obra, saqué ocho números de ahí y los repartí en dos suites de cuatro cada una, ¡a pachas, tío! La Suite No 1, Op. 46, la sacó Edition Peters en Leipzig en 1888, ¡qué pasada, peña, en plan oficial y to'! La Suite No 2, la Op. 55, salió en 1893, o sea, la secuela, que pa' eso tiene que haber peli dos, ¡anda ya! Todo sale de mi música de teatro Op. 23, un pedazo de tocho que troceé como quien corta un chorizo, ¡jajá, qué rollo más rico!Los cuatro movimientos, o sea, los capis
Mira, un movimiento es como un capítulo de una serie: la historia es una sola, pero cada capi tiene su rollo y su ritmo, ¿pillas? El primero es Morning Mood, el del chill total al amanecer, y luego viene Åse's Death, el capi pa' llorar a moco tendido, ¡qué bajón, tío! El tercero, Anitra's Dance, es el del bailecito con mucha sal, y el cuarto, In the Hall of the Mountain King, el de final de temporada, ¡un petardazo de locos! Y así, cuatro capis en unos 13 minutos, ¡una maratón exprés, ni de coña te da tiempo a aburrirte, crack!Anitra, la que camela al personal
¡Atiende, que Anitra es la caña!, en la obra es la hija de un jefe beduino y le camela a Peer mientras él se hace pasar por profeta, el muy fantasma. Yo quería un bailecito suave, delicado y precioso, nada de petarlo a lo bestia ni de armar bronca, ¿vale? Por eso va con cuerdas y un triángulo, ¡tintineo de lo más guay, tío! Va en la menor y en plan Tempo di Mazurka, así que mueve el esqueleto, que mola mazo, ¡venga ya!El rey troll y mi mala uva con las vacas
¡Ahí va la hostia, qué tema!, en la obra suena cuando Peer se cuela como en un sueño en el salón del rey de los trolls, en el Acto II, tronco. Yo mismo solté, sin cortarme un pelo, que aquello huele a boñiga y a ultranoruego, ¡joder, qué fino soy! Y ahí el truco: esperaba que se notara la ironía, o sea, que era una coña marinera, ¿pillas? Y mírala, ahora la conoce hasta el que no distingue un violín de una sartén, ¡qué locura de éxito, illo!De teatro a estrella de cine
¡Atiende, que mi música se ha colao en el cine a saco!, en The Birth of a Nation, de 1915, y en M, de Fritz Lang, de 1931, ¡menudo historial, colega! En M se oye silbar el tema al mismísimo Lang, el director en persona, tío, ¡qué flipe! Y en The Social Network, de 2010, sonó un arreglo de Trent Reznor y Atticus Ross, ¡qué máquinas, estos dos, de locos! Así que lo que empezó como música de teatro acabó siendo de lo más famoso que hice, ¡brutal, peña, mazo de fama pa' un marrón!---
Y bueno, colega, ¿te ha molado mazo descubrir cómo se cocinó mi Peer Gynt Suite No 1? ¿A que no pensabas que detrás de una pieza tan guay había tanto rollo, tronco? Pues nada, que todavía queda tela por explorar, ¡y de la buena! Hay un montón de detalles de esta suite que aún se me quedan en el tintero, tipo para flipar en colores, ¿sabes? Así que dale caña a los enlaces de aquí abajo, anda, ¡clica sin miedo y tírate de cabeza a seguir investigando mi Peer Gynt Suite No 1, que merece la pena de locos! Venga, illo, que te lo vas a pasar dabuten y yo me quedo aquí, tan pancho, esperándote con la música a tope.
