Madrugón y trols pillaos con la Peer Gynt Suite No 1 de Grieg
I. Morning Mood

Peer Gynt Suite No. 1, Op. 46

Grieg presenta una guía de escucha de I. Morning Mood, dentro de Peer Gynt Suite No 1
¡Ea, colega, soy Grieg y ahora me toca desmenuzarte el I. Morning Mood, así que ponte cómodo y no te me pires, tronco! Vas a flipar con cómo to' arranca tranquilito, en plan balanceo de 6/8 mazo chill, hasta que llega el primer forte y ¡zas!, el sol rompe las nubes, de locos, tío. Venga, crack, que en esta web mis compañeros de oficio y yo también te enseñamos a reconocer nuestras piezas al oírlas, ¿te lías la manta a la cabeza y vas a  echarle un ojo al entrenamiento ?
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Cómo escuchar esto sin que te dé un jamacuco

¡Pasa, pasa, colega, que te cuento cómo pillar mi Morning Mood sin ser un empollón de la música, anda! Tú solo afina la oreja con la flauta y el oboe, que son los protas de la movida y se pasan la melodía de uno a otro, tipo chisme de portería, ¡mazo de salseo! Las cuerdas van por debajo de colchón mullidito, to' relajao, como un sofá en el que te dejas caer sin pensar, tronco. Y no te rayes con nombres raros, illo: si notas un balanceo de 6/8 tipo hamaca, ya lo tienes pillao, ¡brutal!

El título, o por qué esto no es una mañana cualquiera

¡Ojo al nombre, quillo, que Morning Mood va de una mañana de las de amanecer en toda regla, sin chorradas! En la obra abre el Acto IV y le toca a Peer, el pobre, plantao en el desierto de Marruecos con cara de empanao, ¡menudo percal! Mucha peña oye la suite suelta y se monta un sol noruego en la cabeza, y mira, mola, pero la historia original va de arena, ¡de locos! Así que le puse ese título pa' que sintieras el día desperezándose despacito, antes de que el mundo se líe y empiece la jarana.

La forma: un amanecer que va creciendo

¡Mira, tío, que la forma de Morning Mood es de las que se pillan a la primera! Lo monté como un amanecer que va creciendo, o sea, de menos a más y con el chispazo en medio. Aquí te la planto en tres secciones, en plan aperitivo, que luego vamos una por una, ¿vale? Pues nada, abróchate el cinturón, que el sol sube poquito a poco y no se fía de nadie.

Sección 1: El bostezo con flauta

¡Arrancamos suavito, colega, en mi mayor y con un Allegretto pastorale que ni un caracol con chanclas! La flauta suelta la melodía, que es pentatónica, o sea, cinco notitas de las que te dejan la jeta sonriendo sin esfuerzo. Luego el oboe se la quita de las manos con su vocecilla nasal, ¡mazo de rollo bucólico, flipas! El ánimo aquí es de ojos pegajosos y cero prisa, tronco, de esos ratos en los que ni el móvil te agobia.

Sección 2: La subida, que ya huele a café

¡Atento, illo, que ahora la cosa se anima y la melodía vuelve a dar vueltas, pero más arriba y con más fuerza! El tempo sigue en su Allegretto pastorale, sin pisar el acelerador, que aquí nadie se pira corriendo, ¡anda ya! Lo que cambia es el ánimo, quillo: la música se va llenando de luz y las cuerdas se arriman a la melodía como peña buscando enchufe. Es un crescendo de los de ponerte el vello de punta, y yo lo cocino a fuego lento a propósito, ¡qué flow, hostia!

Sección 3: El forte, o el sol dándote un guantazo

¡Aquí está el momentazo, tío, el primer forte, y es el clímax de toda la movida! Yo lo pensé como el sol rompiendo las nubes, ¡zas!, y de repente todo brilla de locos y el aire huele a mañana buena. La melodía pentatónica sigue en su mi mayor de siempre, pero ahora con una fuerza que te tumba, ¿sabes?, tipo abrir la persiana de golpe un domingo. Y luego todo se queda tranquilito otra vez, como quien se estira en la cama, ¡guay, tronco, guay!

Dale al play y a flotar

¡Venga, colega, ahora te toca a ti: dale al play y déjate llevar por la música sin ningún agobio! Mientras suena, tira de lo que hemos hablado, o sea, caza la flauta y el oboe pasándose el marrón y espera el primer forte, que es el sol saliendo. Si te quedas con la boca abierta, no pasa nada, que a mí me pasó igual cuando lo estaba montando, ¡qué subidón! Ojalá mi Morning Mood te flipe tanto como a mí al escribirla, ¡y no me digas que no mola, ni de coña!
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¡Pues nada, colega, ya hemos llegao al final de la guía de Morning Mood y yo con el alma to' tranquilita, como si fuera el amanecer! ¿Te ha molao la guía de I. Morning Mood de mi Peer Gynt Suite No 1, o qué, tronco? A ver, ¿no te ha dejao la oreja flipando con esa flauta y ese oboe pasándose el relevo? Pero ojo, peña, que esto no se acaba aquí, ¡que de mi Peer Gynt Suite No 1 aún queda mazo de tela por cortar, illo! Hay más movidas por descubrir, tipo cómo se cuece una suite sacada de una obra de teatro, y eso sí que es un rollo guay. Así que no te quedes pillao en la cama, quillo: dale a los enlaces que tienes por aquí y sigue cotilleando mi Peer Gynt Suite No 1, ¡venga ya! ¡Te lo juro, la mañana solo acaba de empezar, crack!