Trolls y amaneceres con la Peer Gynt Suite No 1 de Grieg
I. Morning Mood

Peer Gynt Suite No. 1, Op. 46

Grieg presenta una guía de escucha de I. Morning Mood, de Peer Gynt Suite No 1
Soy Edvard Grieg, y voy a explicarte I. Morning Mood, el movimiento con el que se abre mi Peer Gynt Suite No 1. Vas a descubrir cuándo la música deja de susurrar y llega el primer forte, que yo imaginé como el sol abriéndose paso entre las nubes. Si quieres aprender a reconocer esta música cuando suene, mis colegas compositores y yo te lo enseñamos en esta web, y  el entrenamiento  te espera para probarlo.
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Un manual para ver amanecer con los oídos

Te propongo que escuches I. Morning Mood como quien mira salir el día desde la ventana, sin prisa y sin esperar que pase nada de golpe. Fíjate primero en la flauta, que te presenta la melodía, y después en el oboe, que la recoge cuando ella se la pasa. Las cuerdas hacen de suelo blando, con un balanceo suave en compás de 6/8 que te mece como una hamaca. Si en algún momento no sabes dónde poner la atención, déjate llevar por ese balanceo y espera a que la música se abra sola.

Por qué lo llamé Morning Mood

Le puse Morning Mood, que viene a ser un estado de ánimo de la mañana, y por eso el título habla de una sensación más que de un paisaje exacto. En la obra de teatro esta música abre el cuarto acto, con Peer varado en el desierto de Marruecos, así que allí amanece sobre la arena. En el concierto, en cambio, muchos oyentes se imaginan una salida de sol noruega, y yo no te voy a quitar esa imagen si te ayuda a disfrutarla. Lo que sí te aseguro es que el momento más luminoso llega con el primer forte, que yo imaginaba como el sol abriéndose paso entre las nubes.

Cómo está construida

Te cuento I. Morning Mood en cuatro secciones, y no hace falta saber de formas ni de teoría para seguirlas. La idea es natural: una melodía sencilla que va creciendo poco a poco, llega a un punto de luz y después se apaga con suavidad. Te la cuento en cuatro secciones: el comienzo con la flauta, el relevo y el crecimiento, el momento de la luz y la vuelta a la calma. Vamos con ellas una a una, y verás que se encadenan como los minutos de una mañana de verdad.

Sección 1: La flauta se despierta la primera

Empiezo en mi mayor, con la indicación Allegretto pastorale, que pide un paso tranquilo, propio del campo. La flauta canta una melodía pentatónica, es decir, hecha con pocas notas y sin apenas tensión, de esas que se te quedan en la cabeza sin esfuerzo. Debajo, las cuerdas mantienen con mucha delicadeza el balanceo del 6/8. El ambiente es el de un silencio recién estrenado, y nada te empuja a ir a ninguna parte.

Sección 2: La melodía pasa de mano en mano

Aquí el oboe toma la melodía de la flauta, y desde ese momento las dos se la van alternando. Cada vez que la melodía vuelve suena con un color distinto, porque la hago subir un poco más y la acompaño con más instrumentos. La música gana peso sin apresurarse, como si la luz fuera ocupando poco a poco la habitación. Es la parte en la que la tensión sube tan despacio que casi no te das cuenta de que está subiendo.

Sección 3: Por fin sale el sol

Llega el primer forte, que es el punto culminante de toda la pieza. Yo lo imaginé como el sol que rompe las nubes, y por eso la orquesta se abre de repente con un sonido amplio y cálido. Después de tanto susurro, ese golpe de luz sorprende, aunque sigue siendo un sonido amable que no levanta la voz. Si quieres cerrar los ojos en algún momento, que sea este, porque el ánimo pasa de la espera a la alegría.

Sección 4: El día ya está en marcha

Pasada la luz, la música se serena y vuelve a los colores suaves del principio. Los motivos de la flauta y del oboe regresan más ligeros, como si el día siguiera su curso sin necesitar más espectáculo. El volumen baja poco a poco hasta casi desaparecer. Termina con la misma calma con la que empezó, y ese balanceo se queda un momento flotando en el aire.

Ahora te toca a ti

Ahora te invito a que vivas I. Morning Mood por tu cuenta. Pulsa el botón de reproducir y deja que la música te envuelva. Mientras suena, quizá te venga bien recordar lo que hemos hablado: la flauta, el oboe y ese primer forte. ¡Ojalá el viaje por mi I. Morning Mood te emocione tanto como me emocionó a mí cuando lo compuse!
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Espero que te haya gustado descubrir conmigo la guía de escucha de I. Morning Mood de la Peer Gynt Suite No 1. ¿Has disfrutado de este paseo por el amanecer que imaginé para ti? Ahora, cuando vuelvas a oír esa flauta y ese oboe pasándose la melodía, quizá notes cosas que antes se te escapaban. Y es que la Peer Gynt Suite No 1 tiene mucho más que explorar: todavía te esperan Åse's Death, Anitra's Dance y In the Hall of the Mountain King, cada una con su propio carácter. Si te apetece seguir curioseando, haz clic en los enlaces que tienes a tu disposición y sigue explorando la suite a tu ritmo. Yo me alegro de que hayas pasado un rato conmigo en esta mañana tranquila, y ojalá te acompañe un buen rato después de que se apague la música.