Timbalazo y fiordo flipante con el Piano Concerto in A Minor de Grieg
Los mejores momentos

Piano Concerto in A minor, Op. 16

Grieg presenta los mejores momentos de Piano Concerto in A Minor
¡Ey, peña, qué pasa, tronco! Soy Edvard Grieg y esto es lo mejorcito de mi Piano Concerto in A Minor, ¡pa' chuparse los dedos! ¡Vas a flipar con el final, tío: un halling, baile noruego de saltos atléticos, con guiños al violín Hardanger, mazo de zapateo que te deja sin resuello, de locos! Y ojo, que aquí mismo mis colegas compositores y yo te enseñamos a reconocer nuestras piezas nada más sonar, así que venga, ¡ mójate con el entrenamiento , crack!
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Un vecino con la tele a tope

A ver, tronco, que yo arranco el primer movimiento, el Allegro molto moderato en la menor, con un redoble de timbal bajito que va creciendo, tipo vecino de arriba arrastrando el sofá a las tres de la mañana, ¡qué rayada, tío! Y de repente, ¡zas!, un acordazo de toda la orquesta te pega un susto de locos y el piano se tira escaleras abajo con octavas y acordes, en plan crack total, ¡flipas, colega, flipas!

Re bemol y a vivir que son dos días

Pues nada, peña, que yo en el Adagio me piro a re bemol mayor, una tonalidad lejísima, o sea, como irte de Madrid a Cuenca sin un duro y sin ná', ¡mazo de viaje, illo! Las cuerdas con sordina sueltan una melodía tranqui pa' rayarte con tus cosas, sin prisa ni movidas, y el piano ni asoma hasta la parte del medio, el muy chulo, que se hace esperar como el colega que llega tarde al botellón.

Saltos noruegos y cero agujetas

¡Venga ya, quillo, que en el final yo te meto un halling, una danza noruega de atletas, de peña saltando como si el suelo quemara, qué pasada, tronco, brutal! El tema va en dos por cuatro, en la menor, con guiños al violín Hardanger, o sea, imagínate un violín de pueblo tomándose diez cafés del tirón, ¡de locos, hostia, que no hay quien pare!
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¡Illo, que ya se acaba el chiringuito, tronco! Aún flipo, colega, con que yo currara esto con veinticinco añazos en Søllerød, ¡qué movida, tío! Y luego, hostia, lo estuve retocando mazo de veces hasta el final de mi vida, en plan pesao total, ¡qué rayada! ¿Qué, te ha molado un montón destripar los mejores momentos del Piano Concerto in A Minor, o te has quedao flipao, peña? Porque ojo, que de este bicho queda tela marinera por pillar, tío, ¡de locos! O sea, hay mil rollos más del Piano Concerto in A Minor pa' cotillear, y yo con las ganas de contártelos, ¿sabes? Así que dale ya a los enlaces de aquí abajo, venga, que ahí hay más chicha pa' seguir con la movida, ¡no te rajes, crack! Y nada, que esta música se te pega en la sesera como un chicle en la suela, ¡ojalá te acompañe un cacho, máquina!

Grabación: Edvard Grieg, Public domain