Adagietto pa' enamorarse, illo, con la Symphony No 5 de Mahler
Los mejores momentos

Symphony No. 5 in C-sharp minor

Mahler presenta los mejores momentos de Symphony No 5
¡Venga ya, peña, soy Mahler y esto es lo mejor de mi Symphony No 5, una movida de locos! Vas a pillar el Adagietto, tío, que va solo con cuerdas y arpa, sin viento ni metal, y arranca desde el silencio, ¡brutal, una pasada que te deja flipao! Pa' que lo flipes, colega: aquí mis compis compositores y yo te enseñamos a reconocer nuestras piezas nada más oírlas, ¡así que pírate a  probar el entrenamiento , venga!
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Un entierro con trompetita y to'

¡Joder, tronco, yo arranco la movida con una trompeta solita en do sostenido menor, un rollo chungo de funeral pero con mazo de flow! La marcha va "wie ein Kondukt", o sea, como un cortejo, y dos veces la corto con un momento tranqui pa' que la peña no se me pire del bajón, ¿vale?

Tormenta de la leche, paraguas pa' qué

A ver, illo, yo aquí me pongo to' loco: en la menor, con un suspirito del primer movimiento que vuelve a dar la brasa y luego un tema nervioso a toda hostia, ¡de locos! Pues nada, sale un coral triunfal en re mayor, ¡petándolo, quillo!, y se me deshace otra vez en lo trágico, qué cruz, 15 minutos de montaña rusa que te dejan flipao.

Del drama a la verbena, ¡zasca!

Pues nada, colega, yo cambio de rollo de golpe: tras tanto drama, ¡zasca!, un scherzo en re mayor, guay y con chispa, "kräftig, nicht zu schnell", o sea, con ganas pero sin pirarse. Pongo a un trompa solista tan crack que lo sacan delante de toda la orquesta como el rey del barrio, y to' el rato valses y ländler, ¡mazo de fiesta de pueblo, tío, la leche!

Moñas total, que me enamoro

¡Ojo, peña, que yo aquí me pongo moñas!: solo cuerdas y arpa, ni un viento ni un metal, que ahí no pinta nada ni el vecino, brutal. Arranca desde el silencio con notas suaves y largas, muy lento, en fa mayor, y dicen por ahí que es una carta de amor pa' mi Alma, pero eso es el rumor, ¿sabes?, yo no confirmo ni de coña.

Fiestorro final con deberes de contrapunto

¡Venga ya, que yo cierro la movida en re mayor con un "frisch", fresquito, tío, y un rondó-sonata que es un cursillo de contrapunto estilo Bach, flipante! Vuelvo a colar cachos del Adagietto y del coral del segundo movimiento, como el que recicla las sobras de ayer, ¡pa' 15 minutos de fiestorro, rollo de locos, colega!
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¡Ostras, colega, que se acaba la movida y a mí me da un nosequé mazo chungo de explicar! ¿Sabes? Yo escribí esta sinfonía después de un añito de hostia, con un susto de salud que casi me manda al otro barrio, y luego me casé con Alma, tronco, así que imagínate el rollo que llevaba dentro. Por eso en esta música cabe to', el bajón, la risa y el amor, ¡brutal, illo! ¿Qué, te ha molao el paseíto por los mejores momentos de la Symphony No 5, o te has quedao flipao y con la boca abierta? Ojo, quillo, que aún queda tela marinera por explorar en esta sinfonía, y ni de coña se acaba aquí la fiesta. Ahí tienes el Scherzo, con un solista de trompa que a veces sale pa' delante de la orquesta como un crack en plena pasarela, y el Adagietto, que le dediqué a Alma con puras cuerdas y arpa, ¡dabuten, tío! Venga, chaval, dale a los enlaces de aquí abajo y no te me hagas el remolón, que vas a flipar en colores. Yo me piro con el corazón petao de recuerdos, pero la música se queda contigo, y eso mola mazo, peña.