Adagietto pa' enamorarse, illo, con la Symphony No 5 de Mahler
Entre bastidores
Symphony No. 5 in C-sharp minor

¡Illo, arrímate pa'cá, tronco, que soy Mahler y esta es la historia de cómo me salió mi Symphony No 5, con cariño y sin prisa! Vas a flipar con cómo un susto de muerte en 1901 acabó en una sinfonía de locos, y te lo cuento tal cual, que merece mazo la pena, quillo. Y ojo, que en esta web mis colegas compositores y yo te enseñamos a reconocer nuestras piezas en cuanto suenan, ¿te animas a meterle mano al entrenamiento , máquina?
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De la camilla al pentagrama
¡Mazo de susto, colega, que en 1901 me da una hemorragia chunga que casi me manda al otro barrio! Total, que en cuanto me recupero me piré a mi casita de Maiernigg, en Austria, pa' currar to' el verano a mi bola, ¿sabes? Entre 1901 y 1902 me pongo allí a petarlo con la Quinta, tronco, sin más movida que yo, el papel y las moscas. ¡De la camilla al pentagrama, quillo, qué cambio de rollo!Boda y sinfonía, doble movidón
¡Anda ya, que en 1902 encima me caso con Alma Schindler, tío! Imagínate el percal: salgo de un susto de muerte y me meto en una boda, en plan modo difícil, de locos. Y la sinfonía currándose en paralelo, que yo no paro ni a tiros, illo. Pa' mí que to' ese cacao de la vida se te cuela en las notas, ¿o qué te crees?Mi trompeta y el colega Beethoven
¡Ojo, peña, que arranco con una trompeta solita que usa el mismo ritmito del principio de la Quinta de Beethoven, ta-ta-ta-taaa! Yo lo veo como un guiño entre colegas, vale, pero lo mío se pira pa' un rollo mazo más oscuro. Hay quien dice que además suena a una marcha del ejército austrohúngaro, pero la crítica no se pone de acuerdo, ¡a saber, tronco! Así que de momento te lo dejo en misterio, que a mí también me mola el cotilleo.Bach me dio el venazo
Mira, tronco, por aquella época me engancho como un loco al contrapunto y a la música de Bach, ¡me rayé del todo! El contrapunto es tipo varias melodías a la vez, cada una a su bola, como la peña hablando toda junta en un bar y aun así se entiende, ¡brutal! Eso se nota mazo en el Rondo-Finale, que es un escaparate de contrapunto de la leche. Bach y yo, colegas de siglos distintos, ¡qué máquinas, illo!Los cinco capis de mi serie
Pa' que no te rayes, un movimiento es un trozo de la sinfonía, como un capítulo de una serie: cada capi tiene su rollo, pero la historia sigue, ¿vale? Aquí tengo cinco capis repartidos en tres temporadas, y en la primera van la marcha fúnebre y el movimiento de la tormenta, dos bajones seguidos, ¡chungo, tronco! La segunda temporada es un solo capi, el Scherzo, un cambio de ambiente de locos, to' bailongo, ¡qué guay! Y la tercera arranca con el Adagietto, el capi tranquilo y bonito, y se cierra con el Rondo-Finale, un fiestón pa' despedirse a lo grande, ¿sabes?Una orquesta pa' llenar un estadio
¡Qué desfase de gente en el escenario, colega: cuatro flautas, seis trompas, cuatro trompetas y encima tuba, arpa y timbales! Con to' eso la sinfonía dura unos 70 minutos, o sea, una peli cortita pero sin palomitas, ¡de locos! En el Scherzo, el trompa solista pega tan fuerte que a veces lo sacan pa' delante, en plan estrella del pop, ¡crack total! El público ve al tío de pie con su trompa y se queda alucinando, ¡qué flow, illo!Estreno en Colonia, la cosa se tuerce
El 18 de octubre de 1904 estreno la Quinta en la sala Gürzenich de Colonia, con su orquesta y yo de director, ¡me la jugué entera, tronco! Antes me pego dos días de ensayos currando como un mulo, y el general es el 17 de octubre a las siete de la tarde, ¡qué paliza, quillo! En el concierto también iban cosas de Schubert y de Beethoven, o sea, que yo era el moderno del cartel entre dos mitos, ¡flipante! Y la movida no salió bien, la peña no pilló la obra, ¡chungo, colega!Mi frase de mal rollo y mi lío de tonalidades
Cuenta la leyenda que, tras el estreno, suelto que me gustaría estrenarla otra vez cincuenta años después de palmarla, porque nadie la entendió, ¡menudo bajón, tío! A saber si lo dije de verdad, que eso no está nada claro, ¿vale? Lo que sí tengo claro es que no me mola ponerle una sola tonalidad, aunque la gente la da en do sostenido menor, ¡anda ya, qué pesaos! Y es que arranca en do sostenido menor y acaba en re mayor, o sea, de un bajón a una fiesta, ¡mazo de viaje, illo!El Adagietto y Alma, ojo al cotilleo
El cuarto movimiento, el Adagietto, se lo dedico a Alma, y ahí la peña se monta una peli de amor, ¿sabes? Cuenta la historia que le dejé un poema, según ella misma contó en sus cartas con Willem Mengelberg, así que ni lo afirmo ni lo niego, tronco. Yo mismo lo dirigía suelto, como un single de la sinfonía, ¡qué máquina! Dicen que Mengelberg y yo lo tocábamos en unos siete minutos, y hoy hay quien se pira hasta los quince, ¡de locos, colega!Retoques sin fin y fama pa' rato
La partitura sale impresa en 1904 con C. F. Peters en Leipzig, y yo, perfeccionista pesao, sigo rayándome con la orquestación después, ¡qué manía, quillo! Hay edición revisada en 1905, y mis retoques finales de 1911 no se publican hasta 1964, ¡mazo de espera, illo! Luego la llevo de gira por Hamburgo, Viena y San Petersburgo, en plan estrella del rock, ¡brutal! Años después Bernstein dirige el Adagietto en el funeral de Robert F. Kennedy en 1968 y Visconti lo cuela en Muerte en Venecia en 1971, ¡flipante, tío!---
¡Bua, chaval, qué viaje me pegué con esta Quinta, de un susto de muerte en 1901 a currármela en Maiernigg! Mira que la vida me dio un meneo la leche, pero al final salió una sinfonía de cinco movimientos que sigue sonando, o sea, ni de coña me arrepiento. Cuentan que el estreno en Colonia no cuajó y que la peña no pilló la jugada, ¡qué rayada, tía, pero aquí seguimos dándole al arco! Y en 1902 me casé con Alma Schindler, ¡dabuten, crack, la vida a veces te sorprende! ¿Te ha molao el salseo de cómo parí mi Quinta, en plan viaje entero de principio a fin? Que ojo, que la Quinta tiene chicha pa' rato y todavía te queda un montón por rascar, ¡brutal, illo, no te me pires aún! Pa' seguir de rollo, dale a los enlaces y sigue explorando mi Symphony No 5, ¡venga, guay, a por ello!
