Pacto diabólico y muñecazo con el Caprice No 24 de Paganini
Los mejores momentos

Caprice No. 24 in A minor, Op. 1, No. 24, MS 25

Paganini presenta los mejores momentos de Caprice No 24
¡Ey, quillo, qué pasa, que soy Paganini al aparato y te traigo los momentazos más tochos de mi Caprice No 24, ¿sabes?! A ver, tío, aquí vas a flipar en colores viendo cómo un tema cortito pa' violín solo revienta el escenario con un flow que te deja patidifuso desde el segundo uno, ¡una locura! Además, en esta web los otros compositores y yo te enseñamos a reconocer nuestros temazos al vuelo, así que anímate y  dale caña al entrenamiento  ahora mismo, ¡venga, máquina!
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¡Arrancando el violín a tope de gas!

¡Qué pasa, tronco, que yo te suelto el arranque de mi Caprice No 24 sin anestesia ni na', a pelo con el violín solo, en plan Tema, Quasi presto pa' que te quedes to' loco desde el minuto uno, ¿sabes?! O sea, la melodía va en la menor, pegadiza que te cagas y con más gancho que un chisme de barrio, que tú igual ni pillas qué es un dos por cuatro, chaval, pero escuchas ese ritmazo saltando como si te quemara el suelo y ya tienes el hype por las nubes, ¡brutal, colega!

¡Once vueltas de tuerca pa' partirse los dedos!

¡Ojo cuidao, bro, que luego yo me vengo arriba a saco y te meto once variaciones seguidas que son una movida súper chunga, haciendo malabares con las cuerdas mientras la peña de mi época decía que eso no se podía tocar ni de coña! A ver, te clavo escalas a toda pastilla y pellizco las cuerdas con la mano izquierda a la vez que le doy al arco, tipo pulpo encocao, ¡una locura tan flipante que los muy fantasmas se montaron la película de que tenía un pacto con el diablo, anda ya, qué risa, tío!

¡El remate final pa' dejarlos tiesos!

¡Y vete preparando, quillo, porque pa' chapar el chiringuito yo le pego un volantazo al tono y lo paso a la mayor en el final continuo, saliendo del túnel oscuro a tope de flow y dejándote el cerebro frito, literal! Es un cierre tan de locos, máquina, que cuando lo saqué en Milán allá por 1820 los otros violinistas se quedaron rayaos perdíos llorando por las esquinas, y hasta me dediqué el temazo a mí mismo años después porque, joder, ¡lo peté mazo, hostia!
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¡A ver, quillo, dime la verdad sin cortarte ni un pelo: ¿te ha molao mazo pillar los momentazos más tochos de mi Caprice No 24 y te has quedao to' flipao con el flow que me gasto, o qué pasa?! Pues no te ralles ni te pires todavía, colega, que detrás de este temazo hay tela marinera de movidas guapas por destripar, desde los cotilleos más locos que montaba la peña sobre mí hasta cómo otros cracks de la música me copiaron la jugada pa' petarlo ellos también, ¿sabes? Así que venga, máquina, dale caña sin miedo y pincha ya mismo en los enlaces que tienes por aquí abajo pa' seguir bicheando a tope to' el rollo de mi Caprice No 24, ¡que esto sigue estando dabuten, tío!

Grabación: Steinaco, Public domain