Dramón mazo tocho con la St Matthew's Passion de Bach
Kommt, ihr Töchter, helft mir klagen

St Matthew Passion (Matthäus-Passion), BWV 244

Bach presenta una guía de escucha de Kommt, ihr Töchter, helft mir klagen, dentro de St Matthew's Passion
¡Mira, máquina, soy Bach y vengo a destripar pa' ti «Kommt, ihr Töchter, helft mir klagen», el primer movimiento de mi St Matthew's Passion, tronco! Vas a pillar cómo el coral «O Lamm Gottes, unschuldig» se cuela flotando por encima de dos coros y dos orquestas meciéndose en 12/8, ¡y te deja clavao en la silla, flipante, tío! Chaval, en esta web mis colegas compositores y yo te enseñamos a reconocer nuestras piezas en cuanto suenan, así que  dale caña al entrenamiento  y a ver si lo petas, ¿sabes?
---

Mira, tronco, que esto no es música de ascensor

¡Agárrate, colega, que te cuento cómo se escucha esta bestialidad sin saber ni papa de música clásica, ¿vale?! Imagínate dos orquestas enteras currando a la vez, o sea, dos flautas traveseras, dos oboes, violines, viola, viola da gamba y el continuo, ¡mazo de peña tocando, tío! Fíjate en el continuo, el que va abajo haciendo de cimientos, en plan albañil currante que no pilla ni un aplauso, pero sin él se cae la casa, ¡anda ya! Y por encima, flautas y oboes te dibujan unas lloreras finísimas que flipas, mientras los violines te van tejiendo la pena, ¡pa' que luego digan que lo antiguo es un tostón, venga ya!

Por qué se llama así, illo

¡Illo, el título no me lo saco de la manga, chaval, que son las primeras palabras del texto y punto pelota! Esa frase, «Kommt, ihr Töchter, helft mir klagen», es un grito pa' que la peña venga a llorar contigo, ¡un lloro en grupo, tronco, tipo velatorio con hype! Es el número 1 de mi obra, el coro de apertura, o sea, la puerta de entrada de to' el tinglao, ¡y ya te la pega fuerte, sabes! Así que en cuanto lees el título ya estás metío en la llorera, ¡sin postureo y a saco, colega!

La forma: un pedazo de coro con un invitado de lujo

A ver, tronco, esto es un coro enorme con un coral clavao encima, ¡nada de esquemas de manual, qué va! Te lo parto en tres trozos, colega, y luego los desmenuzo uno a uno, ¡que va a ser un viaje de locos, venga! Primero el balanceo del lamento, segundo la llegada del coral y tercero los dos coros dándose la réplica, ¡mazo de teatro, chaval! Lo gordo es que mi obra tiene 68 numeritos y este es el primero, ¡y ya te deja flipao, tío!

Sección 1: El tembleque con ritmo

¡Ojo al arranque, colega, que no hay prisa ninguna, esto va con el cuerpo pesao y el rollo espeso! Cuenta cuatro grupitos de tres golpes y ya pillas el 12/8, ¡chulo, chulo, tronco! Las orquestas te montan una niebla de pena en mi menor y el ambiente se pone chungo que flipas, ¿eh? Aquí la pena no explota ni de coña, se cuece a fuego lento, ¡un dramón a cámara lenta, vamos!

Sección 2: Llega el coral y se pone el traje bueno

¡Escucha bien, peña, que ahí arriba asoma el coral «O Lamm Gottes, unschuldig», o sea, el cantus firmus, la melodía que se queda de guía, tío! Es una tonada que se sostiene por encima del barullo, ¡y tú, pillín, la sigues sin enterarte, mazo de guay! El ambiente cambia, colega: de la nube pesá pasas a un rayito de luz que se asoma entre tanta lágrima, ¡qué flow, hostia! Y mientras tanto, abajo los demás siguen con su llorera, ¡mazo de capas, chaval, esto es un milhojas de pena!

Sección 3: Dos coros, dos pandillas, cero silencio

¡Vamos con lo gordo, que tengo dos coros, no uno, y se ponen a darse la réplica como colegas en un chat! Uno suelta la pena y el otro contesta, ¡un pimpampum de llantos que te deja pillao, tronco! Y el ánimo, ojo, no se pasa a la alegría ni de coña, se queda en una tristeza grandiosa, ¡pura épica, de locos! Cuando acaba te quedas flipando, ¿verdad?, en plan «¿y ahora qué hago con mi vida?», ¡normal, illo!

Dale al play, que no muerdo

¡Venga, ahora te toca a ti, tronco, a darle al play y a dejarte llevar por el meneo! Mientras suena, acuérdate de lo que te he contao: el balanceo, el coral de arriba y los dos coros dándose cera, ¿sabes? No hace falta ser un crack de la música, chaval, con las orejas abiertas y ganas de flipar vale y sobra, ¡pues nada! ¡Ojalá te emocione mi «Kommt, ihr Töchter, helft mir klagen» tanto como a mí cuando lo parí, que me dejó hecho polvo, de locos!
---
¡Bueno, bueno, tronco, que ya toca cerrar el telón de esta movida! ¿Te ha molado a tope esta guía de escucha de «Kommt, ihr Töchter, helft mir klagen» de la St Matthew's Passion, o qué, colega? Ese coro del principio se te queda pegao en la sesera como un chicle en la suela, ¿sabes?, y no hay quien lo despegue, ¡qué dabuten! Fíjate qué rollo: un chaval de 20 años, Mendelssohn, la desempolvó en 1829, casi cien años después de la última vez que sonó, ¡menudo crack, flipa! Y ojo, que de mi St Matthew's Passion queda mazo de tela por cortar, tío, que esto es un pozo sin fondo y no se acaba ni de coña. Así que, anda, dale clic a los enlaces de aquí abajo y sigue tirando del hilo, ¡venga, lánzate, que no muerden, peña! Luego me cuentas qué momento te ha dejado más tocao, que yo ya he soltado el moco de sobra, ¡hostia!