Campo guay y chaparrón con la Symphony No 6 de Beethoven
I. Allegro ma non troppo

Symphony No. 6 in F major, Op. 68 ("Pastoral")

Beethoven presenta una guía de escucha de I. Allegro ma non troppo, dentro de Symphony No 6
¡Atento, soy Beethoven y ahora me toca destripar el I. Allegro ma non troppo de mi Sinfonía n.º 6, tronco, atento! Vas a pillar el subidón de bajarte en el campo, con melodías sencillas de aires populares y cero tormenta, pura calma, tío, mazo de guay. Y ojo, colega, que aquí mis compis compositores y yo te enseñamos a reconocer nuestras piezas en cuanto suenan, así que  pruébalo en el entrenamiento , ¡venga, a ver qué tal!
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Cómo escuchar esto sin ser un pijo de conservatorio

¡Venga ya, tronco, afloja la mandíbula, que esto no es un examen y nadie te va a pillar en bragas! Tú pon la oreja en las cuerdas, que son la peña de siempre y llevan el rollo del campo, y en las flautas, los oboes y los clarinetes, que van soltando melodías sencillas como cantar en la ducha, ¿sabes? Fíjate en cómo las frasecitas se repiten y se repiten, tipo disco rayao, pero con un flow que te va metiendo en la hierba sin que te des ni cuenta, ¡de locos! Y ojo, que aquí no hay flautín ni timbales ni trombones armando el pollo, o sea, cero tormenta, pura calma, mazo de guay.

Por qué le puse ese nombrecito tan largo

A ver, colega, lo bauticé «Despertar de sentimientos alegres al llegar al campo», que parece el título de un correo de tu abuela pero es la pura verdad, ¡flipa! Pensaba en ese subidón del chaval que se pira de la ciudad y respira hondo, y no en una peli con argumento, que yo dije clarito que era sentimiento y no pintar cuadritos, qué va. Los temas suenan a canción de pueblo, sencillitos y con un pelín de gaita de fondo, tipo zumbido guay que no se acaba, ¡brutal! Por eso el Allegro ma non troppo va alegre pero sin pasarse, o sea, con prisa de domingo, que correr ya lo haces bastante en el curro, ¿no?

La forma: un plan con tres pisos y sin ascensor

Pues nada, tío, esto va en forma sonata, que es el rollo de contar algo en tres tiempos: presentar, liarla y volver a casa, ¡sencillo, anda ya! Va en fa mayor y en compás de 2/4, o sea, un paso-paso, paso-paso de paseo por el campo, sin agobios ni movidas chungas. Ahora te pillo de la mano y vamos sección por sección, que cada una tiene su gracia, ¡no te me pires! Será una exploración de las buenas, colega, de las que se cuentan luego en el bar, ¡te lo juro!

Sección 1: La exposición o el cartel de bienvenida al pueblo

Aquí arranco suave, tronco, con una melodía alegre que te dice «pasa, pasa, que hay sombra», ¡y tú ya con la sonrisa de bobo feliz! Los temas se presentan sin chulería, uno detrás de otro, con ese aire de gente que se saluda por la calle y no tiene ni un euro de prisa. El ritmo va tranqui, ligerito, con el Allegro ma non troppo marcando el paso como un chaval que se acaba de quitar los zapatos, ¿pillas? El ambiente es pura alegría de la buena, de la que no necesita ni drama ni petardos, ¡flipante, de verdad!

Sección 2: El desarrollo, o machacar el mismo chiste hasta que mole

Ahora viene lo gracioso, illo: cojo esas frasecitas y las doy mil vueltas, las troceo y las paso de unos instrumentos a otros como el que se pasa un bocata, ¡mazo de movida! Esto es el rollo del desarrollo, tío, donde la música se va moviendo por aquí y por allá sin dejar de ser lo que es, tipo paseo que se alarga porque el paisaje mola. Notarás que el mismo motivo se repite y se repite, ¡pero cada vez con otro rollito, que no es un disco rayao, que es un máquina! Y fíjate, colega, que aun con tanto trajín no hay ni un rayo ni un susto, que la calma sigue mandando, ¡de locos!

Sección 3: La reexposición, o volver a casa y que te flipe igual

Pues nada, peña, aquí vuelven los temas del principio, como el colega que regresa a la ciudad con la cara colorada de tanto sol y cuenta lo mismo pero mejor, ¡qué crack! Todo vuelve a su sitio en fa mayor, tranqui, con esa sensación de «uf, qué a gusto estoy», ¿sabes? Y el final no se corta de golpe, tronco, sino que se va soltando y te lleva directo al segundo movimiento, sin darte ni un respiro pa' toser, ¡brutal! O sea, te quedas tan a gustito que cuando te quieres dar cuenta ya estás junto al arroyo, ¡flipas en colores!

Dale al play y a vivir, colega

Venga, ahora te toca a ti, tronco: pulsa el play, tírate en el sofá y deja que el campo te entre por las orejas, ¡sin excusas, anda! Mientras suena, acuérdate de lo que hemos charlao, de las frasecitas que vuelven, del paseo de 2/4 y de que aquí no hay tormenta ni de coña, ¿vale? Si te pilla la sonrisa tonta, es normal, illo, que a mí me pasó igual mientras lo componía, ¡mazo de ilusión! Ojalá mi Allegro ma non troppo te flipe tanto como a mí cuando lo hice, ¡venga, a petarlo!
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¡Pues nada, peña, que ya está, flipao! ¿Te ha molado mazo este rollo de la guía de escucha del I. Allegro ma non troppo de la Sinfonía n.º 6, o qué, colega? Y ojo, tronco, que esto no se acaba aquí ni de coña, porque a mi «Pastoral» le quedan un montón de rincones por pillar, tío. Ahí tienes el arroyo con sus pajarracos, la tormenta que lo peta y el final con to' el cuerpo agradecido, ¡de locos! Así que no te me quedes quieto, illo, y dale a los enlaces que tienes por aquí pa' seguir de peli por la Sexta, ¡venga, anímate, que te lo vas a pasar dabuten! Te lo digo yo, que me pasé media vida currándome esto: el campo no se acaba en un rato, quillo, ¡vuelve cuando quieras!