Campo guay y chaparrón con la Symphony No 6 de Beethoven
IV. Allegro
Symphony No. 6 in F major, Op. 68 ("Pastoral")

¡Ojo, peña, soy Beethoven y me toca reventarte el IV. Allegro de mi Sinfonía n.º 6, la tormenta más chunga de todas, tío! Vas a flipar, colega, con ese acordazo sincopado de los trombones en fa menor, una bestiada de locos que te pega en el pecho y te deja pillao. Mira, tronco, aquí mis colegas compositores y yo te enseñamos a reconocer nuestras piezas en cuanto suenan, ¡así que dale caña al entrenamiento y a ver cuántas pillas!
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Oreja puesta y paraguas abierto
¡Atiza, tío, agárrate el flequillo, que el IV. Allegro es la tormenta de mi Sexta y te cae sin avisar, o sea, que tras el fiestorro del tercero ni respiras, flipa! Tú pilla primero las cuerdas, que arrancan con un rumorcillo chungo, tipo bichos nerviosos en plena movida, y ahí ya te hueles el marrón. Luego caza el flautín, que me hace los rayos, ¡zas, chispazo!, y los timbales, que son el trueno, un petardazo de locos que te late en la tripa, colega. Y ojo a los trombones, tronco, que sueltan un acordazo sincopao enorme, ¡brutal!, y te dejan más tieso que un palo de escoba.Bautizando el chaparrón
A ver, tronco, lo titulé «Trueno, tormenta» porque no estaba pa' chorradas de nombre, ¡directo al grano, que aquí llueve y punto! Pero ojo, que no pinto un cuadrito de nubes con pincel, qué va, lo mío es el flipe y el acojone que se te mete en el cuerpo cuando el cielo se pone chungo. O sea, tú no ves la tormenta, la sientes en el cogote, y eso mola mazo más que cualquier postal, illo. Por eso el título es corto y a lo bruto, pues nada, tipo grito de colega: ¡guarda la merienda, que viene lo gordo!La forma: ni libro de texto ni na'
Esta forma, tío, no te la voy a colar con etiqueta de manual: pa' mí es una tormenta que va a su rollo. Yo la oigo en cuatro tramos, ¿sabes?: el rumor que se arrima, el chaparrón que revienta, el pollo gordo con rayos y truenos y el cielo que se abre. Ahora te los enseño de pasada nada más, colega, que luego me lío con cada uno a fondo en los siguientes párrafos. ¡Agárrate, peña, que la exploración va a ser de locos!Sección 1: Cuando el cielo se pone chungo
Mira, el tercero se corta de golpe, ¡zas!, y sin pausa me cuelo en la tormenta, que las tres últimas partes van pegadas como chicle, tío. El tempo es Allegro, tronco, y la tonalidad se tuerce a fa menor, un rollo oscuro y mazo de chungo tras tanto fa mayor de risas. Va en 4/4, o sea, un pulso cuadrao que te golpea como el corazón cuando te pillan sin paraguas, ¿sabes? Las cuerdas rumorean nerviosas y tú, colega, ya estás rayao mirando al techo, ¡cringe total pa' los que seguían bailando!Sección 2: Se vacía el cielo, illo
Aquí revienta el chaparrón, tío, y el ambiente pasa de mosqueo a pánico de pueblo en cero coma. Entra el flautín con sus chispazos agudos, que son los rayos, ¡chulísimos y de locos!, y se te clavan en la oreja como mosquitos con cafeína. Los timbales sueltan el trueno, ¡pum, brutal!, y el suelo de la sala parece una lavadora en centrifugado, tronco. Yo aquí no me corto ni un pelo, colega: todo el mundo a correr, ¡sálvese quien pueda, flipa!Sección 3: El pollo gordo con acordazo
Este es el punto más bestia, peña, donde la tormenta ruge a tope y todo petardea mazo. Los trombones se marcan un acorde sincopao enorme, ¡un chorro de sonido que te tumba, tío! Fíjate, colega, que la síncopa es esa trampilla de meter el golpe donde no te lo esperas, ¡qué jeta tiene! Te lo juro, si te pilla en el sofá te agarras al cojín como un crío en el cine, ¡flipas en colores!Sección 4: Escampa y flautita al rescate
Luego el chaparrón se va aflojando, tronco, y el humor pasa de histeria a respiro, pura calma tras el berrinche del cielo. Lo último es una escala de flauta sola que sube y sube, tipo escalerita pa' asomar la cabeza al sol, ¡qué detallazo, colega! Esa flauta te lleva de la mano al V. Allegretto, que va en fa mayor y se llama «Canto del pastor; sentimientos alegres y agradecidos tras la tormenta», ¡casi ná el título, tío! Y así el cielo pasa de fa menor a fa mayor, o sea, de oscuro total a guay del Paraguay, pues nada, ¡sonrisón y a otra cosa!Dale al play y que llueva
Venga, colega, ahora te toca a ti: dale al play al IV. Allegro y déjate calar hasta los huesos, ¡flipa con el chaparrón! Mientras suena, ten en la mente lo que hemos hablao: las cuerdas nerviosas, el flautín de los rayos, los timbales del trueno y el acordazo de los trombones, tío. Y no te rayes buscando cuadros ni historias, que lo mío es sentir, pues nada, a dejarse llevar. ¡Ojalá te lo pases de lujo con mi tormenta tanto como yo me lo pasé montándola, que fue una pasada de locos!---
¿Te mola, colega, lo que hemos destripado del IV. Allegro de mi Sinfonía n.º 6, o qué, tío? ¿Flipaste con el flautín tirando rayos y los timbales soltando trueno, illo? Pues nada, peña, que aún queda mazo de tela por cortar en la «Pastoral», ¡esto no se acaba aquí, tronco! Hay rincones de esta movida que ni te imaginas, en plan sorpresa random, y están ahí esperando a que los pilles. Así que venga, anímate, dale a los enlaces de aquí abajo y sigue currándote la Sexta, que esto mola de locos, ¿sabes? Y cuando acabes, ya me dirás si no sales de la tormenta con una sonrisa de oreja a oreja, ¡brutal!
