Nocturneo pijo y flipao con el Nocturne in E flat major de Chopin
La guía de escucha

Nocturne in E-flat major, Op. 9 No. 2

Chopin presenta una guía de escucha de Nocturne in E flat major
¡Venga ya, tronco, soy Chopin y esta es la guía de escucha del Nocturne in E flat major, pa' que flipes un rato! Te cuento cómo se me apaga la pieza: penúltimo compás en senza tempo, o sea, sin reloj, y una cadenza cortita que te deja pillao, ¡mazo de calma, tío! Pa' pillar el truco,  date una vuelta por el entrenamiento , que mis colegas compositores y yo te enseñamos a reconocer nuestras piezas en un pispás, ¡a tope, crack!
---

Cómo escuchar esto sin carné de listillo

¡Hostia, colega, relaja el body y no te rayes, que pa' pillar esto no hace falta ni un máster ni una chaqueta con coderas! Tú agárrate a la melodía, o sea, esa que se te pega a la cabeza como un chicle en la suela, y síguela to' el rato, ¿vale? Fíjate en cómo vuelve una y otra vez con un modelito distinto cada vez, ¡mazo de armario, tío! Y al final, tronco, ponle la oreja al último segundo, que se queda flotando sin prisa ninguna, ¡de locos!

Por qué lo llamé nocturno, anda ya

¡Pues mira, quillo, el nombre me lo pedía el cuerpo, porque esto suena a noche cerrada, a calle vacía y a farola con tembleque! Además se parece mazo a los nocturnos más sencillitos de John Field, o sea, familia lejana con el mismo rollo tranquilo, ¿sabes? Una edición de Kistner salió en Leipzig en 1833, ¡menudo lanzamiento, colega, qué movida más fina! Y el cuaderno entero va dedicado a Madame Pleyel, ¡vaya regalazo pa' una señora, brutal, tía!

Un bocata con su pan por arriba y por abajo

¡Venga, pues la forma, tronco, que esto va de ideas que se van y se vuelven! Es una forma binaria redondeada, o sea, A, A, B, A, B, A, y con su coda de propina, ¡un tiovivo con despedida, flipa! Eso quiere decir que las ideas van y vienen como el colega que vuelve tres veces a por el móvil, ¡mazo de vueltas, illo! Así que te lo troceo en cuatro secciones, a ver, y vamos una por una, ¡no te me pires ahora, crack!

Sección 1: La melodía sale a la pista

¡Atento, peña, que aquí arranca el tema, la A, y la oyes dos veces seguidas pa' que no se te escape ni un pelo! La primera vez suena limpia, sin florituras ni rollos, tipo cantante que sale al escenario en zapatillas, ¡qué cercanía, tío! El ambiente es de calma total, un Andante de pasear sin pasta ni prisas, aunque se cuela una pizca de pena, ¡qué chungo y qué bonito a la vez! Ojo, que este nocturno es el más cortito de los tres del cuaderno, o sea, no te da tiempo ni a rascarte la oreja, ¡ni a pestañear, hostia!

Sección 2: La B, el giro de guion con calma

¡Pues nada, colega, llega la B y la cosa se mueve un poquito, como quien cambia de postura en el sofá! Aquí la música se pasea por la tonalidad dominante, o sea, un cambio de aires suave, nada de petarlo ni de dar portazos, ¿eh? El estado de ánimo se hace más movidito, más soñador, tipo el rato en que ya casi te quedas sopa, ¡flipante, tronco! Y luego baja por una escalerita suave que te devuelve a casa, ¡qué guay, illo, si hasta te coge de la mano!

Sección 3: Vuelve el tema, y con pintas nuevas

¡Mira quién asoma otra vez, quillo, la A, y ahora cantando con más flow que nunca! Cada vez que la melodía regresa se pone más adornada, con florituras de locos, tipo el colega que se va cambiando de chaqueta en cada vuelta, ¡cringe no, genio! El tempo sigue tranquilo, sin pirarse corriendo ni frenar en seco, y entre una vuelta y otra la B vuelve a hacer su numerito, ¡rollo bien armao, tío! Y el mood sigue siendo dulce, con ese punto de bajón que se cuela por el rabillo del ojo, ¡mazo de sentimiento, máquina!

Sección 4: La coda, o el telón sin portazo

¡Ya casi, peña, que llega la coda y esto se acaba como quien cierra la puerta con mil mimos pa' no despertar a nadie! Suelta una cadenza cortita, tipo arranque de artista que se despide con un guiño, ¡qué crack, tronco! El penúltimo compás va marcado senza tempo, o sea, sin tempo, libre como un chaval sin reloj, ¡dabuten, illo! Y pa' cerrar, acordes tranquilos en la tonalidad de casa, ¡tela de paz, tío, hasta se te baja el pulso, anda ya!

Dale al play y flipa en colores

¡Venga ya, colega, que ha llegado tu momento, dale al play y déjate llevar sin rayarte, tronco! Mientras suena, acuérdate de lo que te he soltado, o sea, la melodía que vuelve, los adornos que se multiplican y la coda que se despide con calma, ¿sabes? Ojalá te mole el viajecito por mi Nocturne in E flat major la mitad de lo que me molaba a mí al escribirlo, ¡de locos, hostia! Y si te quedas flipao, pues nada, vuelve a darle, que esto no caduca, ¡anda que no hay noches pa' repetirlo, crack!
---
Pues nada, tronco, hasta aquí llega el rollo, ¡y menudo viaje nocturno nos hemos pegao! ¿Te ha molao ir de mi mano por la guía de escucha del Nocturne in E flat major, o qué, colega? Yo me quedo en plan chill total, como después de una noche sin reloj, ¡qué paz, hostia! Y ojo, que esto no se acaba aquí, tío, que al Nocturne in E flat major le quedan mazo de rinconcitos pa' cotillear, ¡un filón de locos! Hay detallazos escondidos que ni te imaginas, illo, y cada vez que lo escuchas te sale uno nuevo, ¡flipante! Por ejemplo, en el penúltimo compás puse senza tempo, o sea, sin reloj ni prisas, ¡que se pare el mundo, tronco, que yo me quedo flotando! Así que dale a los enlaces de aquí abajo, no te rajes, y sigue currándote el Nocturne in E flat major a tu bola, ¡venga, peña! Y cuando te pille la noche chunga, ya sabes, ponte mi nocturno y pírate a soñar, ¡buenas noches, crack!