Currando en América con la Symphony No 9 de Dvořák
I. Adagio, Allegro molto

Symphony No. 9 in E minor, Op. 95 ("From the New World")

Dvořák presenta una guía de escucha de I. Adagio, Allegro molto, dentro de Symphony No 9
¡Ea, colega, que soy Dvořák y te voy a destripar el primer movimiento, Adagio, Allegro molto, de mi Sinfonía n.º 9, sabes? ¡Vas a flipar con cómo arranco tan calladito, con un coral chungo y tres golpes de timbal, pa' petarlo después con el Allegro molto y las trompas, de locos, tío! Mira, que en esta web mis colegas compositores y yo te enseñamos a reconocer nuestras piezas en cuanto suenan, así que  échale un ojo al entrenamiento  y pruébalo, ¿eh?
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Orejas fuera y móvil en silencio

¡Ojo, tronco, que pa' escuchar el primer movimiento de mi Sinfonía n.º 9 no hace falta carrera ni na', solo orejas y dejar el móvil calladito, anda ya! Tú fíjate primero en los timbales, que hacen tres notitas, pum pum pum, tipo vecino que te llama a la puerta un domingo a las ocho, ¡qué movida, colega! Luego tienes que pillar las trompas, que sueltan el tema principal y te lo vas a pasar tarareando en la ducha, mazo, ¡de locos! Y cuando se arranque una flauta sola, ¡chitón, peña!, que en un programa de mano hay quien oye ahí el Swing Low, Sweet Chariot, aunque eso va a gusto del oyente, ¿eh, tío?

Primero tortuga, luego cohete

¡Pues nada, el título es un lío menos que el de tu cuñao: Adagio, Allegro molto, o sea, primero despacito y luego a toda leche! El Adagio es lento, lento, tipo tortuga con sueño, y el Allegro molto es lo contrario, un arreón de los que te dejan flipao en el sofá. Dos etiquetas, dos velocidades y to' en mi menor, ¿sabes?, que yo no engaño a nadie, tronco, lo pongo en la tapa y listo. Si lo llego a llamar "Cosa rara y luego carrera" la peña no se entera de na', ¡qué va, anda ya!

Una sonata que no es pa' piano

¡Mira, colega, esto va en forma sonata, pero con una introducción lenta por delante, mazo de elegante! No te rayes con el nombre, que aquí "sonata" no es una pieza de piano, es el plano de la casa: presentas los temas, los zarandeas y los devuelves a su sitio, ¿vale? Eso sí, delante de todo va el Adagio, que hace de recibidor misterioso antes de que el Allegro molto te abra la puerta de una patada, ¡brutal! Así que te lo voy a ir contando por trozos, sección por sección, y verás qué historia más chula se monta, ¡venga, tronco!

Sección 1: El Adagio, o la calma chicha chunga

¡Arranco en Adagio, compás de 4/8 y mi menor, con un rollo tan calladito que hasta las moscas se ponen a escuchar, tío! Primero un coral en las cuerdas y luego en las maderas, suavón y misterioso, tipo peña rezando bajito en la última fila. ¡Zas!, salta un trompazo de trompa que te hace pegar un bote, y los timbales hacen su pum pum pum de tres notas, ¡flipante! El ambiente es de nubarrón gordo que se acerca, y tú ahí, en plan "uy, uy, esto se pone chungo", ¡pues justo eso quería, colega!

Sección 2: El Allegro molto y el arreón

¡Pasamos al Allegro molto, ahora en 2/4, y la movida cambia de golpe, que el nubarrón se convierte en una carrera de locos, mazo de energía! Aquí las trompas plantan el tema principal, y ojo con ese tema, que se te pega más que el chicle en la suela, ¿sabes? El ánimo pasa del misterio al empuje, o sea, de quedarte mirando a salir pirao detrás del autobús, tronco. Y sigue en mi menor, con ese aire de tensión y de ganas de guerra que te deja el corazón haciendo breakdance, ¡qué barbaridad!

Sección 3: La flauta se pone romántica

¡Respira, peña, que en medio del lío llega un respiro, y una flauta solita se marca un tema que parece sacado de un sueño, guay a tope! Un programa de mano lo oye como Swing Low, Sweet Chariot, pero ojo, que eso es una opinión y no una verdad de las gordas, ¿vale? Y el tema que cierra esa parte se parece a un espiritual afroamericano, cosa que no es casual, que mi alumno Harry T. Burleigh, cantante, me los descubrió, ¡un crack, tío! Mood de golpe más dulce, más cálido, tipo abrazo de abuela después de una pelea de colegio, ¡qué rollo más bonito, anda!

Sección 4: Zarandeo de temas y vuelta a casa

¡Ahora viene lo bueno, colega, que cojo los temas y los zarandeo de un lado pa' otro como quien agita una botella de Cola Cao, mazo de movida! Siguen el Allegro molto y la tensión, con los motivos asomando por aquí y por allá, tipo escondite entre instrumentos, ¡de locos! Luego todo regresa a su sitio, como el gato que vuelve a su sofá después de liarla parda, ¿sabes, tronco? Y así la historia se queda redondita: del misterio al arreón, del arreón a la dulzura y de vuelta al mogollón, ¡flipante, tío!

Dale al play y que te caiga la peña encima

¡Venga, ahora te toca a ti, tronco, dale al play y déjate llevar por la música sin rayarte, que no hay examen, ¡qué va! Mientras suena, acuérdate de los timbales en plan portazo, de las trompas pegadizas y de la flauta con su vena melancólica, ¡guay, mazo guay! Y no te cortes en poner cara de flipao, que yo la puse cuando lo compuse, o sea, ¡no estás solo, colega! Ojalá te lo pases tan bien con mi Adagio, Allegro molto como me lo pasé yo currándolo, ¡a disfrutar, peña, que se acaba el rollo!
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Jo, tronco, ¿te has quedao flipao con la guía de escucha del I. Adagio, Allegro molto de mi Sinfonía n.º 9, o qué? Yo, que me tiré el arranque calladito y luego lo reventé a lo bestia, espero que te haya molao mazo y que ahora lo pilles a la primera, tío. Y ojo, colega, que esto no se acaba aquí, qué va, que a mi sinfonía le quedan un montón de rincones por chafardear, ¡de locos! Tienes el Largo con su corno inglés, que es un melodión de rechupete, y el final, que va repescando temas de los movimientos de antes, tipo reencuentro de la peña. Pues nada, peña, rayarse tampoco hace falta, que escuchar es lo más guay del mundo y no cuesta ni un duro. Así que venga, dale a los enlaces que tienes por aquí y sigue currándote la movida de mi Sinfonía n.º 9, ¡que te vas a pirar con lo que queda, anda ya!