Donjuán pasao de rosca con el Don Giovanni de Mozart
La trama en breve
Don Giovanni, K. 527, opera in two acts (1787)

¡Arrea, peña, que soy Mozart y te destripo el argumento de mi Don Giovanni, tronco! Vas a flipar con cómo todo pasa en un solo día, desde el duelo donde Giovanni se carga al Commendatore hasta los demonios llevándoselo al infierno, ¡qué movida más bestia, colega! Pa' que lo sepas, mis colegas compositores y yo te enseñamos a reconocer nuestras piezas en cuanto suenan, así que tírate a probar el entrenamiento , ¡no te rayes, crack!
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Don Giovanni al desnudo: un culebrón de órdago en un solo día
¡Agárrate los machos, tronco, que te traigo una movida con más giros que una telenovela de sobremesa, y encima todo pasa en un solo día! Me pegué el verano de 1787 currándomelo en Viena y lo rematé en Praga a principios de octubre, ¡mazo de sudor, colega! Yo mismo dirigí el estreno a finales de ese octubre, con Luigi Bassi poniéndose en la piel de Giovanni, y la peña aplaudió a todo trapo, ¡brutal! Prepárate pa' un ligón sin frenos, un duelo, una estatua con una mala leche de cuidao y un final con demonios, que en aquella época enseñar al prota condenao en el escenario era rarísimo, ¡de locos!Los pesos pesaos del reparto, primera tanda
Don Giovanni, el rompecorazones sin frenos: es el prota, un tío con mazo de morro que se pasa el día persiguiendo a toas las faldas que se le cruzan, mata al padre de Donna Anna en un duelo y, cuando le piden que se arrepienta, se pone chulo y ni de coña da su brazo a torcer.Leporello, el currante con la lista más larga: es el criao de Giovanni, hace de vigía en la puerta mientras su amo anda en plena fechoría, y luego canta el catálogo de conquistas, con seiscientas cuarenta en Italia y mil tres en España, ¡flipa, chaval, menudo currículum, un rollo kilométrico!
Donna Anna, la hija con sed de venganza: la noche se le pone chunga cuando Giovanni, enmascarao, la persigue y acaba matando a su padre, así que le arranca a su prometido Don Ottavio un juramento de venganza, y lo que pasó de verdad entre ellos el libreto lo deja borroso a propósito, ¡qué rayada!
Don Ottavio, el novio de guardia permanente: es el prometido de Donna Anna, jura con ella vengarse del asesino desconocido y luego se planta enmascarao junto a Anna y Donna Elvira en el baile de Giovanni pa' pillarlo con las manos en la masa, un crack del honor, ¿sabes, colega?
Más peña pa' la fiesta, segunda tanda
Donna Elvira, la ex que no se calla ni debajo del agua: es la mujer con la que Giovanni se casó una vez y a la que dejó tirada, así que le planta cara con un cabreo de órdago, y luego se apunta al desenmascaramiento del baile de Giovanni, ¡de locos, vaya carácter, la leche!Zerlina, la novia que se raya: se casa con Masetto, pero Giovanni se la lleva de la boda a base de labia con el dúo Là ci darem la mano, y ella se queda partía entre el galán y su prometido, ¡menuda movida de boda, tronco!
Masetto, el novio que se come los marrones: es el prometido de Zerlina, ve cómo Giovanni intenta levantarle la novia en plena boda y más tarde se lleva una paliza de las gordas a manos de Giovanni disfrazao de Leporello, ¡pobre colega, qué mala pata!
El Commendatore, el suegro que no descansa ni muerto: es el padre de Donna Anna, cae en un duelo con Giovanni y, hecho estatua, acepta una invitación a cenar en el cementerio y se planta en la cena pa' exigirle que se arrepienta, ¡menudo invitado, flipante!
Acto 1: Un duelo, un ligue y un baile que acaba como el rosario de la aurora
Un duelo que arranca la movida: Leporello hace guardia fuera de la casa del Commendatore mientras Giovanni, enmascarao, va a por Donna Anna, y el padre acaba muerto en un duelo, así que Giovanni se pira por piernas y la ópera te planta un fiambre en la cara desde el minuto uno, ¡brutal!Juramento de venganza y una ex en pie de guerra: Donna Anna le saca a Don Ottavio la promesa de vengar a su padre, y por otro lado Donna Elvira, a la que Giovanni dejó tirada tras casarse con ella, le canta las cuarenta mientras Leporello suelta el catálogo, ¡cien en Francia, flipa!
Ligoteo en plena boda: en la boda de Zerlina y Masetto, Giovanni intenta camelarse a la novia con el dúo Là ci darem la mano, que arranca en andante y acaba en un allegro con las voces mezclándose, ¡ligue con banda sonora, qué labia, tronco!
Un baile que acaba en escándalo: en el baile de Giovanni, tres invitados enmascarados, Anna, Ottavio y Elvira, se quitan el antifaz y lo dejan como un trapo, pero él se escaquea por los pelos y el primer acto acaba con un pifostio de los buenos, ¡de locos!
Acto 2: Cambio de capas, cementerio y cena con invitado de ultratumba
Cambio de capas pa' ligar y liarla: Giovanni y Leporello se intercambian capas y sombreros pa' que el jefe pueda ir detrás de la doncella de Elvira, y en plan comedia de enredos, disfrazao de Leporello, le arrea una tunda a Masetto, ¡menudo cacao, tío!Un convite con trampa: en el cementerio, Giovanni se pone chulo e invita en plan guasa a la estatua del Commendatore a cenar, y la estatua, ¡zas!, va y acepta, o sea, un plan tan rarito que ni el guionista más flipao se lo inventa, ¡qué movida!
La cena con invitado de ultratumba: en el banquete, mientras una orquesta en el escenario se marca hasta mi propio Non più andrai de Figaro, llega la estatua, invita a Giovanni a cenar con ella y le exige que se arrepienta, pero él, cabezón perdío, ni de coña se baja del burro, ¡qué cuajo!
Demonios, infierno y moraleja: Giovanni le da la mano a la estatua, le entra un escalofrío chungo y los demonios se lo llevan al infierno, y luego los demás cantan la moraleja del final del malo, y yo me marqué mostrar su condena en escena, cosa rarísima entonces, con tres trombones que solo suenan aquí, ¡qué temazo!
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Hostia, colega, ya hemos llegao al final de la movida y yo todavía con el careto torcío viendo a Giovanni piratearse de cabeza al infierno. ¿Te ha molao enterarte de la trama de mi Don Giovanni o qué, tronco? Piénsalo, tío: duelo, ligoteo, fiestorro y cena con estatua, to' en un solo día, ¡menudo día de locos, joder! Pero ojo, peña, que esto es solo la puntita del iceberg y de mi Don Giovanni queda tela marinera por rascar. Hay rollos, truquis y chismes pa' flipar que aún no te he soltao, o sea, un filón de la leche. Así que venga, crack, dale a los enlaces de por aquí y sigue fisgando, que no te vas a aburrir ni de coña. Y quién sabe, quillo, igual la próxima vez que te pete en los oídos un acordazo de re menor te acuerdas de mí y te sale un repelús guay, ¡qué movidón!
