Donjuán pasao de rosca con el Don Giovanni de Mozart
Entre bastidores
Don Giovanni, K. 527, opera in two acts (1787)

¡Atiende, peña, que soy Mozart y vengo a chivaros la movida que hay detrás de mi Don Giovanni, tronco! Te cuento cómo una obra de Tirso de Molina, de 1630, se coló en mi ópera y acabó mandando a Giovanni de cabeza al infierno, ¡mazo de viaje, tío! Y flipa, que en esta web mis colegas compositores y yo te enseñamos a reconocer nuestras piezas nada más sonar, así que venga, crack, pruébate en el entrenamiento .
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Un pelotazo detrás de otro pelotazo
Pues nada, tronco, que yo venía de petarlo con Le nozze di Figaro, y el libretista Lorenzo Da Ponte me suelta que tiene otra movida pa' mí. Ese tío escribía textos como quien pide una caña, rápido y con arte, ¡qué máquina el chaval! Total, que nos liamos la manta a la cabeza y nos pusimos a currar en Don Giovanni, una ópera en dos actos, cantada en italiano, o sea, nada de hablar en cristiano. Su número de catálogo es K. 527, mi DNI musical, ¿sabes?, y encima es un temazo de los de flipar, illo.Un título más largo que la cola del chiringuito
¡Flipa con el título entero, quillo: Il dissoluto punito ossia Don Giovanni, que viene a ser «El libertino castigado, o Don Giovanni»! Es más largo que la cola del chiringuito un sábado, mazo de rollo pa' meterlo en un cartel, joder. Da Ponte la bautizó dramma giocoso, o sea, mezcla de personajes serios y cómicos, tipo drama y chiste en el mismo plato, ¿pillas? Yo en mi propio catálogo la apunté como opera buffa porque soy un guasón de cuidao y no me ato a nada, ¡anda ya!El Don Juan viene de lejos, peña
A ver, que el rollo del Don Juan no me lo inventé yo, que esto tiene más años que el hilo negro. Sale de una obra española de 1630, El burlador de Sevilla y convidado de piedra, de Tirso de Molina, un temazo de la leche que ya tenía a to' Dios flipao. Y que nadie se raye con Casanova, tío, que esto no va de él ni de coña. Vamos, que el personaje ya era un clásico de barrio mucho antes de que yo pillara la pluma.Más cocineros que cazuelas
Mira, colega, que Da Ponte se fue de picoteo, ¿eh?: también bebió de una comedia de Molière de 1665 y de una obra de Goldoni de 1736, de locos. Y por si fuera poco, Giovanni Bertati y Giuseppe Gazzaniga ya habían sacao un Don Giovanni Tenorio, también de 1787, antes que el mío. Imagínate la movida: dos óperas del mismo golfo el mismo año, mazo de competencia en el barrio, ¡flipas! Pero la mía traía un par de ases en la manga, y no te cuento más, que me lo guardo, ¿vale?Maletas de Viena a Praga, y a currar
¡Venga, que me pongo a componerla en el verano de 1787, en Viena, sudando la gota gorda y sin aire acondicionado, qué chungo! Luego me pillé el petate y me piré pa' Praga, tío, que allí la rematé a principios de octubre. Fíjate qué ritmo de locos: componer, viajar y rematar, to' seguidito y sin tiempo ni pa' mirar el móvil. Y lo gordo vino después, quillo, que me tocaba estrenar aquello, ¡mazo de nervios!Un estreno que petó el teatro
¡Y llegó el día, illo: el 29 de octubre de 1787, en el Teatro Nacional de Praga, que hoy se llama Teatro de los Estados, chaval! Ojo, que unas fuentes dicen el 28, así que el día exacto lo dejamos en plan «según quién te lo cuente», ¿vale? Dirigí yo el estreno, con los nervios a mil y las piernas hechas gelatina, qué rollo más bestia. Y el aplauso fue atronador, tronco, de los que hacen temblar las butacas, con Luigi Bassi, el crack que cantó el papel de Giovanni, en el escenario.La obertura, a vida o muerte
Te suelto un chisme, colega: dice la leyenda que la obertura la escribí la noche antes del estreno, sin pegar ojo, to' a pulmón. Lo que sí consta en mi catálogo es que la di por rematada el 28 de octubre de 1787, vamos, justito de tiempo, ¡qué agobio, joder! Pa' que te hagas una idea: es como empollarte el examen la noche antes y sacar un diez, mazo de chulería. Y no me preguntes si me tomé un cafelito, que eso nadie lo sabe, tío.Un día entero de líos
Pa' que te pilles el percal: toa esta historia pasa en un solo día, ¡un día, chaval, un día!, y menudo marrón se monta. Su criado, Leporello, lleva una lista de las conquistas del jefe que flipas: solo en España se anota 1.003, ¡de locos! Luego hay una noche con una dama, Donna Anna, y el libreto deja a posta en el aire qué pasó de verdad, ¿tú qué crees, peña? Así que cada uno se monta su peli, y yo, ni mu, tronco.Trombones de guardia y música de picoteo
Mira qué detalle más brutal: los tres trombones solo suenan al final del segundo acto, en la escena de la estatua, ni un segundo antes, ¡qué sangre fría, colega! Es como guardarse el petardo gordo pa' la última tirada de la verbena, ¿sabes? Y en plena cena hay una orquestita en el escenario tocando temas de Una cosa rara, de Martín y Soler, de 1786, y de Fra i due litiganti, de Sarti, ¡menudo flow de fiesta! Y de postre se cuela hasta mi propio Non più andrai del Figaro, ¡me autocito, quillo, qué cringe más guapo!Viena 1788, Chopin y una cena que no se te olvida
Luego retoqué la ópera pa' Viena y allí se dio el 7 de mayo de 1788 con arias nuevas, que yo nunca me estoy quieto, ¡qué vicio, chaval! Y hasta el crack de Chopin, en 1827, se flipó con el dúo Là ci darem la mano y le montó unas variaciones, el Op. 2, ¡de locos! Pero lo gordo es el protagonista: un seductor que se cree el amo de la peña y una noche invita a cenar a quien no debería, mazo de mala idea. ¿Quién se presenta a esa cena y cómo acaba la jugada?, pues nada, ve a pillarla, que no te destripo ná, ¡venga ya!---
¡Hasta aquí la movida, peña, menudo viaje de locos nos hemos pegao con el Don Giovanni! ¿Qué, tronco, te ha molao conocer la historia de detrás de mi ópera o te has rayao un poco por el camino? Yo me lo he pasao pipa contándotelo, ¿sabes?, aunque el pobre Giovanni acabe churruscao en el infierno, qué final más chungo. Pero ojo, crack, que esto es solo la puntita del iceberg, que del Don Giovanni queda mazo tela por destripar. Hay rincones brutales pa' explorar, tío, y ni de coña te vas a aburrir. Así que venga, pírate a pinchar en los enlaces que tienes por aquí y sigue el rollo, que te esperan más momentazos flipantes. ¡Va, colega, a petarlo, que la música mola mazo y yo te espero por ahí, máquina!
