Bedřich Smetana
Compositor
1824 – 1884

Soy Bedřich Smetana, compositor bohemio nacido en Litomyšl en 1824, y me alegra mucho que hayas llegado hasta aquí. Voy a contarte la historia de mi vida, con sus alegrías, sus años lejos de casa y también sus momentos más difíciles. En esta web, mis compañeros compositores y yo también te enseñamos a reconocer mis obras en cuanto suenan, así que entra en el entrenamiento y pruébalo.
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Un hijo de cervecero con cuarteto en casa
Nací el 2 de marzo de 1824 en Litomyšl, en Bohemia, que entonces formaba parte del Imperio de los Habsburgo. Mi padre, František, era cervecero del conde Waldstein y, cuando terminaba el trabajo, tocaba el violín en un cuarteto de cuerda, así que la música me rodeó desde muy pequeño. Fui de colegio en colegio: Jihlava, Německý Brod, el instituto de Praga en 1839 y, por último, Plzeň, donde terminé los estudios en 1843. Al año siguiente empecé a estudiar teoría y composición en Praga con Josef Proksch, y allí entendí que lo mío no era la cerveza, sino los pentagramas.Cuando por fin alguien me escuchó
En 1848 me atreví a dedicarle unas piezas para piano a Franz Liszt, y él aceptó la dedicatoria, lo cual me dio un ánimo enorme. Ese mismo año fundé en Praga un instituto de piano, y en 1850 me nombraron pianista de la corte del emperador Fernando en el Castillo de Praga. Aun así, el éxito público de verdad tardó en llegar: no lo conseguí hasta el 5 de enero de 1866, con la ópera The Brandenburgers in Bohemia. Pocos meses después, el 30 de mayo, estrené The Bartered Bride, entonces en dos actos.Praga, con un largo desvío por Suecia
Antes de asentarme en Praga pasé cinco años en Gotemburgo, en Suecia, de 1856 a 1861, donde abrí una escuela de música y dirigí una sociedad coral. Volví a Praga en 1862 y descubrí que mis primeros conciertos de entonces apenas habían llamado la atención, algo que me dolió bastante. En 1864 empecé a escribir crítica musical en el periódico Národní listy. En 1866 me nombraron director principal del Teatro Provisional, un puesto que conservé hasta 1874.Un río que me hizo famoso
Mi obra más querida es Má vlast, un ciclo que empecé en 1872 y que se estrenó completo en noviembre de 1882 bajo la batuta de Adolf Čech. Dentro de ese ciclo está The Moldau, que es la pieza que quiero que tengas en la cabeza. Empieza con un hilo de agua muy pequeño que poco a poco se une a otros y se convierte en un río ancho, de melodía amplia, que atraviesa el paisaje de mi país. Escúchala como quien sigue un río de verdad: la música no se detiene, y tú te dejas llevar corriente abajo.Críticos, peticiones y un silencio total
El 16 de mayo de 1868 estrené Dalibor y los críticos la condenaron, acusándome de tener tendencias wagnerianas. En diciembre de 1872, una petición con 86 firmas de abonados pidió mi dimisión, aunque en enero de 1873 me volvieron a nombrar con el apoyo de Dvořák y de otros músicos. Lo peor llegó en 1874, cuando perdí el oído derecho en septiembre y el izquierdo en octubre, y a finales de año ya no oía nada. Dejé el Teatro Provisional, pero no dejé de componer, porque la música que más me importaba siempre la escuché por dentro.El campo, el cuarteto y el final
Desde junio de 1876 viví en Jabkenice, un lugar tranquilo donde trabajé durante mis últimos años. En esos años escribí mi Cuarteto de cuerda n.º 1 en mi menor, De mi vida, que termina con un mi larguísimo y sostenido que representa mi sordera. El 11 de junio de 1881 se estrenó mi ópera Libuše en el Teatro Nacional. Morí el 12 de mayo de 1884, a los 60 años, en el asilo de Kateřinky, en Praga, y todavía hoy los médicos discuten cuál fue la causa exacta de mi deterioro.El padre de la música checa, según dicen
El reconocimiento me llegó tarde: en 1882 se celebró la representación número cien de The Bartered Bride. Mi funeral se celebró el 15 de mayo de 1884 en la iglesia de Týn, y estoy enterrado en el cementerio de Vyšehrad. Con el tiempo me llamaron el padre de la música checa, me dedicaron un museo en 1926 e incluso le pusieron mi nombre a un asteroide, el 2047 Smetana. También hay quien discute mi lugar en la historia, y me parece justo, porque ningún compositor debería quedar a salvo de las opiniones.Lo que me gustaría dejarte
Quiero que, cuando escuches mi música, sientas que una persona te cuenta con cariño de dónde viene. Si alguna vez te cuesta entender qué es la música clásica, empieza por The Moldau y deja que el río haga el trabajo por ti. No necesitas saber nada de teoría ni de historia, porque basta con escuchar con calma y con un poco de curiosidad. Yo perdí el oído, así que tú, que sí puedes oírlo, tienes mucha ventaja: ¿te animas a empezar ahora mismo?---
¿Te ha gustado conocer mi vida, con sus alegrías y con esos años de silencio que tanto me costaron? Si te ha quedado ganas de más, puedes explorar en esta web la obra mía que te espera: The Moldau. Haz clic en los enlaces de más abajo y déjate llevar por ella, igual que por un río que sigue su curso.
The Moldau
Vltava, JB 1:112/2
