Arpegios sin prisa en el Prelude No 1 in C Major de Bach
Los mejores momentos
The Well-Tempered Clavier, Book 1: Prelude No. 1 in C major, BWV 846

Soy Johann Sebastian Bach, y te doy la bienvenida a los mejores momentos del Prelude No 1 in C Major. Vas a escuchar cómo, en solo 35 compases de acordes rotos, la música respira y avanza hasta posarse en un único acorde final de do mayor. En esta web, mis colegas compositores y yo te enseñamos a reconocer nuestras obras en cuanto suenan, así que prueba el entrenamiento y comprueba qué tal se te da.
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Un acorde que se hace de rogar
Yo empiezo este preludio con un acorde de do mayor, pero en vez de dártelo de golpe te lo voy soltando nota a nota, lo que se llama un acorde roto. Es como si te abriera un joyero y te fuera enseñando las piezas una por una, y en el clavicémbalo cada nota suena tan limpia que no necesito nada más.
La parte en la que muevo los muebles
Cuando llego a la parte central, yo me entretengo cambiando el suelo bajo tus pies, porque los acordes se van desplazando y la música parece buscar la salida de una casa con demasiadas puertas. Casi todo el rato sigo con el mismo dibujo de notas rotas, así que lo único que cambia es el color de la armonía, y a mí me hace gracia contar tantas historias con las mismas palabras.
Cierro la puerta sin portazo
Al final yo te llevo de vuelta a casa con calma, después de 35 compases, y te prometo que no se me ha perdido ninguna nota por el camino. Termino con un único acorde de do mayor, sin adornos ni fuegos artificiales, como quien se despide en el recibidor y te deja con ganas de seguir escuchando.
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Hasta aquí llega lo que quería contarte de los mejores momentos del Prelude No 1 in C Major. Si lo escuchas ahora, quizá notes que esas notas sueltas, que al principio parecían un simple ejercicio, forman una especie de respiración tranquila que no se apura nunca. Yo lo escribí con la idea de que sirviera a quien está aprendiendo, pero me alegra que también haya servido a quien ya sabe mucho y busca un rato de calma. Termino con un único acorde de do mayor, y creo que esa sencillez es justo lo que deja una sensación tan serena. ¿Has disfrutado descubriendo los mejores momentos del Prelude No 1 in C Major? Todavía quedan muchos aspectos de esta pieza por explorar, como lo que vino después de mí, cuando otros músicos se inspiraron en ella para crear obras nuevas. Si te apetece seguir, haz clic en los enlaces que tienes aquí para ir más lejos con el Prelude No 1 in C Major. Y cuando vuelvas a escucharlo, déjate llevar con calma, que a este preludio le sienta bien que no tengas prisa.
