Cazando enigmas con Enigma Variations: Variation IX "Nimrod" de Elgar
Los mejores momentos

Variations on an Original Theme, Op. 36

Elgar presenta los mejores momentos de Enigma Variations: Variation IX "Nimrod"
Soy Edward Elgar, y te doy la bienvenida a lo mejor de Enigma Variations: Variation IX "Nimrod". Vas a oír cómo una melodía nace casi en un susurro, crece hasta una cima llena de emoción y vuelve a calmarse, y por eso se considera el centro emocional de toda la obra. Mis compañeros compositores y yo te enseñamos aquí a reconocer nuestras piezas en cuanto suenan, así que  prueba el entrenamiento  y comprueba cuánto has aprendido.
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Un comienzo que pide silencio

Yo abro «Nimrod» con un Adagio tan suave y callado que, si te mueves en la butaca, te pierdes media melodía. Esas primeras notas insinúan un tema de la Sonata Patética de Beethoven, pero yo dejé claro que era solo una insinuación, no una cita, que una cosa es rendir homenaje y otra copiar.

Un cazador sin escopeta

Yo no quise hacer un simple retrato de mi amigo August Jaeger, editor de música en Novello & Co., sino contar algo que pasó: estaba tan desanimado que casi dejé de componer, y él me animó a seguir mirando el ejemplo de Beethoven. El título es un juego de palabras, porque Nimrod es el «poderoso cazador» del Antiguo Testamento y Jäger significa «cazador» en alemán, así que con ese nombre no le dejé escapatoria.

Del gran momento al silencio

Yo hago que la música crezca poco a poco hasta un punto en el que parece que el techo va a salir volando, y después la bajo con cuidado hasta el silencio, como quien lleva una taza llena sin derramar ni una gota. Hoy se toca muchísimo en funerales y homenajes, y siempre suena en el Cenotafio de Whitehall durante el Servicio Nacional del Recuerdo, que para una pieza escrita en agradecimiento a un amigo es un destino bien solemne.
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Y hasta aquí llega mi paseo por «Nimrod». ¿Te ha gustado descubrir los mejores momentos de Enigma Variations: Variation IX "Nimrod"? Cuando pienso en esta variación, me acuerdo de lo que significó para mí tener a un amigo que supo decirme la palabra justa en el momento en que más la necesitaba. Quizá por eso la música suena como suena, sin prisa y sin adornos, con la calidez de una conversación entre dos personas que se entienden bien. Con el tiempo, otros la han hecho suya para despedirse de quienes quieren, y eso me parece un honor que nunca habría imaginado. Todavía quedan muchas cosas por explorar de Enigma Variations: Variation IX "Nimrod". Hay historias de las otras variaciones, de los amigos que retraté en ellas y de un enigma que sigue sin resolverse. Si te apetece seguir escuchando y leyendo, haz clic en los enlaces que tienes a tu alcance y sigue explorando a tu ritmo. Te aseguro que esta música gana cada vez que vuelves a ella.

Grabación: John Barbirolli, Hallé Orchestra, Public domain