Sin barras de compás con la Gnossienne No 1 de Satie
Los mejores momentos
Gnossienne No. 1

Soy Satie, y te doy la bienvenida a los mejores momentos de mi Gnossienne No 1. Aquí vas a oír cómo un piano solo, con una melodía lenta que parece no tener prisa por llegar a ninguna parte, va creando una atmósfera misteriosa que se queda contigo mucho después de la última nota. Mis compañeros compositores y yo te enseñamos en esta web a reconocer nuestras obras en cuanto suenan, así que prueba el entrenamiento y descubre cuántas sabes identificar.
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Un comienzo sin reloj
Yo empiezo la Gnossienne No 1 sin compás y sin barras de separación, así que, si esperabas contar «uno, dos, tres, cuatro», te quedas sin trabajo. La indicación es «Lent», que quiere decir lento, y la melodía avanza con tanta calma sobre el piano solo que parece caminar de puntillas por un pasillo para no despertar a nadie.
Un laberinto sin plano
Yo, en la parte central, te paso por un pequeño laberinto, y no es casualidad, porque se cuenta que la palabra «Gnossienne» tiene algo que ver con el baile del laberinto de Teseo y el Minotauro, aunque nadie sabe con certeza de dónde salió. La melodía se acerca a una idea, la deja, vuelve a ella y da otra vuelta, de modo que tienes la sensación de que la salida está cerca, pero a ti nadie te ha dado el plano.
Un final que se va de puntillas
Yo termino la pieza sin ninguna fanfarria, porque a un piano solo y a una música tan lenta no me parecía bien pedirles que pegaran un portazo al despedirse. La calma del principio regresa y todo se apaga poco a poco, y cuando ya no suena nada te quedan ganas de escucharla otra vez, algo que a mí, que tocaba el piano en el cabaret Chat Noir, siempre me pareció una buena señal.
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¿Has disfrutado descubriendo conmigo los mejores momentos de la Gnossienne No 1? Yo espero que sí, y que ahora la oigas con otros oídos, atento a esa calma sin prisa que no se parece a ninguna otra. Después de tantas vueltas por su pequeño laberinto, me gusta pensar que esta música no pide que la entiendas, sino que te dejes llevar un rato. Todavía quedan muchos aspectos de la Gnossienne No 1 por explorar, y cada vez que la escuches vas a encontrar algún detalle que antes se te había pasado. Si te apetece seguir, haz clic en los enlaces que tienes a tu disposición y continúa tu recorrido por la Gnossienne No 1. Yo te espero en la próxima escucha, sin reloj y sin ninguna prisa.
Grabación: La Pianista, Public domain
