Una cuerda de calma en el Air on the G String de Bach
La guía de escucha
Orchestral Suite No. 3 in D major, BWV 1068: II. Air

Soy Johann Sebastian Bach, y esta es la guía de escucha del Air on the G String. Aquí vas a aprender a seguir la larga melodía de los violines mientras sube y descansa sobre un bajo siempre tranquilo. En esta web, mis compañeros compositores y yo también te enseñamos a reconocer nuestras piezas al oírlas, y ponte a prueba en el entrenamiento cuando quieras.
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Cómo escuchar sin hacer deberes
Te propongo que escuches el Air como una conversación entre dos voces que nunca se interrumpen. Abajo, el bajo va marcando los pasos con la puntualidad de un reloj muy bien educado. Arriba, una melodía larga canta como si no necesitara tomar aire, y lo único que tienes que hacer es seguirla hasta el final. Aquí solo suenan las cuerdas con su continuo, que es el cimiento grave que lo sostiene todo, así que no hay nada que te distraiga y te basta con cerrar los ojos.Un apodo que yo no pedí
Yo nunca le puse ese título, porque para mí era sencillamente el Air, el segundo movimiento de mi suite. El nombre llegó en 1871, cuando August Wilhelmj transportó la pieza de re mayor a do mayor en su arreglo. Con ese cambio, la melodía del primer violín cabía entera en la cuerda más grave del instrumento, la cuerda de sol, y de ahí sale el nombre con el que hoy medio mundo la conoce. Joseph Joachim llamó a aquel arreglo «una falsificación descarada de una obra de Bach», y ya ves que el apodo prosperó igualmente.Una canción sin letra
Para mí el Air era un movimiento de suite, sin más pretensiones que cantar con calma. Lo concebí como un movimiento de suite, una pieza de canto tranquilo en re mayor y en compás de cuatro tiempos. Yo lo siento en tres tramos que se enlazan sin cortes bruscos: una entrada serena, una parte central más inquieta y un cierre que vuelve a la calma. En los próximos párrafos te acompaño por cada uno de ellos, así que prepárate para una exploración con los oídos bien abiertos.Sección 1: El telón se levanta despacito
Todo arranca con el bajo marcando su paso y los violines entrando sin estrépito, como si pidieran permiso. El ánimo de este primer tramo es de una calma honda, de esas que se notan en los hombros. La melodía se alarga tanto que cada nota parece apoyarse en la anterior para no caerse. Fíjate en la luz cálida de re mayor, porque desde el primer momento te dice que aquí no va a pasar nada malo.Sección 2: Se mueven las sillas, pero sin ruido
En el tramo central las voces se inquietan un poco y la melodía empieza a dar más giros que al principio. El ánimo cambia sin que la música alce la voz: ahora hay una emoción contenida, más cercana a la nostalgia que a la fiesta. Escucha cómo el bajo sigue sin perder la compostura, porque esa firmeza abajo es lo que permite tanto sentimiento arriba. Es el momento en que la historia de la pieza se complica un poco, aunque lo hace con una elegancia que casi pasa desapercibida.Sección 3: Una despedida que no pesa
Hacia el final la música va soltando la tensión poco a poco, igual que quien deja con cuidado una bolsa pesada. Vuelve la sensación de calma del principio, aunque ahora la escuchas con todo lo que has vivido en el tramo central. Todo se apoya de nuevo en re mayor, que hace de casa a la que se regresa después del paseo. Cuando suena la última nota, deja que el silencio dure un instante más, porque también forma parte de la pieza.Tu turno: dale al play
Ahora te invito a que vivas el Air por ti mismo: pulsa el botón de reproducir y deja que la música te envuelva. Mientras suena, quizá te ayude recordar lo que hemos hablado: el bajo que camina, la melodía que canta y los tres tramos que se encadenan. No tienes que entender nada de teoría para que te llegue, solo escuchar con calma. Ojalá disfrutes del viaje por mi Air tanto como yo disfruté al componerlo.---
Cuando suena la última nota del Air, me gusta pensar que la música no termina del todo, sino que se queda un rato contigo en el silencio. ¿Te ha gustado descubrir el Air on the G String con esta guía de escucha? Aún quedan muchos rincones de esta pieza por recorrer, y no todos caben en una sola guía. Si te apetece seguir, pulsa en los enlaces de esta página y acércate a ellos con calma. Y cuando vuelvas a escuchar el Air, hazlo con oídos nuevos, porque cada vez que suena te cuenta algo distinto.
