Fiordos y cadencias en el Piano Concerto in A Minor de Grieg
III. Allegro moderato molto e marcato

Piano Concerto in A minor, Op. 16

Grieg presenta una guía de escucha de III. Allegro moderato molto e marcato, de Piano Concerto in A Minor
Soy Edvard Grieg, y te voy a explicar el tercer movimiento, Allegro moderato molto e marcato, de mi Piano Concerto in A Minor. Vas a oír cómo, en plena danza enérgica, una flauta sola trae una melodía pastoral en Fa mayor, como una ventana que se abre al campo. Cuando quieras,  acércate al entrenamiento  de esta web: allí mis compañeros compositores y yo te enseñamos a reconocer nuestras obras nada más oírlas.
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Cómo seguirle el paso a un baile sin tropezar

Te propongo escuchar este movimiento final como una fiesta de pueblo en la que el piano es quien mejor baila y la orquesta le sigue el ritmo. Como el Adagio desemboca en él sin pausa, quizá notes que el baile empieza antes de que hayas dejado de respirar con calma. Fíjate en el piano, que casi siempre lleva la voz cantante, y espera a la flauta sola, que aparece como una ventana abierta en mitad del jaleo. Si te pierdes, quédate con una idea sencilla: primero se baila, luego se canta con ternura, después se vuelve a bailar y al final toda la orquesta se pone en pie con los metales al frente.

Un título que pide a gritos que no te duermas

Allegro moderato molto e marcato no es un apodo, es una instrucción que escribí para quien toca, y este concierto nunca ha tenido otro nombre. Con «Allegro moderato» pido una marcha viva pero sin carreras, y con «marcato» pido que cada nota quede bien acentuada, como si se pisara el suelo con decisión. Lo elegí así porque el tema principal nace de una danza noruega, y esos bailes se marcan con fuerza, no se deslizan. Fue mi manera de decirle al intérprete que aquí no se acaricia el teclado, que se baila de verdad.

Buscando la forma, o cómo no encasillar un baile

Elegir la forma de este movimiento fue una aventura, porque no quise meterlo en una etiqueta rígida y prefería que el camino lo marcara la música. Lo que sí te puedo contar es el orden: primero llega el tema de danza, luego un tema tranquilo y de aire campestre, después regresa el baile. Más adelante el piano se queda solo, la música se acelera de golpe y todo termina con una gran celebración del tema tranquilo. Voy a recorrer esas partes una por una en los próximos párrafos, así que ponte cómodo, que el viaje merece la pena.

Sección 1: La danza que pisa fuerte

Empiezo en La menor, con un tema muy enérgico en compás de 2/4 que está inspirado en la halling, una danza noruega que exige agilidad y buenas piernas. En él quise imitar también el ritmo y la armonía del violín Hardanger, el instrumento que acompañaba esos bailes en mi tierra. El ambiente es terco y atrevido, y tiene un punto de orgullo, como el de quien enseña con ganas algo que es suyo. Quédate con este tema desde el principio, porque volverá más de una vez y te alegrará reconocerlo.

Sección 2: Una flauta abre la ventana

Cuando el baile ha cogido carrerilla, el ambiente cambia y entramos en Fa mayor, con un tema pastoral que presenta una flauta sola. La música pierde empuje y gana calma, y por un momento parece que alguien ha salido a mirar el paisaje. Este contraste era justo lo que buscaba, porque después de tanta energía el oído agradece un respiro. Guarda también esta melodía en la memoria, porque al final de la obra me servirá para algo mucho más grande.

Sección 3: Vuelve el baile, y con ganas

Tras el momento de calma regresa el tema de danza, y de nuevo estamos en el terreno firme y marcado del principio. Esta vez lo recibes como a un viejo conocido, y esa familiaridad hace que el movimiento tenga algo de círculo que se cierra. Yo quería que el oyente sintiera que la fiesta no había terminado, solo se había tomado un descanso. Pero no creas que todo va a repetirse igual, porque lo mejor aún está por llegar.

Sección 4: El piano se queda a solas

Llegado este punto, la orquesta se aparta y el piano toca una cadencia solo, sin nadie más a su lado. Es el momento en el que el solista enseña lo que sabe hacer, con pasajes veloces y llenos de energía que lo muestran sin red. Escúchalo como quien contempla a un equilibrista en la cuerda floja, porque todo depende de una sola persona. Cuando termina, la música ya está preparada para dar un salto, y así lo hace.

Sección 5: Quasi presto, o cuando el reloj se pone nervioso

Después de la cadencia llega una aceleración que indiqué con las palabras Quasi presto, es decir, casi lo más rápido posible. El ritmo se dispara y la música corre hacia delante, como si todos quisieran llegar a la vez al mismo sitio. Es un tramo breve, pero muy emocionante, porque se nota que algo grande está a punto de pasar. Y de pronto, todo se abre y el aire cambia por completo.

Sección 6: La gran sorpresa en La mayor

El final llega con la indicación Andante maestoso, y con él la música pasa a La mayor, que suena luminosa después de tanto La menor. Aquí los metales llevan la voz principal y retoman con gran solemnidad aquel tema tranquilo que la flauta había cantado casi en secreto. Lo que antes era una melodía de paisaje se convierte en una celebración, y para mí es la mejor manera de cerrar el concierto. Fíjate en el cambio de color: la obra empieza en la sombra de La menor y termina bañada de luz.

Ahora te toca a ti darle al play

Ahora te invito a que vivas por ti mismo este movimiento final, Allegro moderato molto e marcato. Pulsa el botón de reproducir y déjate llevar por la música sin prisa y sin miedo a perderte. Mientras suena, piensa de vez en cuando en lo que hemos hablado: el baile, la flauta, la cadencia, la carrera y el final luminoso. Ojalá disfrutes del viaje por mi Piano Concerto in A Minor tanto como disfruté yo cuando lo escribí.
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¿Te ha gustado conocer la guía de escucha del III. Allegro moderato molto e marcato de mi Piano Concerto in A Minor? Yo espero que ahora, cuando suene esa danza tan llena de brío, la reconozcas enseguida y notes cómo todo va camino de la luz de La mayor. Al final, escuchar música es un poco como volver a un lugar querido: cada vez te fijas en algo que la vez anterior se te había pasado. Todavía quedan muchos aspectos de mi Piano Concerto in A Minor por explorar, desde la historia de su estreno hasta los detalles de los otros movimientos. Te invito a hacer clic en los enlaces que tienes aquí para seguir descubriendo mi Piano Concerto in A Minor a tu ritmo. ¡Que lo disfrutes mucho!