Luna llena y bajón con la Moonlight Sonata de Beethoven
Entre bastidores
Piano Sonata No. 14 in C-sharp minor, Op. 27 No. 2 ("Moonlight")

¡Hostia, colega, que soy Beethoven y esto es la historia de detrás de la Moonlight Sonata, así que ponte cómodo, que hay tela! Te cuento a quién se la dediqué, a Giulietta Guicciardi, una alumna mía, y por qué esa movida le da mazo de vidilla a la pieza, tío. Pues nada, aquí mis compañeros compositores y yo te enseñamos a reconocer nuestras piezas nada más sonar, illo, así que prueba el entrenamiento y a ver cuántas pillas.
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Un piano, un servidor y cero orquesta
¡Ey, tronco, que esto es una Piano Sonata No. 14, o sea, pa' piano solo, ni orquesta ni leches, to' el pastel pa' diez deditos! Se apellida Op. 27 n.º 2, en do sostenido menor, un nombre de matrícula de coche, ¿sabes?, ¡qué rollo más raro! Ná de violines ni de trompetas, colega, aquí hay un piano y mucha mala leche bonita, ¡menuda movida! Así que si buscas peña pa' tocar contigo, qué va, tío, esto te lo curras tú solito y p'alante.Sonata, pero con ínfulas de fantasía
A ver, quillo, que a esta sonata y a su hermana les puse «Sonata quasi una fantasia», o sea, «casi una fantasía», ¡menudo título de flipao! Van juntas en el Op. 27, la n.º 1 en mi bemol mayor y esta en do sostenido menor, hermanas de sangre, tronco. Lo de «quasi» es como cuando dices «casi llego» y los dos sabéis que vas tarde, ¡de locos, jaja! Vamos, que me salí un pelín de la norma, mazo de guay, y ni me arrepiento, ¿eh, colega?La hermana con título de princesa
Venga, que la n.º 1 se la dediqué a Josephine, princesa de Liechtenstein, ¡pedazo de peso pesao, flipa! Las dos las currelé entre la primavera y el otoño de 1801, según unos, que otros dicen 1802, ¡a ver quién se aclara, illo! Una temporada de pluma a tope, mazo de tinta, y la peña aún discutiendo el añito, ¡anda ya! Total, que dos sonatas gemelas y cada una con su dedicatoria, ¡qué rollo más repartío, tío!La alumna del pianazo
¡Ojo con esta dedicatoria, colega! Va pa' Julie, o Giulietta, Guicciardi, alumna mía, nada menos. La conocí en 1800 y le di clases de piano, tío, ¡yo de profe, imagínate el careto, de locos! Pon al profe más chungo de Viena dándote lecciones con ceño fruncío, ¡y encima te toca la sonata, quillo! Mira qué suerte la chavala: a otros les dedican un 'me gusta' y a ella una sonata entera, ¡anda ya!La carta del tío enamoradillo
¡Flipa con esto, peña! En noviembre de 1801 le escribí una carta a Franz Gerhard Wegeler hablando de una chica querida y mágica que me quería. Esa chavala era Guicciardi, tronco, ¡o sea, yo con mariposas en la panza, mazo contento, joder! Ahora, ojo, que si la música es de ella o no, ná, nadie lo sabe, no hay papel que lo diga, illo. Lo único que se ve es que yo andaba feliz, que la música ya es otra movida, ¡sin pruebas no hay chisme, colega!Boda y portazo
¡Hostia, qué final, tío! Ella se casó con el conde Robert Gallenberg y a otra cosa, mariposa. Con esa boda se acabó lo nuestro, que pa' 1803 ya no quedaba ná de ná, ¡un bajón de los chungos, quillo! Y yo ahí, plantao con el piano, que al menos nunca me dejó por un conde, ¡qué fiel el colega! Moraleja, peña: si te dedican una sonata, lo mismo se pira luego, ¡flipante, de locos!Salió a la calle con sello de Cappi
¡Dabuten, tronco, que la cosa salió impresa en Viena en 1802, de la mano de Giovanni Cappi, currándose la imprenta! Eso sí, el mes exacto es un rollo: unos dicen marzo y otros el 2 de agosto, ¡a ver quién pilla el calendario, illo! Ni los listos se ponen de acuerdo, colega, y eso que es un papelito con notas, ¡qué risa, mazo! Total, que la partitura ya andaba en la calle pa' quien se atreviera, ¡de locos, quillo!Una serie de tres capítulos
Mira, tío, que un movimiento es como un capítulo de una serie: cada uno con su rollo y su ritmo, pero to' de la misma temporada, ¿sabes? El primero, Adagio sostenuto, en do sostenido menor, es el capítulo lento y oscuro, pura niebla, tronco, ¡flipas! El segundo, Allegretto, en re bemol mayor, es el respiro con luz entre dos oscuros, ¡qué contraste más guay, colega! Y el tercero, Presto agitato, es el final a toda mecha, arpegios como metralleta y sforzandos que te revientan, ¡hace falta mazo de aguante, illo!Mis orejas en huelga
Y ahora lo chungo, colega: el oído me empezó a fallar hacia 1798, ¡las orejas en huelga, tío! Cuando escribí esta sonata ya iba a peor, ¡y yo ahí currando igual, mazo cabezón, joder! En octubre de 1802, en Heiligenstadt, le escribí una carta a mis hermanos sobre mi sordera, ¡un bajón de los gordos, quillo! La guardé entre mis papeles privaos y no la encontraron hasta que la palmé en 1827, ¡ni un WhatsApp, qué discreción, flipa!De Bonn a Viena y a colgar las botas
Me piré de Bonn a Viena en noviembre de 1792, tronco, ¡con la maleta y mazo de ganas! Allí me monté la vida, con mis alumnos y mis movidas, ¡y mis sonatas de locos, colega! Y allí mismo, el 26 de marzo de 1827, colgué las botas, ¡fin del programa, peña! Pero la sonata sigue sonando, quillo, y eso que yo ni la bauticé, ¡anda ya, qué crack el apodo!---
Hostia, colega, qué viaje nos hemos pegao con esta sonata, ¿no? Yo aquí, mirando pa' atrás, me rayo un rato: la escribí con el oído ya yendo a pique, tío, y mira, la peña todavía se queda flipando con ella. Un nombre que ni es mío, un piano solito y tres movimientos de locos, ¡menuda movida más bonita me salió! ¿Te mola ya saber la historia de la Moonlight Sonata, tronco, o te has quedao con ganas de más? Porque ojo, que de esta sonata queda tela por destripar, illo, y yo todavía tengo mazo de truquis guardaos en la manga. Pues nada, quillo, no te me quedes parao: dale a los enlaces de aquí abajo y sigue currándote la Moonlight Sonata a tope. ¡Venga, pírate pa' allá y dime luego si no te pega fuerte, crack!
