Cazao y al tálamo con el Bridal Chorus de Wagner
Entre bastidores
Treulich geführt, WWV 75

¡Ey, quillo, soy Wagner y te traigo to' el salseo detrás de mi Bridal Chorus, un temazo de locos, bro! ¡Te vas a quedar to' cuajao cuando pilles por qué me tuve que pirar exiliao de Dresde en mil ochocientos cuarenta y nueve sin oír el estreno de mi ópera, qué movida más chunga! ¡Oye, en esta web te curras con mis compañeros compositores y conmigo el rollo de reconocer nuestras piezas na' más sonar, así que prueba ya el entrenamiento , crack!
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¡El temazo de las bodas que te la lía parda!
¡Oye, ven p'acá, tronco, que te voy a soltar la movida más tocha de mi Bridal Chorus, o sea, el famoso Treulich geführt, WWV 75, que te deja to' flipao del tirón! Seguro que has escuchao esta melodía en mil saraos de novios, chaval, porque en los países de habla inglesa la peña la bautizó como Wedding March o Here Comes the Bride, ¡menudo hype le metieron al asunto, sabes! Pero a ver, colega, ni de coña te vayas a rayar mezclando mi obra con la Wedding March en do mayor de Felix Mendelssohn, la de A Midsummer Night's Dream, ¡que esa es otra historia pa' pirarse al final del bodorrio y no tiene na' que ver conmigo! Así que abre bien las orejas, máquina, porque yo metí este cacho al principio de la primera escena del tercer acto de mi ópera romántica de tres actos Lohengrin, WWV 75, ¡y la historia de cómo salió a la luz es de locos!¡Currar a destajo en Dresde sin que nadie suelte pasta!
Pues nada, tío, resulta que entre 1845 y 1848 yo estaba ahí en Dresde currando de maestro de capilla en la corte real sajona, en plan jefazo musical, ¿me pillas? Y como soy un crack que no para quieto, me dio por escribirme yo solito tanto el libreto como toda la música del tirón, ¡vamos, que me lo guisé y me lo comí yo to' sin ayuda de ni un alma, bro! Lo más random de la jugada, quillo, es que ningún rey ni ningún teatro me habían hecho un encargo oficial ni me soltaron la mosca por adelantao, sino que lo saqué p'alante porque a mí me molaba mazo el proyecto, ¡así de chulo soy! Yo ya tenía to' apañao pa' estrenar el espectáculo allí mismo en Dresde por to' lo alto, colega, pero de repente se me cruzaron los cables con la política y se armó un follón que flipas, ¡anda ya!¡De liarla en las barricadas a pirarse por patas!
Es que a ver, chaval, mientras apañaba la ópera me metí hasta el cuello en rollos políticos de la izquierda más radical, ¡porque a mí el salseo callejero me tiraba una barbaridad, sabes! Total, que en 1849 me lié la manta a la cabeza en el Levantamiento de Mayo de Dresde, tronco, y claro, los mandamases me cancelaron la producción del tirón por andar de revolucionario chungo, ¡qué bajona, joder! Cuando aplastaron la revuelta, tío, sacaron una orden de arresto pa' trincarme vivo y tuve que salir pitando de Alemania en plan fugitivo total, ¡con la poli pisándome los talones, de locos! Al final me piré exiliao a Zúrich, allí en Suiza, dejando mis partituras atrás y sin saber si algún día mi música iba a petarlo o se iba a quedar cogiendo polvo en un cajón, ¡venga ya, qué panorama!¡El colega Liszt al rescate en Weimar!
Menos mal que tenía a mi compadre Franz Liszt, que es un tío dabuten, y el pibe se encargó de dirigir el estreno mundial con la Staatskapelle Weimar en el Teatro de la Corte Gran Ducal de Weimar, ¡un máquina de pies a cabeza! La fiesta fue el 28 de agosto de 1850, quillo, y mi bro eligió ese día tan señalao a propósito pa' darle un homenaje guapo al cumpleaños de Johann Wolfgang von Goethe, ¡toma detallazo con flow! Aunque te digo una cosa, colega: en aquel estreno el cante y el montaje tenían unos puntos flojos bastante chungos, pero aun así la ópera y sus cachos sueltos lo rompieron por toda Europa en los años 1850, ¡brutal! Lo más triste del rollo, chaval, es que por culpa de mi exilio político me perdí el sarao y no pude ver mi obra entera montada en un escenario hasta 1861 en Viena, ¡once añazos comiéndome las uñas, hostia!¡Papel impreso pa' que lo flipe to' el mundo!
Pero bueno, tronco, mientras yo seguía atrapao fuera del país, la maquinaria no paraba y en 1851 la editorial Breitkopf & Härtel sacó en Leipzig la primera edición de la partitura vocal, ¡pa' que la peña pudiera cantarla en su kelly! Ese arreglo pa' voces lo apañó mi colega Theodor Uhlig, que se pegó un curro fino filipino adaptando el temazo, ¿sabes lo que te digo, bro? Justo un año después, en 1852, ya soltaron la partitura orquestal completa con todos los avíos, tía, y ahí fue cuando el cotarro empezó a correr como la pólvora por todas partes, ¡la leche! O sea, imagínate el nivelazo de hype que pilló la movida sin que yo pudiera ni asomar el hocico por mi tierra pa' cobrarme unos aplausos en directo, ¡qué rabia más gorda, chaval!¡Olvídate del órgano solitario, que esto lleva coro a tope!
Ahora vamos a desmontar un bulo que me da un cringe tremendo, quillo, porque hoy en día to' el mundo se piensa que yo escribí una marcha instrumental pa' tocarla con un órgano a palo seco en la iglesia, ¡qué va, ni de broma! En mi partitura original, colega, esto es un pedazo de coro de ópera con sopranos, contraltos, tenores y bajos dándolo to' a pleno pulmón, ¡una fiesta vocal que te vuela la peluca! Y por si fuera poco, tronco, les metí el acompañamiento de una orquesta romántica entera más unos instrumentos en el propio escenario, armando un muro de sonido to' tocho que deja en pañales a cualquier organillo, ¿me sigues? Yo lo compuse en si bemol mayor y en compás de 2/4, bro, poniéndole al principio la marca en alemán Mäßig bewegt, que viene a ser movidito pero sin fliparse, ¡con un caminaito que mola un montón!¡El sándwich musical y el engaño del pasillo al altar!
Pa' que te enteres de cómo va el esqueleto del tema, chaval, le di una forma ternaria amplia, en plan bocadillo gigante donde el tema procesional en si bemol mayor vuelve al final pa' cerrar el chiringuito, ¡diseño de crack! Pero aguanta el tirón, tío, que aquí viene la troleada del siglo: la peña usa mi Bridal Chorus pa' que la novia camine hacia el altar, ¡cuando en mi ópera el bodorrio ya se ha celebrao hace rato, ja, ja! Tal cual te lo cuento, colega, que en la escena original la comitiva nupcial solo está escoltando a Elsa y a Lohengrin directos a la alcoba nupcial después de la ceremonia, ¡o sea, que van camino del catre y no del cura, flipas! Así que cada vez que veo a una novia entrando a la iglesia con mi música, bro, me parto la caja pensando que empieza por el final de la fiesta, ¡es que la gente no se entera de la misa la mitad, de locos!¡Una noche de bodas que acaba como el rosario de la aurora!
Y espérate, quillo, que si te crees que mi música celebra un matrimonio feliz pa' toda la vida, te vas a llevar un chasco mazo de grande, ¡porque el dramón que viene detrás es de aúpa! Resulta que en esa misma escena, tronco, nada más quedarse a solas, a Elsa le entra la rayada máxima y rompe su juramento sagrado, ¡con lo fácil que era quedarse calladita y disfrutar del momento, joder! La piba va y le suelta a Lohengrin la pregunta prohibida sobre cómo se llama y de dónde sale, colega, liándola parda en cero coma cuando aún están los ecos de mi coro flotando en el aire, ¡qué desastre! Total, que por bocazas provocan su separación inmediata y pa' siempre jamás, chaval, así que el matrimonio les dura menos que un caramelo en la puerta de un colegio, ¡vaya gafe de canción pa' una boda real, sabes!¡La princesa que puso de moda el bodorrio wagneriano!
¿Y cómo acabó este dramón nupcial sonando en todas las bodas del planeta, me preguntarás tú to' intrigao, bro? Pues la culpa de to' este sarao tradicional la tuvo Victoria, la Princesa Real, tío, que se encaprichó de mi temazo y dijo que lo quería sí o sí pa' su propio enlace, ¡tenía buen oído la chavala, eso no te lo niego! El 25 de enero de 1858, colega, la tía se casó con el príncipe Federico Guillermo de Prusia y usó mi pieza pa' su procesión real, ¡marcando tendencia en plan influencer del siglo diecinueve total! A partir de aquel día, quillo, to' el mundo quiso copiarle el rollo a la realeza sin pararse a mirar qué pasaba en mi libreto con los pobres novios, ¡y así me forré de fama en los altares sin comerlo ni beberlo, qué fuerte!---
¡Venga ya, fiera, dime la verdad: a que te ha molao mazo pillar to' el salseo detrás de mi Bridal Chorus y te has quedao patidifuso con la historia, ¿sabes?! Pues no te pires todavía, tronco, que este temazo esconde un puñao de movidas brutales por descubrir, o sea, que aún queda tela que cortar pa' aburrir. ¡Así que dale caña sin cortarte un pelo a los enlaces de por aquí abajo, quillo, y sigue bicheando mi Bridal Chorus a tope de flow!
