¡Ta-ta-ta-chán, tronco, a ver con la Symphony No 5 de Beethoven
Los mejores momentos
Symphony No. 5 in C minor, Op. 67

¡Joder, tronco, soy Beethoven y aquí te suelto los mejores momentos de mi Symphony No 5, mazo de movida, flipa! Vas a pillar el bombazo del final en do mayor, cuando piccolo, tres trombones y contrafagot se cuelan juntos por primera vez en una sinfonía, ¡un petardazo de locos, peña! ¡Pues nada, venga, que los colegas compositores y yo también te enseñamos aquí a reconocer nuestras piezas en cuanto suenan, así que prueba el entrenamiento , crack, que mola mazo!
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Cuatro notas y a tomar viento
¡Mira, colega, yo arranco el rollo sin saludar ni na', con cuatro notitas de chichinabo: corta, corta, corta y larguísima, tío, flipa! Encima me planto en do menor con unas pausas alargás que te dejan en plan «illo, ¿se ha petao el cacharro?», y ojo, que es el primer movimiento más cortito de to' mis sinfonías, mazo de ir al grano, peña, ¡cero relleno!
Dos temas y una movida
¡Vale, vale, que yo aquí me pongo suavito, tronco, en la bemol mayor, con un Andante con moto que es como pasear sin prisa pero sin quedarte pillao en el sofá! Tengo dos temas dándose la turra: una melodía chulísima pa' violas y chelos, y una marcha chulesca con trompetas y timbales, y los voy variando uno y otro, o sea, ¡dos colegas peleándose por el mando, de locos!
El susto del pizzicato
¡Anda ya, que yo en el tercero te cuelo otra vez el ritmo de las cuatro notas, quillo, pesao como el colega que no se pira de tu casa ni a tiros! Hay un trío por medio y luego el scherzo vuelve en pizzicato, to' flojito y de puntillas, tipo ladrón con calcetines, y de ahí tiro a un puente larguísimo sobre los timbales que te lleva al final sin respirar, ¡flipante, tío!
Fiestorro en do mayor
¡Venga ya, que yo en el último me pongo en do mayor y suelto la fiesta, tronco, con un Allegro que parece que han abierto la discoteca! Y mira qué lío, que meto el piccolo, tres trombones y el contrafagot por primera vez en una sinfonía, mazo de refuerzos, peña, ¡como invitar a toda la familia a la boda y que encima se queden a cenar!
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¡Pues nada, colega, ya hemos llegao al final del viaje y yo aún flipando con to' lo que hemos vivido! Mira, tío, mi Symphony No 5 no arrancó nada guay, que en el estreno la orquesta casi no había ensayao y la peña salió hecha polvo de tanto concierto. ¡Y fíjate ahora, de locos, que lleva siglos petándolo en to' el mundo, anda ya! O sea, que lo que empezó medio chungo acabó siendo un temazo de los que no se olvidan, ¿sabes? A ver, dime la verdad, tronco, ¿te ha molado descubrir los mejores momentos de la Symphony No 5? ¿A que esas cuatro notitas te las llevas ya pegás en la cabeza como un chicle, illo? Y ojo, que aún queda mazo de rollo por destripar en esta sinfonía, quillo, que yo no he soltao ni la mitad de la movida. Hay rincones, detalles y truquitos escondíos pa' flipar un rato más, y no me los pienso guardar pa' mí. ¡Venga, no te me rajes, crack, y dale clic a los enlaces que tienes por aquí pa' seguir cotilleando la Symphony No 5! ¡Pírate ya p'allá, que te esperan más sorpresas brutales, y luego me cuentas qué tal, máquina!
