¡Ta-ta-ta-chán, tronco, a ver con la Symphony No 5 de Beethoven
III. Allegro

Symphony No. 5 in C minor, Op. 67

Beethoven presenta una guía de escucha de III. Allegro, dentro de Symphony No 5
¡Anda, ven pa'cá, colega, que soy Beethoven y te explico el III. Allegro de mi Symphony No 5, sin rollos ni chungo, tío! ¡Vas a flipar con el ritmo de cuatro notas, que vuelve al primer plano mazo de chulo, tipo fantasma que no se pira ni de coña, de locos! ¡Pa' rematar, tronco, aquí los demás compositores y yo te enseñamos a reconocer nuestras piezas nada más sonar, así que  date una vuelta por el entrenamiento , illo, que mola mazo!
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Oreja al plato, colega, que esto no es un examen

¡Mira, tronco, pa' escuchar mi III. Allegro no te hace falta carné de erudito ni corbata ni na', solo orejas y ganas de flipar! Tú engánchate a las cuerdas, que son la panda grande y se pegan el currazo, y a los timbales, el colega del fondo que te va a dar la turra con sus golpes de locos. Y ojo al ritmo de cuatro notas del arranque de la sinfonía, que aquí se cuela otra vez pa' primera fila, ¿sabes? Si te pierdes, no te rayes, illo: tú tararea el corta-corta-corta-larga y ya estás dentro, ¡petarlo total!

Allegro, o sea, el apellido de la movida

¡Vale, vale, que el título es cuestión de nada, tío: «Allegro» es la indicación de tempo, o sea, ligero y vivo, y yo ahí no me quemé la cabeza! Pa' ser exactos, la cosa va marcada como Scherzo: Allegro, así que soy un scherzo con el nombre del tempo puesto de camiseta, ¡anda ya! Y claro, el cuarto movimiento también se llama Allegro, mismo nombre y otra peli, peña, así que al mío le planto el número tres delante pa' que nadie se líe. Pues nada, un título con menos misterio que un cartel de «abierto», y yo encantao, ¡venga!

La forma: un bocata de tres pisos con sorpresa

A ver, colega, la forma de este III. Allegro no es ni sonata ni rondó, es un scherzo con su trío, o sea, tres tramos tipo bocata con el relleno en medio. Primero va el scherzo, luego el trío, y después el scherzo vuelve a pizzicato, ¡las cuerdas pellizcás, flipa! Y de remate hay un cuarto trozo, un puente larguísimo sobre los timbales que te cuela en el final sin cortar ni pa' respirar, ¡de locos! Ahora te destripo cada tramo uno a uno, así que agárrate, que vienen curvas.

Sección 1: El scherzo, o el ritmito que no se va

¡Hostia, arranco en do menor y en 3/4, con el Allegro por bandera, y el golpe de cuatro notas vuelve a plantarse delante como el dueño de la discoteca! El ambiente es chungo y misterioso, tipo peli de intriga, con la peña aguantando el aire. Escucha cómo reciclo ese corta-corta-corta-larga pa' tocarte la moral, ¿o es que pensabas que lo iba a dejar aparcao en el primer movimiento, tronco? Es el colega pesao que te sigue por la calle y no te suelta ni a tiros, ¡brutal!

Sección 2: El trío, o la pausa pa' tomar aire

¡Pasa, pasa, que el trío es el cambio de aires, un tramo distinto que se planta en medio del scherzo pa' que no te duermas, colega! Aquí la peli cambia de plan y el susto se queda en pausa un rato, como el vecino que baja a por pipas. Yo lo meto porque un scherzo sin trío es un bocata sin relleno, y ni de coña te dejo con el pan solo, quillo. Tú pilla el contraste, que es de los que te hacen decir «anda, ¿y esto?» y te dejan enganchao, ¡guay!

Sección 3: El scherzo vuelve de puntillas

¡Mira, vuelve el scherzo, pero ahora a pizzicato, o sea, con las cuerdas pellizcás en plan susurro de barrio! Suena flojito, flojito, como si la orquesta fuera de puntillas pa' no despertar a la vecina del quinto, ¡de risa! Ese tic-tic te mete mazo de mal rollo, que parece que se acerca algo y no sabes qué, ¡chungo! La tensión se te pega a la nuca como un chicle en la suela, joder, y no hay quien se lo quite.

Sección 4: El puente de timbales, o cómo colarse sin pagar

¡Ahora viene lo gordo, peña: un puente larguísimo sobre los timbales, que no para ni pa' echar un trago y te lleva derechito al final! Los timbales aporrean e insisten, tipo vecino con el taladro un domingo a las ocho, ¡flipas! Todo va sin pausa, ¿eh?, que no hay hueco pa' aplaudir ni pa' toser, y de ahí te revienta en la cara el do mayor del final, ¡de locos! Cuando explota, tú ya has pasao del miedo a la fiesta sin enterarte, ¡qué máquina soy, tronco!

Dale al play y a flipar

¡Venga, colega, ahora te toca a ti: dale al play y déjate llevar por mi III. Allegro, que no muerde ni na'! Mientras suena, ten en la cabeza lo que te he cantao: el ritmito de cuatro notas, el trío, las cuerdas pellizcás y los timbales a lo bestia. Ojalá te dé el mismo subidón que me dio a mí currármelo, tío, ¡que te quedes flipao! Y si te pica el gusanillo, repite sin vergüenza, que la peña con buen gusto nunca se cansa, illo.
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¡Buah, colega, qué viaje el del III. Allegro de mi Symphony No 5, o sea, mazo de tensión que se me cuela pa' dentro y luego se escurre hacia el final sin cortarse ni un pelo! ¿Qué, tronco, te ha molado a tope currarte conmigo la guía de escucha del III. Allegro de mi Symphony No 5, o has flipao en colores? Pues nada, illo, que esto es solo el principio, tío, porque a mi Symphony No 5 le quedan un huevo y medio de rincones chulos pa' rascar, tipo sus otros movimientos y la movida de cómo nació, ¿sabes? ¡A ver, crack, no te me quedes en la puerta, pincha en los enlaces de aquí abajo y sigue tirando del hilo, que hay tela pa' rato, de locos! Y cuando acabes, máquina, vuelve a ponerte la sinfonía con las orejas bien abiertas y me cuentas, que la peña que escucha de verdad se lo pasa dabuten, ¡te lo juro!