Agobio en sol menor con la Symphony No 40 de Mozart
Los mejores momentos

Symphony No. 40 in G minor, K. 550

Mozart presenta los mejores momentos de Symphony No 40
¡Vamos, tronco, soy Mozart y aquí te planto lo mejorcito de mi Symphony No 40, de locos! ¡Vas a flipar, colega, porque la movida en sol menor te pilla desde el arranque y no te suelta ni en el último acorde, mazo de tormenta, joder! A ver, peña, que mis colegas compositores y yo te enseñamos aquí a reconocer nuestras piezas cuando suenan, ¡así que  dale caña al entrenamiento  y pruébalo ya, guay!
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Las violas se cuelan primero, tío

¡Quillo, escucha, que yo arranco el Molto Allegro con las violas currándose el acompañamiento solas, sin intro ni leches, como el camarero que te planta la caña antes de pedirla! Y encima los violines van to' sofocaos, suspirando en sol menor, mazo de agobio, tipo tu ex cuando suelta "tenemos que hablar", ¡y pa' postre el segundo tema en si bemol mayor suspira también, joder, qué peña más intensa!

El primo rarito se pira de sol

¡Pues nada, colega, que yo en el Andante me flipo y me paso a mi bemol mayor, el único movimiento que no tira por sol, o sea el rarito de la familia, en plan primo que llega a Nochebuena en monopatín! Las cuerdas pulsan suavecito en 6/8 y las notas van de dos en dos revoloteando como hojas cayendo, ¡qué chulada, tronco, parece que el otoño se ha puesto a hacer pilates, mazo de guay!

Trilero de minueto, ¿dónde está el compás?

¡Ojo, chaval, que yo en el Menuetto te lío el compás como un trilero de plaza, que tú juras que va de dos y va de tres, y acabas rayao perdío, a ver! Sale un rollo borde y chungo, de peña mosqueá, pero llega el Trío en sol mayor con trompas y vientos y es un respiro de locos, bro, como cuando se pira el jefe, ¡y luego vuelve el minueto en sol menor, anda ya, qué pesaos!

Cohete sin casco y sin final feliz

¡Agárrate, tronco, que yo en el Allegro assai disparo un cohete de Mannheim, notas p'arriba por el acorde de tónica, y tú ahí sin casco, flipando en colores, pues nada! Es una tormenta brutal, con violines a toa leche y saltos de flojito a bestial en dos segundos, y en el desarrollo uso toas las notas cromáticas menos sol, ¡el pobre se quedó fuera como el que no pilla entrada pa' la disco!, y encima to' sigue en menor hasta el último acorde, ni un final feliz, colega, ¡qué movida más heavy!
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¡Jolín, peña, y ya está, que el rato se me ha ido volando, chungo! ¿Te has flipao con los mejores momentos de la Symphony No 40 o qué, colega? Yo la saqué en unas semanitas del verano del 88, a pelo y sin que nadie me la pidiera, ¡de locos, tronco! Y mira tú qué rollo: nadie sabe si llegué a oírla en directo, así que imagínate la movida. Pero ojo, que aún queda mazo de tela que rascar en esta Symphony No 40, ¿eh, crack? Hasta el bueno de Brahms se puso a currar con un lápiz y me tachó una nota que yo había escrito mal, ¡qué jeta tiene el tío, anda ya! Así que dale a los enlaces de ahí abajo, venga, y tírate de cabeza a seguir flipando, que te va a petar la azotea. Y la próxima vez que te pille esa pena en sol menor, sabes, ni te rayes: también mola un montón, illo.