Piropazo cantao y cursi con el Serenade (Ständchen) de Schubert
Los mejores momentos

Ständchen ("Leise flehen meine Lieder"), No. 4 of Schwanengesang, D. 957

Schubert presenta los mejores momentos de Serenade (Ständchen)
¡Illo, tronco, soy Schubert y esto de aquí son los mejores momentos de mi Serenade (Ständchen), ¡de locos, tío! Vas a flipar con cómo el pavo sueña con juntarse con su amada y, zas, la canción se vuelve a hundir en re menor al final, mazo de nudo en el gaznate, ¡chungo pero precioso! Pues nada, colega, que mis compis compositores y yo te enseñamos aquí a reconocer nuestras piezas en cuanto suenan, así que venga, anda ya, ¡lánzate a  probar el entrenamiento !
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Un tío con guitarra de mentira bajo tu ventana

¡Illo, escucha, que yo en agosto de 1828 me puse a currar en una serenata y me salió un rollo chungo de narices, tronco! El piano se hace el guitarrista o el mandolinista, o sea, el pavo va de rondador con su guitarreo de pega, pero la voz entra en re menor y te quedas flipao, mazo de ansia en plan noche sin saber cómo acaba la movida, nada de música de ascensor, ¿sabes?

El subidón en mayor y la ilusión del pringao

Pues nada, que yo pillé el poema de Rellstab, que era poeta y crítico de música, y lo barajé como una baraja, de modo que la tercera y la cuarta estrofa llevan la misma música, ¡qué jeta tengo, tío! Ahí el chiringuito se va a re mayor, que es cuando el pobre rondador se flipa pensando que acabará liao con su chavala, tipo ilusión de peli, ¿a ver quién no se emociona, colega?

Final de bajón, no de verbena

Anda ya, que yo a la última estrofa le metí otra música distinta, vamos, que no me tiré al copia y pega, ¡ni de coña, bro! Y el temazo se cierra en re menor, o sea, el colega no se come ni una rosca, ni serenidad ni leches, puro agobio y ganas de más, un bajón de campeonato, ¡qué rayada, peña!
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¡Hostia, qué viaje, colega, y yo aún con el nudo en la garganta! ¿Te ha molao descubrir lo mejor de la Serenade (Ständchen), o qué, tronco? Mira que es una canción chunga y bonita a la vez, con ese rollo de ansia y de ganas en plan noche cerrada, ¿sabes? Y pensar que yo la dejé escrita en el último año de mi vida, a los 31 me piré de este mundo, ¡qué movida más heavy, tío! Luego Liszt la pilló para piano solo y la lió parda, o sea, se convirtió en un bis de concierto de los que petan, ¡flipas! Anda que no hay tela todavía, quillo: hay un huevo de cosas por explorar de esta serenata, desde cómo la tocan con guitarra hasta el follón del título Schwanengesang, que ni siquiera me lo inventé yo, ¡manda huevos! Así que dale caña, peña, y pincha en los enlaces de aquí abajo pa' seguir tirando del hilo, que esto no se acaba aquí, ¡venga, va! Que te sea leve, crack, y a ver si la próxima vez me cantas tú bajo la ventana, ¡dabuten!

Grabación: Lauritz Melchior (tenor), Ignace Strasfogel (piano), https://creativecommons.org/publicdomain/mark/1.0/