Coro de la leche con la Symphony No 9 de Beethoven
I. Allegro Ma Non Troppo

Symphony No. 9 in D minor, Op. 125 ("Choral")

Beethoven presenta una guía de escucha de I. Allegro Ma Non Troppo, dentro de Symphony No 9
¡Qué pasa, quillo, soy Beethoven y te voy a cantar las cuarenta del I. Allegro Ma Non Troppo de mi Sinfonía n.º 9, ojo! Aguanta hasta el final, tronco, que la coda se zampa casi una cuarta parte del movimiento entero, ¡mazo de traca pa' despedirme, flipas! Mis colegas del gremio y yo te enseñamos aquí a reconocer nuestras piezas en cuanto suenan, ¡así que  échale un ojo al entrenamiento  y pruébalo, peña!
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Cómo escucharlo sin ser un empollón de conservatorio

¡Anda ya, colega, que pa' escuchar esto no hace falta ser un pijo de la música, qué va! Tú pilla el principio, que son las cuerdas temblando bajito, to' flojito, como si el aire estuviera cargao de movida rara. Luego aguanta, tío, que de ese murmullo sale una tormenta que te deja flipao, y ahí está la gracia: del susurro al meneo. Pues nada, no te rayes con nombres raros, tú ve siguiendo el rollo de calma, bronca y otra vez calma, ¿sabes?, y ya eres un crack.

Por qué le puse ese título tan largo, illo

¡Ojo con el título, peña, que no me lo saqué de la manga por postureo, hostia! Allegro ma non troppo, o sea, rápido pero sin pirarte, que no quiero al personal corriendo como pollo sin cabeza, ¿vale? Y le añadí «un poco maestoso», tronco, que viene a ser un poquito majestuoso, de sacar pecho sin ir de farol. Es mi forma de decirte: ve con ganas, quillo, pero con puntito de señorío, que esto va de ir a lo grande y no de carrera chunga.

La forma: un pisito con cuatro habitaciones

¡Esto va en forma sonata, tío, la que mola pa' contar una historia con su principio, su lío y su final! En mi caso va en re menor, en compás de 2/4, y encima no repito la exposición, o sea, nada de dar la chapa dos veces con lo mismo. Te lo troceo en cuatro: exposición, desarrollo, reexposición y coda, ¡y ojo, que cada una la reviso luego por separao, colega! Agárrate, que esto es una pasada de exploración, brutal, y vas a salir de ahí hecho un máquina.

Sección 1: Exposición, o el susurro que se cabrea

¡Venga, que arranco con quintas abiertas en las cuerdas, to' temblequeo y misterio, tronco, como si alguien mirara por la cerradura! Ahí el ambiente es de calma tensa, de esas en las que te late el pecho y no sabes ni por qué, flipante total. Y en el compás 17 entra el primer tema por la puerta a patadas, violento, de locos, sin pedir permiso a nadie. El pasaje se mueve en re menor, así que el rollo es oscuro y serio, y yo sin repetir la exposición, ¡palante, peña, que no hay tiempo que perder!

Sección 2: Desarrollo, donde lo pongo to' patas arriba

¡Madre mía, peña, aquí es donde me pongo a trastear con los temas como un chaval con un juguete nuevo! Los parto, los machaco y los lanzo de un lado a otro, mazo de tensión, que parece una bronca de bar a las tres de la mañana. El ambiente va cambiando de humor cada dos por tres, tío, de la rabia a la duda y de la duda otra vez a la rabia, un no parar. Pues nada, tú aguanta el chaparrón, que es el tramo más movidito del cuento y justo por eso se te queda pegao.

Sección 3: Reexposición, el tema vuelve con traje nuevo

¡Qué fuerte, illo, que el primer tema regresa y lo hace en re mayor, o sea, con la luz encendida! Ya no entra por la ventana a escondidas, qué va, ahora aparece con unas ínfulas de rey del barrio que te cagas de risa. Ese cambio de menor a mayor es un subidón, colega, como salir de un sótano chungo a una terraza a pleno sol. Eso sí, la cosa no se queda en risas, que el movimiento aún tiene guasa pa' rato y yo no he soltao todavía el micro.

Sección 4: Coda, la despedida más larga del barrio

¡Hostia, tronco, que la coda ocupa casi una cuarta parte del movimiento, una burrada! Es como cuando te despides en la puerta del bar y llevas media hora con el «bueno, me voy», ¿sabes?, pero con orquesta entera de fondo. Aquí vuelvo a darle caña a los temas y a ponerlo to' épico, que yo no me iba sin dejarte con la boca abierta, colega. Y cuando por fin acaba, ¡pam!, te quedas flipando en el sillón, sin saber si respirar o aplaudir, de locos.

Dale al play, que ya te he dao la chapa suficiente

¡Bueno, peña, ahora te toca a ti, que yo ya me he enrollao mazo! Dale al play, métete en la música y déjate llevar sin rayarte, y si te acuerdas de lo que hemos hablao, pues mejor, tío. Fíjate en el susurro del principio, en la bronca que viene detrás y en esa coda interminable, que son el mejor chollo del movimiento. Ojalá lo disfrutes tan a tope como yo cuando lo parí, porque te juro que fue una movida brutal, ¡venga, a petarlo!
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¡Buah, chaval, qué viaje te has pegao con el I. Allegro Ma Non Troppo de mi Sinfonía n.º 9! ¿A que te ha molado ese arranque en plan susurro, to' flojito, que luego revienta en re menor y te deja pillao? Joder, tío, a mí esa mezcla de calma y tormenta se me queda clavá en el pecho, ¡es que me da el venazo cada vez que lo pienso! Pero ojo, colega, que la sinfonía tiene mazo más movida pa' rascar, ¡qué va a ser esto solo el aperitivo, peña! Así que venga, pincha en los enlaces de por aquí y petalo con el resto, ¡que te quedan rollos de locos por descubrir, crack!