Coro de la leche con la Symphony No 9 de Beethoven
Los mejores momentos
Symphony No. 9 in D minor, Op. 125 ("Choral")

¡Mazo de ganas, colega, que soy Beethoven y esto es lo mejorcito de mi Sinfonía n.º 9, una movida brutal! Vas a flipar con el barítono del final, tronco: sus primeras palabras, «O Freunde, nicht diese Töne!», son mías y no de Schiller, ¡mazo de morro el mío, qué momentazo! Pa' que luego lo pilles al vuelo, tronco, mis colegas compositores y yo te enseñamos aquí a reconocer nuestras piezas en cuanto suenan, ¡así que prueba el entrenamiento , venga!
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Orquesta afinando, o eso te crees, colega
¡Illo, que yo arranco la sinfonía en re menor con un susurro de nada, tronco, en plan orquesta afinando los trastos, o sea, mazo de pachorra! Las cuerdas tiemblan sobre la y el mi, to' flipante, y de golpe, ¡pam!, el primer tema te salta en el compás 17 como un petardo en la siesta, ¡de locos, tío, te lo juro!
Los trombones salen de la nevera
¡Hostia, peña, que yo en el segundo movimiento abro con una fuga, y sí, tronco, me pongo a currar en plan monje chungo con el compás de tres por cuatro! Y los trombones, que llevaban un buen rato de brazos cruzaos sin pegar ni chapa, por fin pillan sitio por primera vez en la sinfonía, ¡qué morro, colega, qué morro!
Modo chill con solo de trompa incluido
¡Venga, bro, relaja la raja, que yo en el tercero me pirro por bajar revoluciones, en si bemol mayor y con un rollo tranqui que no veas! Dos temas dándole vueltas y más vueltas, variaciones de las que se te cae la baba, y la cuarta trompa se marca un solo que es una máquina, ¡pa' que luego digan que la cuarta es la pringá, anda ya!
Rompo la fiesta con un pitote de campeonato
¡Ojo, peña, que yo en el final empiezo con un pitote de aquí te espero, y las cuerdas graves van pasando lista a los movimientos de antes pa' mandarlos a freír espárragos, de locos! Luego chelos y contrabajos sueltan el tema de la alegría mazo bajito, en plan chaval que no quiere despertar a los vecinos, y el barítono salta con «O Freunde, nicht diese Töne!», que son palabras mías y no de Schiller, ¡flipa, tío!
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Pues nada, peña, que hasta aquí llega el rollo, ¡y menudo viajazo nos hemos pegao, tronco! Yo, sin pillar ni una nota de la orquesta ni del aplauso, saqué la Novena adelante en 1824, ¡y mira tú qué movidón, anda ya! Y hoy la melodía de la Oda a la Alegría de Schiller es el himno de Europa, ¡flipa, colega, de locos! Eso es lo que más me raya de una buena melodía: la sueltas por ahí y la peña se la hace suya, ¡brutal, tío! ¿Qué, te ha molado descubrir los mejores momentos de la Symphony No 9, o te has quedao a cuadros, quillo? Porque ojo, que de la Symphony No 9 queda tela marinera por destripar, ¡mazo de cosas pa' petarlo, sabes?! Así que date una vuelta por los enlaces que tienes por ahí, pincha sin cortarte y sigue currándote la cabeza un rato más, ¡venga ya! Que la música es como una buena juerga, colega: la empiezas pa' un ratillo y acabas pirándote a las tantas, ¡guay!
