Jazzazo neoyorkino de locos con la Rhapsody in Blue de Gershwin
La guía de escucha
Rhapsody in Blue

¡Ojo, peña, George Gershwin al habla y esta es la guía de escucha de mi Rhapsody in Blue, pasa, pasa, que no muerdo, colega! A ver, aquí pillas por qué la grabación de 1927 de mi Rhapsody in Blue vendió cerca de un millón de copias, ¡mazo de peña enganchá, de locos, tío! Y ojo, que en esta web mis colegas compositores y yo te enseñamos a reconocer nuestras piezas nada más sonar, ¡así que dale caña al entrenamiento y verás qué guay!
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Cómo escucharme sin que te dé un jamacuco
¡Hostia, tronco, relájate, que mi Rhapsody in Blue no es un examen, es como colarte en un bareto donde un pianista y una banda de jazz no se callan ni debajo del agua! A ver, tú fíjate en el piano solista, que va de chulo del barrio, y en la banda que le responde, tipo pique de chavales, ¿sabes? En la versión de 1924 de Ferde Grofé se oyen saxofones, trompetas y hasta un banjo, o sea, una verbena con corbata, ¡mazo de guay! No esperes un estribillo pa' cantarlo en la ducha al minuto uno, colega, que esto va de dejarte llevar y flipar con los cambios de rollo.De American Rhapsody a cuadro con ruido
Mira, tío, yo la llamaba American Rhapsody, que mola pero suena a cartel de feria, ¡qué cutre, jolín! Luego Ira Gershwin, que es un crack, se pasa por una expo de cuadros de Whistler y vuelve con el título Rhapsody in Blue ya cocinao, ¡tela de listo! A mí me chiflaba la idea de una pieza como un lienzo con sonido, o sea, colores a mogollón sin que nadie te cuente qué es cada cosa. Y lo de rapsodia me pega de maravilla, porque la mía va a su bola y sin corsé, ¡a lo loco, anda ya!La forma: un cocido de sonidos
Escucha, que la leyenda dice que la estructura se me apareció en un tren a Boston, aunque eso solo lo he contao yo y nadie lo ha confirmao, ¡qué movida! Es una rapsodia de un solo movimiento pa' piano solista y orquesta, y los críticos siempre han dicho que la forma es suelta como un chándal. Empiezo y acabo en si bemol mayor, y el medio gira alrededor de do mayor, ¿pillas el truco, quillo? Así que ahora me pongo a destripar cuatro secciones una a una, ¡prepárate, que vamos a petarlo!Sección 1: Los saxos llegan de fiesta sin avisar
¡Ojo al dato, quillo, que aquí arranca el pifostio en si bemol mayor! Tras el subidón del clarinete, la banda se arranca con unos trompetazos y un rollo chulesco de tipo «aquí mando yo». El tempo va pegando saltitos, ahora corre, ahora frena, como un perro que huele una salchicha. El ambiente es descaro puro, sin seriedad ni na', que aquí el que se pone estirao se queda sin postre, jolín.Sección 2: El piano se cuela y nadie lo invitó
Aquí entra mi piano a lo bestia, tío, con unos dedos más rápidos que un cotilla en un portal. Mientras tanto yo le iba pasando las hojas a Ferde Grofé por trozos, que solo tenía unas cinco semanas hasta el estreno, ¡agobio nivel dios! El mood se vuelve juguetón, el piano pregunta y la banda responde, y el tempo se estira y se encoge como un chicle mascao. Y ojo, que la orquestación la hizo Grofé, un máquina, y el piano era to' mío, ¡cada uno a su currele!Sección 3: El sofá de do mayor y los violines en modo culebrón
Pues nada, aquí el cuerpo pide frenar y me planto en do mayor, que es el centro del medio, ¡qué descanso, hostia! Los violines, que en la versión de 1924 eran ocho nada más, se ponen en plan culebrón y te sueltan una melodía que te derrite el alma. El tempo se va a la sombra, tumbao y sin prisa, como domingo de siesta con el cocido en la tripa. El mood pasa de chulería a ternura en un suspiro, ¡de pavo a tiernote, tío!Sección 4: Vuelta a casa con petardazo y Elgar esperando
Y ahora a volver al piso, quillo: acabo donde empecé, en si bemol mayor, ¡redondito, una pasada! El tempo se pone las pilas otra vez, la banda se suelta la melena y todo termina en un final de traca que te deja el pelo de punta. En el estreno, el 12 de febrero de 1924 en el Aeolian Hall, yo iba de penúltimo en un programa de 26 números, ¡menuda cola, tela! Y el último era la Pomp and Circumstance March No. 1 de Elgar, o sea, que a Elgar le tocó salir después de mi petardazo, ¡pobre, menudo papelón!Dale al play y que te aproveche
Venga, anda, que ya va siendo hora de que lo vivas tú: dale al play y déjate llevar por la música, sin rayarte, ¿vale? Mientras suena, ten en la cabeza lo que te he contao: el piano chulo, la banda con su banjo, el clarinete de arranque y el sofá de do mayor. Y si te pilla el flow y te dan ganas de repetir, no pasa na', que mi Rhapsody ha acabado hasta en Fantasia 2000, ¡esto no pasa de moda ni de coña! Ojalá el viaje te flipe tanto como a mí me dio la vida cuando lo parí, ¡a petarlo, máquina!---
¡Venga, colega, a ver si te mola! ¿Te ha molado mazo currarte la guía de escucha de mi Rhapsody in Blue, tronco, o qué? Pues nada, illo, que esto no se acaba aquí ni de coña, que a mi movida le quedan rincones pa' flipar un rato más, ¿sabes? Todavía hay mogollón de cosillas por destripar de mi Rhapsody in Blue, tío, de esas que te dejan loco perdío. Así que tira pa' los enlaces de aquí abajo, anda, dale un clic sin miedo y sigue petándolo con mi Rhapsody in Blue, ¡que te va a gustar de locos, quillo!
