Peliculón y moqueo mazo con el Piano Concerto No 21 de Mozart
I. Allegro maestoso

Piano Concerto No. 21 in C major, K. 467

Mozart presenta una guía de escucha de I. Allegro maestoso, dentro de Piano Concerto No 21
¡Tronco, aquí Mozart, que me toca destripar el Allegro maestoso, el primer movimiento de mi Piano Concerto No 21, ojo! Vas a flipar con cómo la música pasa de lo oscuro a lo luminoso, con un tema en mi menor en pleno desarrollo que pone el rollo chungo, ¡y eso mola mazo, tío! Ojo, peña, que mis colegas compositores y yo te enseñamos aquí a reconocer nuestras piezas nada más sonar, ¡así que date el gustazo y  prueba el entrenamiento , venga!
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Cómo escuchar esto sin que te dé un yuyu

¡Quillo, siéntate y calla un segundo, que te explico cómo pillar el Allegro maestoso sin liarte! Imagínate a una peña currante montando un fiestón gigante: el piano de solista, que toqué yo mismo, y alrededor flauta, dos oboes, dos fagotes, dos trompas, dos trompetas, timbales y cuerdas, ¡flipas! Las cuerdas son el colchón de todo el rollo, to' el rato debajo aguantando la movida, flauta, oboes y fagotes ponen los colorines, las trompas rellenan huecos como colegas apañaos, y trompetas y timbales sueltan el zasca cuando toca chulear. Tú tranqui y fíjate en quién habla en cada momento, la orquesta o el piano, que esto es un grupo de WhatsApp donde nadie se calla, ¿sabes?

El apellido de la pieza, pa' que no te rayes

A ver, el título no es postureo: "Allegro" quiere decir rápido y con chispa, ¡nada de arrastrarse como un caracol con resaca! Y "maestoso" es majestuoso, o sea, ir con el pecho palante y la barbilla en alto, en plan rey que baja a por el pan. Junta las dos palabras y te sale un ritmo vivo pero con empaque, que ni corre como un flipao ni se duerme en los laureles. Además en Viena yo estaba en la cresta de la ola, famoso a tope, así que arrancar con tanta chulería me salía solo, ¡qué quieres que te diga!

La forma: ni rondó de feria ni sonata de saldo

Esto es la forma sonata, tío, ¡menudo clásico! Al final me quedé con la forma sonata, en do mayor y con compás de cuatro tiempos, y el rondó me lo guardo pa' el final del concierto, que cada cosa tiene su sitio, illo. Te lo troceo en cuatro: la exposición, el desarrollo, la vuelta a casa y la cadencia, ¡un bocata de cuatro pisos, de locos! Ahora me meto en cada trozo uno por uno, así que agárrate los machos, que esto se pone chulo, ¿vale?

Sección 1: La exposición, o presentar a la familia sin armar bronca

Venga, primera parada: la orquesta suelta el tema bajito y a su rollo, sin gritar, que el que chilla primero pierde en esta movida. El tempo va firme, Allegro maestoso, ni prisa ni pausa, tipo paseo por la Gran Vía con el traje de domingo. Luego entra el piano y, tras tantear terreno chungo, se asienta en sol mayor con una escalera pa' abajo, ¡un tobogán de notas, hostia! El ambiente pasa de sigilo total a luz por todos lados, y tú ahí, con cara de "¿esto qué es?", brutal.

Sección 2: El desarrollo, donde los temas se van de farra

Aquí, colega, la cosa se pone chunga a posta: llega el desarrollo y yo paseo el material por tonalidades como un guiri sin mapa. Aparece un tema en mi menor, pura cara de peli de lluvia con paraguas roto, o sea, sombra total, ¿pillas? Pero no me quedo llorando en la esquina, que la música va modulando de lo oscuro a lo luminoso, como cuando subes la persiana y te cae un solazo en toa la jeta. Tú escucha cómo cambia el color sin que nadie toque el interruptor, ¡magia barata pero de la buena, quillo!

Sección 3: La vuelta a casa, con bocatas

Tercera parada, peña: vuelven los temas del principio, como el amigo que dijo "ahora vengo" y aparece con la bolsa del súper. Todo se asienta en casa, en do mayor, y el tempo sigue igual de firme, sin frenazos ni pirulas. Lo guay es que reconoces las melodías y te sientes un crack, tipo detective que ya sabía quién era el culpable. Ojo, que repetir no es aburrir, anda ya: lo que ya conoces te suena con otro aire, más de andar por casa, ¡qué sensación más chula!

Sección 4: La cadencia, o el piano suelto sin correa

Última parada y la más loca: la cadencia, donde el piano se queda solito y se pone a lucirse a su bola, ¡a tope de pistón! Aquí el tempo se afloja, que manda el solista y la orquesta se calla, ¡hasta los timbales se aguantan las ganas, tronco! Y atento al chiste: mi cadencia pa' este movimiento se perdió, así que el pianista de turno elige otra y te la planta, ¡una tómbola musical, mazo de movida! Yo flipo con la idea, la verdad, porque cada solista se juega el tipo ahí a pelo y eso mola un montón.

Dale al play y déjate arrastrar, peña

Pues nada, ahora te toca a ti: dale al play al Allegro maestoso y suéltate, ¡sin rayarte! Déjate empapar por la música como en una piscina en agosto, que aquí no se corta ni el apuntador. Mientras suena, ten en la cabeza lo que hemos charlao: quién habla, cómo cambia la tonalidad, cómo se va de lo oscuro a lo luminoso, ¿vale? ¡Ojalá flipes con mi Allegro maestoso tanto como flipé yo al montarlo, de locos, colega!
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¡Pues nada, colega, que hasta aquí llega mi guía del Allegro maestoso, y yo me quedo flipao con lo que hemos currao juntos! ¿Te ha molao descubrir todo el rollo de este primer movimiento del Piano Concerto No 21, tronco, o te has quedao con ganas de más? Porque ojo, peña, que de este concierto queda tela por pillar, mazo de rincones pa' rascar, ¡de locos! Tira de los enlaces que tienes por ahí, venga, y sigue cotilleando el Piano Concerto No 21 a tu bola, ¡sin rayarte, illo!