Peliculón y moqueo mazo con el Piano Concerto No 21 de Mozart
Los mejores momentos
Piano Concerto No. 21 in C major, K. 467

¡Qué hay, peña, que soy Mozart y esto es lo mejorcito del Piano Concerto No 21, brutal, tronco! Vas a flipar con el Andante, esa melodía que petó en la peli Elvira Madigan en 1967 y le coló al concierto el mote pa' siempre, ¡de locos, colega! Venga, lánzate a probar el entrenamiento , que mis colegas compositores y yo te enseñamos aquí a reconocer nuestras piezas nada más sonar, ¡sin rayarte, tío!
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Una marcha de puntillas, tronco
¡Mazo de sigilo, colega, que yo arranco el Allegro maestoso con la orquesta de puntillas, en plan marcha de ninja con zapatillas de andar por casa, flipas! Y cuando entra el piano, ¡chaval, giro chungo!, se me tira a sol menor sin avisar a la peña, tipo currante que se pira por la puerta de atrás, y luego vuelve a sol mayor como si na', illo.
Cuerdas con la boca tapá'
Mira, tío, yo en el Andante pongo a las cuerdas con sordina, o sea, con la boca tapá', cantando una melodía de sueño que te deja pillao, brutal, de locos. Las cuerdas laten suavecito en tresillos mientras el piano va a su rollo de dos en dos, tronco, y eso es como darte palmaditas en la cabeza y frotarte la barriga a la vez, ¡dabuten, la movida!
Un chiste con patas y cadenza
¡Venga ya, que yo cierro con un rondó de ópera buffa, un chiste con patas, en plan el piano suelta una frase y la orquesta le contesta chulísima, pim-pam, qué pique! Al final cadenza y otra vez el tema de siempre, ¿sabes?, como el colega que te repite la anécdota, pero guay y sin rayarte, ¡petarlo total, bro!
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¡Hostia, colega, ya está, se acabó el show! ¿Te has quedao flipando con los mejores momentos del Piano Concerto No 21, o qué, tronco? Mira, que yo aquí no me quedo corto, que del Piano Concerto No 21 aún queda mazo de rollo por destripar, ¿sabes? Tipo el final, el Allegro vivace assai, que es un rondó de ópera bufa, con el piano y la orquesta picándose, tú dices una cosa y yo te la devuelvo, de locos. Y la cadenza del primer movimiento, que la mía se perdió, pues nada, cada pianista se curra la suya, ¡qué movida! Anda, pírate a pinchar en los enlaces de abajo y sigue explorando el Piano Concerto No 21, que te va a molar un huevo, illo. ¡Venga, crack, a darle caña!
