Patadón infernal y escándalo con el Can-Can (from Orpheus in the Underworld) de Offenbach
La guía de escucha
Galop infernal

¡Quillo, que soy Offenbach, tronco, y esta es la guía de escucha del Can-Can, el de Orpheus in the Underworld, mazo de guay! Vas a pillar por qué mi galope lo petó en 1858: ¡228 funciones, tío, cuando con cien ya se tiraban cohetes, de locos, colega! Anda, que en esta web mis colegas compositores y yo te enseñamos a reconocer nuestras piezas al oírlas, así que tírate al entrenamiento y pruébalo, ¡dabuten!
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Cómo se escucha esto sin ser un cerebrito
¡Oye, tronco, que pa' escuchar mi Can-Can no hace falta carrera, solo oreja y ganas de movida! Fíjate en las cuerdas, colega, que son las que curran a destajo con la tonadilla y te arrastran como una riada, ¡mazo de brazo! Los vientos, o sea flautas, oboe, clarinetes y fagot, te meten risas y gritos por encima, tipo chavales en el patio del cole, ¡de locos! Y espera a los metales, con trompas, cornetas y un trombón, más los timbales, que te dan el pisotón final y te dejan flipao, ¡brutal!Por qué se llama como se llama, que es un lío
A ver, mi título de verdad es Galop infernal, tío, y suena a diablos con prisa pa' pillar sitio en la verbena del infierno. Lo de Can-Can se le pegó después, de pura costumbre de la peña, y nadie sabe seguro si en el estreno de 1858 se bailaba algo así, ¡qué chungo! Ojo, que el galope es otro baile distinto, ¿eh?, así que llamarlo Can-Can de cuna es como llamar chancla a una bota, ¡anda ya! Salió de mi opéra bouffon Orphée aux enfers, una guasa pa' reírme de la leyenda de Orfeo y Eurídice y, según dicen, vengarme de tanta pose mitológica en la Comédie-Française, ¡guay!La forma: una carrera de locos
Lo mío es un galope, colega, una carrera a trompicones con la melodía dándote codazos. Va en la mayor, la misma tonalidad que otros dos números del segundo acto, la canción del Rey de Beocia y "J'ai vu le Dieu Bacchus", o sea, mazo de familia, ¿sabes? En 1858 era el final del segundo acto, pa' que la sala saliera con las pilas puestas, y en la versión de 1874 lo planté en el cuarto acto, ¡menudo cambiazo! Te lo troceo en cuatro secciones, tronco, y ahora vamos una por una, ¡prepárate pa' alucinar, venga!Sección 1: Los diablos se calientan los motores
Arranca con un meneo corto y seco, ¡zas!, que te despierta como un cubo de agua fría en la cara, tío. El tempo va a toda pastilla desde el segundo uno, nada de calentar, que aquí se viene a petarlo. La tonalidad es la mayor, luminosa y chulísima, y el ánimo es de chavales con ganas de liarla parda. Imagínate a los dioses del Olimpo escaqueándose del trabajo antes de hora, ¡qué rollo más bueno!Sección 2: La tonadilla que se te pega como un chicle
Aquí llega la melodía que conoce hasta tu yaya, colega, esa que tarareas sin saber de qué va, ¡flipante! Las cuerdas la llevan a lomos y los vientos le ponen la guinda, con un ritmo saltarín que te manda el pie p'arriba y p'abajo sin permiso. El mood es puro cachondeo, sin una nube, como si el infierno fuera una feria de pueblo, ¿lo pillas? Y ojo, que no hay mareo de tonalidades, qué va, sigo en la mayor, todo clarito y directo, de cabeza al lío.Sección 3: Aquí se cuela el pifostio
El volumen se hincha, tronco, y de la chufla pasamos al desmadre, con metales y percusión arrimando el hombro a tope. Con treinta músicos de nada en 1858, la orquesta sonaba a ejército entero, ¡qué pasada, illo! No me cambia el tono, sigue la fiesta en la mayor, pero la energía se pone burra, como un bar a la una de la madrugada. Tú ahí sentao, notando cómo te sube el pulso, tío, y pensando que esto ya es un pelotazo, ¡joder!Sección 4: El remate que te deja sin resuello
El final es un acelerón de traca, todos a la vez y a pecho descubierto, ¡hostia, qué subidón! Aquella obra tuvo 228 funciones en 1858, cuando con cien noches ya eras el rey del mambo, ¡mazo de éxito, peña! Hasta el Emperador, Napoleón III, disfrutó de una función por encargo en 1860, aunque la gente veía a los dioses como una pulla a su corte, ¡qué tela marinera! Acabas sin aire, tipo subir cinco pisos sin ascensor, pero con una sonrisa de oreja a oreja, ¡dabuten!Dale al play y que ruede la bola
Pues ahora te toca a ti, crack, que ya te lo he soltado todo, así que dale al play y déjate llevar por la música, ¡venga ya! Mientras suena, acuérdate de lo que hemos charlado, tronco, a ver si pillas las cuerdas currando y los metales petándolo. Yo qué quieres que te diga, colega, ¡ojalá te lo pases tan teta como yo cuando lo escribí, que fue una locura! Y si acabas dando botes en el sofá, no te cortes, ¡que pa' eso lo parí, ¿vale?!---
¡Hala, colega, que ya se acaba la movida y yo con el cuerpo todavía pidiendo guerra! ¿Qué, te ha molado mazo meterte en la guía de escucha del Can-Can (from Orpheus in the Underworld), tronco, o te has quedao flipao del todo? Anda que no hay tela todavía por rascar en el Can-Can (from Orpheus in the Underworld), ¡mazo de rollos por descubrir, de locos! Que yo con mi galope infernal montaba un pollo que pa' qué, y aún me quedan mil cosillas guapas que contarte, ¿sabes? Así que dale al ratón, crack, y pica en los enlaces que tienes por ahí pa' seguir cotilleando el Can-Can (from Orpheus in the Underworld), ¡venga ya! Y cuando vuelvas a oírlo, tío, que sé que va a ser en cualquier sitio, ya no te lo va a quitar nadie de la cabeza, ¡qué movida más pegadiza!
