Rezazo escocés chulísimo con el Ave Maria de Schubert
La guía de escucha
Ellens Gesang III in B-flat major, D. 839, Op. 52 No. 6

¡Epa, peña, soy Schubert y esta es la guía de escucha de mi Ave Maria, sabes, pa' que te la pilles a gusto, tronco! Dicen que esta joya sonó por primera vez en el castillo de una condesa en Steyregg, y aquí vas a flipar con cómo una voz de mujer y un piano, nada más, te dejan petao, ¡de locos! A ver, crack, si quieres reconocer mis piezas y las de mis colegas compositores nada más sonar, como te enseñamos en esta web, ¡ date una vuelta por el entrenamiento y pruébalo, venga!
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Dos currantes y cero orquesta
¡Mira, colega, tú ponte cómodo, que aquí solo curran dos: una voz de mujer y un piano, ni un violín de relleno, flipa! El piano es el currela de la peña, tío, y te va tejiendo un colchón de notas por debajo mientras la voz se pega la tirada de melodía, mazo de equipo. Tú engánchate a la voz como quien sigue a su crush por la calle, pero pilla de reojo al piano, que no se está quieto ni un segundo, ¡qué máquina! Si al principio te entra modorra, pues nada, respira hondo y déjate llevar, que esto entra solo, sabes?El título me lo colaron, illo
A ver, tío, yo no la bauticé Ave Maria, ¡qué va, ni de coña, que me lo colgaron después como un cartel en la espalda! Resulta que la Ellen del poema suelta esas dos palabras al arrancar y las repite de estribillo, o sea, un pegote que se te queda en la cabeza, brutal. A lo mejor fue por eso que a alguien le molaron y le encajó la letra latina a mi melodía, ¡cosa de la peña de después, no mía, joder! Así que el nombre que ves por todos lados es un mote con mazo de éxito, tipo apodo de patio que acaba más famoso que el chaval, ¡de locos!Ni sonata ni rondó, tronco
¡Anda ya, aquí no hay forma de libro, colega: esto es una canción de las de voz y piano y a correr! Voz de mujer y piano, y ya está: ni coro, ni orquesta, ni adornos de más. Ahí no hay más misterio que escuchar, sabes, ¡prepárate pa' la excursión, que viene guay! Eso sí, tu casa es si bemol mayor, así que siempre te sientes en el salón de un colega, ¡cero sustos chungos, illo!Sección 1: El piano calienta motores
¡Hostia, empieza el piano solito, colega, con un balanceo suave tipo cuna, cero prisa y mazo de misterio! Dicen que la estrené en el castillo de la condesa Sophie Weissenwolff, en Steyregg, pero nadie sabe cuándo ni quién la cantó, ¡rollo película de intriga, tío! Aquí todo suena cálido y calmao, como un sofá pa' el oído, ¡flipas con lo bien que te acomodas, tronco! Yo andaba de racha ese año, con la Sonata para piano en la menor y la Gran Sinfonía en do mayor en el horno, ¡cero parar, qué currada, de locos!Sección 2: Entra la voz y se te pone la piel de gallina
¡Pum, entra la voz, quillo, y en dos segundos tienes la piel como un pollo de supermercado, brutal! La melodía va larga y suave, tipo chicle que no se acaba, mientras el piano sigue de fondo sin chulear, ¡qué crack, tronco! Aquí se nota el nudo en la garganta, sabes, y el ambiente se pone más serio y más cálido a la vez, ¡mazo de emoción, colega! Cuando la melodía se estira, tú aguanta el aire, pues nada, que luego lo sueltas de golpe y te quedas flipao.Sección 3: El refrán vuelve y te deja en la gloria
¡Vuelve el "Ave Maria", colega, el estribillo que se te queda pegao, y aquí la peña se pone en plan lagrimón, mazo de bonito! Todo se va aflojando hacia el final, como quien suelta el aire tras un día chungo, ¡cero estrés, illo! Luego Franz Liszt la pilló pa' piano solo en tres versiones, y en Fantasia, la peli de Walt Disney de 1940, suena después del Night on Bald Mountain de Mussorgsky, ¡del susto al abrazo, tío, menudo cambiazo! Yo me piré de este mundo en Viena en 1828, con 31 años, y mira, la canción sigue petándolo, ¡flipante, tronco!Dale al play, crack
¡Venga ya, ahora te toca a ti, colega: dale al play y déjate caer en la música sin rayarte, que no muerde! Mientras suena, acuérdate de lo que hemos hablao, o sea, el piano meciendo, la voz currándose el rezo y el estribillo que vuelve, ¡mazo de detalles, tío! Si pillas el balanceo del principio, la melodía larga y el cierre suave, ya eres un máquina de la escucha, ¡sin carné ni na'! Ojalá flipes con mi Ave Maria tanto como flipé yo al parirla, ¡que me dejó petao, tronco!---
¡Pues nada, colega, hasta aquí la movida, ¿qué tal, te ha molao la guía de mi Ave Maria o qué? Ojo, tronco, que esto es solo la puntita del iceberg, ¡que todavía queda mazo de rollo por destripar de esta joya, flipante! Así que venga, no te me quedes pasmao, ¡dale clic a los enlaces de aquí abajo y sigue cotilleando mi Ave Maria, crack! Y ya sabes, illo, cuando vuelvas a escucharla, a ver si te pillas un ratito pa' ti, que la peña se rayará menos y tú flipas más, ¡de locos!
