Riadón de flow quillo con The Moldau de Smetana
La guía de escucha
Vltava, JB 1:112/2

¡Hala, peña, soy Smetana y esto es la guía de escucha del Moldau, que te va a molar mazo, illo! Vas a pillar cómo el río se tira por los Rápidos de San Juan, tronco, que hoy se los ha tragao un embalse, y en mi música siguen rugiendo de locos. ¡Ojo, chaval, que aquí mis compis compositores y yo te enseñamos a reconocer nuestras piezas en cuanto suenan, así que pásate por el entrenamiento , venga, que mola!
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Cómo se escucha esto sin que te dé un yuyu
Mira, colega, tú cierra el pico, ponte los cascos y móntate en una barquita imaginaria, que el Moldau se escucha como un viaje y no como un examen, ¿vale? Los violines y compañía llevan el agua grande, ese río ancho que rueda mazo de elegante, y las flautas y los clarinetes son las gotitas chulas que se cuelan por los bordes, tronco. Tú pilla la melodía del río en cuanto aparezca, que vuelve más que el cuñao en Nochebuena, ¡y cada vez con un careto distinto, qué fuerte! Si te pierdes, ni te rayes, chaval, que el truco es fácil: agua tranquila, tú tranquilo, y si el agua se pone loca, agárrate, que viene curva, ¡guay!Por qué le puse al invento el nombre de un río
Anda, pues porque el río es el protagonista, tío, y no había otro bicho que me molara más pa' contar la peli de mi tierra. Yo quería pintar con música el Vltava entero, desde la fuente hasta que se pira camino del Elbe, igualito que un pintor de brocha gorda pero con orquesta, ¡y sin mancharme! Lo currí en Praga en 1874 con el rollo de Má vlast ya en la mollera, así que el título es un abrazo a mi patria, ¡brutal, illo! Si lo llamo «Sinfonía no sé qué», ¿tú te enteras de que va de agua, chaval?, ¡ni de coña, anda ya!La forma: aquí no manda un manual, manda el cauce
A ver, colega, yo venía de la onda de Franz Liszt, o sea, poema sinfónico, y ahí el guion lo escribe el paisaje, no un manual. Tipo, que no hay que buscar fórmulas de libro, peña, la estructura es el curso del río, que va fluyendo de un sitio a otro sin pedir permiso. Te lo suelto rapidito: seis tramos, tío, o sea, los dos manantiales, el bosque, la fiesta, las ninfas a la luz de la luna, los rápidos de San Juan y el final por Vyšehrad hacia el Elbe, ¡flipante! Ahora te los cuento uno por uno, así que agárrate bien, colega, ¡mazo de movida!Sección 1: Cuando el agua todavía va en pañales
Empiezo en mi menor, tronco, con un tempo de Allegro commodo non agitato, o sea, tira palante cómodo y sin agobios, que en la montaña no hay prisa, ¿sabes? Primero gotea un hilillo, luego otro, y cuando se juntan los dos manantiales, ¡pam!, ya tienes un riachuelo con ganas de mundo, mazo de ilusión. Y ahí sueltan las cuerdas la melodía del río, adaptada de «La Mantovana», una tonada italiana que ya andaba impresa en 1600, ¡flipas! Su primo lejano acabó siendo el himno de Israel, el Hatikvah, así que menudo árbol genealógico, ¡qué fuerte, chaval!Sección 2: El bosque, que es un sitio con mucho rollo
Pues nada, el río se mete entre árboles y el ambiente da un giro, tío, ¡de agüita tranquila a aventura con olor a pino! Aquí la orquesta se ensancha, que parece que se ha apuntao toda la peña del barrio, y el sonido se hace más grande y más luminoso, ¡mola un montón! Imagínate una ruta de senderismo en chándal y con bocata, pero con el río de fondo silbando su tema, ¡qué guay, colega! Tú aquí relájate y mira cómo el cauce se hace más ancho y más chulo, que no se corta ni un pelo, ¡brutal!Sección 3: Fiesta en la orilla y el río de cotilla
Ahora el río pasa por unas fiestas, tronco, y la música se pone saltarina, con ritmo de bailoteo y un ambientazo de aúpa. El río mira de reojo, tipo cotilla en la ventana, mientras la peña de la orilla se pega un fiestorro de narices, ¡madre mía! Aquí el tempo se anima y todo huele a alegría, a ver, que hasta las notas parecen llevar sombrero de verbena, illo. Es el momento más de bar con terraza de toda la pieza, ¡y yo sin oír ni mu, imaginándome cada risa en la cabeza, flipa!Sección 4: Las ninfas haciendo el tonto bajo la luna
Cae la noche, sale la luna y todo se queda más suave que un peluche, colega, ¡qué cambio de rollo! Las ninfas del agua se ponen a bailar sobre la superficie y el sonido se vuelve misterioso y brillante, tipo purpurina flotando, ¡mazo de magia, tía! Aquí se acaba la juerga y el tempo se relaja, o sea, el río respira y tú con él, ¡qué paz, hostia! Si te pones los cascos de noche, tronco, te juro que se te erizan los pelos de la nuca, ¡pero del bueno!Sección 5: Los rápidos de San Juan, el tobogán sin cinturón
¡Chungo, chungo, chungo, que se acaba la noche tranquila y el río se pone como una moto, tío! Son los rápidos de San Juan, y ahí todo es oleaje, golpes de orquesta y tensión pa' dar y tomar, ¡brutal! Pa' que te enteres, hoy ese tramo está tapao por el embalse de Štěchovice, así que mi música es como un vídeo antiguo del sitio, ¡qué pasada, illo! Aquí el ritmo se acelera y la orquesta suena a lavadora centrifugando, flipa, y tú agárrate al sofá, colega, ¡que vienen olas!Sección 6: Vyšehrad al fondo y el Elbe esperando
El agua se serena otra vez y pasa por Vyšehrad, tío, con su motivo de cuatro notas volviendo a asomar, ¡qué guiño, chaval! Luego el Vltava sigue hacia el Elbe, cada vez más ancho y más lejos, y se va pa' allá sin mirar atrás, ¡qué final de peli, illo! Lo estrené el 4 de abril de 1875 en el Žofín de Praga, con Adolf Čech dirigiendo, y aquello fue un exitazo de los gordos, tronco. Y desde entonces es la pieza más famosa de Má vlast, la que la peña pone suelta por ahí, ¡mazo de orgullo, colega!Dale al play y que el río te lleve de paseo
Venga, que ya está bien de rollo, ¡ahora te toca a ti vivir el Moldau en tus propias orejas, tronco! Dale al play, ponte cómodo y déjate llevar por el agua, que la música te va a meter hasta el cuello, ¡sin mojarte, flipa! Mientras suena, acuérdate de lo que te he contado, o sea, los manantiales, la fiesta, las ninfas y los rápidos, ¡y verás qué guay se pilla todo! Ojalá te emocione tanto como a mí cuando lo estaba currando, ¡que fue una movida de órdago, de locos, illo!---
¡Venga ya, colega, hasta aquí llegó el viaje por el Moldau, qué pasada, illo! ¿Te ha molado la guía de escucha del Moldau, tronco, o qué? A ver, que no te lo cuento todo, peña, que este río tiene mazo de recovecos todavía y yo me he dejado cosas en el tintero, ¡de locos! Pues nada, sabes?, aún queda un montón de rollo del Moldau por destripar, tipo curvas escondidas que ni te imaginas, ¡flipa! Así que tira de los enlaces de aquí, ¡dale clic y sigue chapuzándote en el río, venga, que no cobra entrada! Y la próxima vez que lo oigas, tío, piensa en mí currándomelo sin oír ni mu, ¡qué movida más bestia, máquina!
