Faraones y rollazo imposible con Aida de Verdi
Celeste Aida
Aida, opera in four acts (1871)

¡Aúpa, peña, soy Verdi y ahora te cuento el Celeste Aida de mi Aida, que es una pasada, flipas! Vas a pillar el si bemol agudo de Radamès soltado a pleno pulmón y luego un "vicino al sol" flojito una octava más abajo, porque yo dejé esa opción, ¡de locos, tío! Aquí en la web los demás compositores y yo te enseñamos a reconocer nuestras movidas nada más sonar, así que atrévete, colega, y échale un tiento al entrenamiento , ¿vale?
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Orejas abiertas y cero máster en música
¡Ojo, colega, que pa' pillar mi Celeste Aida no te hace falta ni un carrerón de música, te lo juro! Tú clávate en la voz de Radamès, que es un tenor, o sea, el tío que canta agudo y con un pecho de locos, y del resto pasa, que el cotarro va por ahí. Es un aria, ¿sabes?, una canción pa' un solo pavo en el Acto 1, sin coros ni líos de varios cantando a la vez, y eso se agradece mazo. Fíjate en cómo arranca suavito, se pone chulo a mitad de camino y acaba en un hilo de voz, que ahí es donde te deja enganchao.El nombrecito, que no es postureo
A ver, illo, el título es una declaración de amor como una casa: Radamès le dice a Aida que es celeste, o sea, divina de la muerte. Él es general egipcio y ella una princesa etíope hecha esclava, así que imagínate el marrón, ¡y el chaval ahí, coladito hasta las trancas! Como la canción arranca llamándola así, esas primeras palabras se quedaron de título, pues nada, sin comerme el tarro. Que no se diga que en el Acto 1 este hombre se anda por las ramas: con la guerra contra Etiopía en el aire, él solo piensa en su churri, ¡flipa!Ni sonata ni rondó, aquí hay otra movida
Esto no cabe en ningún molde de los de siempre, peña, y me tocó rayarme un rato. No es sonata ni rondó ni na' de eso, es un aria, o sea, un cantar de un solo tío pa' lucirse en plan crack. Yo te lo troceo en tres partes, que así se pilla de fábula: el arranque soñador, la subida de hype y el final de aguantar el aliento. Ahora te las destripo una a una, así que agárrate, que viene movida de la buena, ¡brutal!Sección 1: El flipao que sueña despierto
¡Chitón, colega, que arranca suavito, con Radamès a solas y colgao total de Aida! Acaba de enterarse de lo de la guerra con Etiopía y, en vez de rayarse, se pone a soñar con ser el elegido pa' mandar el ejército, ¡qué morro! El ambiente es calmao, íntimo, tipo confesión de madrugada, chill total, sin prisas ni gritos. Aquí la voz va flotando, mazo de dulce, y a ti se te cae la baba, de locos.Sección 2: Se le va la olla de ilusión
¡Hostia, qué subidón!, que el chaval se anima y la melodía se hincha como un globo. Se imagina a Aida libre y hasta suelta lo de «vicino al sol», o sea, cerquita del sol, ¡menuda pasada, tío! El ánimo pasa de susurro a pecho hinchao, con más fuerza y más empuje, un hype pa' dar y regalar. Es como cuando te enamoras y te montas una peli de cinco horas en la cabeza, pero con un tenor currándoselo de lo lindo.Sección 3: El agudo que se esfuma como el wifi del vecino
¡Y llega el momentazo, peña: un si bemol agudísimo pa' cerrar el aria! Yo lo dejé marcado pp y morendo, o sea, flojito y apagándose, tipo vela que se queda sin cera, ¡y eso es una movida chunga de cantar! Por si el tenor no se ve con ganas de jugársela, di permiso a una alternativa: soltar la nota a todo trapo, repetir «vicino al sol» una octava más abajo y rematar suave, ¡flipas! Así que, según quién cante, o te quedas con el hilo de voz que se muere de gusto o con el petardazo que luego se apaga, ¡a elegir, colega!Ahora te toca a ti, crack
Venga, que te invito a meterte en mi Celeste Aida por tu cuenta, ¡sin excusas, chaval! Dale al play, déjate llevar y deja que la música te empape, mazo de gusto, ¿vale? Mientras suene, acuérdate de lo que hemos parlao: la voz del tenor, el sueño del principio, el subidón y ese agudo que se apaga, ¡menuda movida! Ojalá te deje de piedra el viaje de mi Celeste Aida tanto como me dejó a mí montarla, ¡que es la leche, quillo!---
¡Pues nada, colega, hasta aquí llegó el rollo del Celeste Aida, que ya has visto cómo Radamès se juega el tipo con un agudo que acaba en un hilo de voz! ¿Te mola lo que has pillado de la guía de escucha del Celeste Aida de mi Aida, o te has quedao con ganas de más, tronco? Porque, a ver, illo, de esta ópera queda tela marinera por destripar, que cuatro actos en el antiguo Egipto dan pa' una movida de locos. Ahí tienes a Amneris celosa perdía, a Amonasro con su disfraz y a Aida suspirando junto al Nilo, ¡mazo de material, flipas! Así que no te me rayes y tira de los enlaces que tienes por aquí pa' seguir fisgando mi Aida, venga, ¡que te vas a petar de gusto, crack!
