Faraones y rollazo imposible con Aida de Verdi
Triumphal March

Aida, opera in four acts (1871)

Verdi presenta una guía de escucha de Triumphal March, dentro de Aida
¡Dabuten, peña, que soy Verdi y hoy os destripo la Triumphal March de mi Aida, mazo de pieza, flipas! Vas a pillar cómo el ejército egipcio vuelve ganao y desfila con los presos etíopes, y entre ellos se cuela Amonasro disfrazao, ¡un pastel de locos, tío! Y ojo, chaval, que los demás compositores y yo te enseñamos aquí a reconocer nuestras movidas en cuanto suenan, así que  métele mano al entrenamiento , venga, ¡que es la leche!
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Orejas fuera y palomitas en el bolsillo

¡A ver, colega, agárrate, que pa' esto no hace falta carrera de música ni na', solo las orejas! Tú fíjate primero en las trompetas del arranque, tronco, que suenan clarísimas, brillantes y con un flow de desfile que te pone el vello de punta. Luego caza la banda que toca en el escenario, ¿vale?, que es como si la peña del ejército se te colara en el salón con to' el cacharreo. Pues nada, tú no te rayes con nombres de instrumentos: quédate con quién grita más y quién se pone más chulo, que de eso va la movida.

Por qué le puse ese nombrecito

¡Mazo de sencillo, illo, que el título sale de lo que pasa en el Acto II! El ejército egipcio vuelve ganando la guerra contra Etiopía, o sea, un triunfo como una casa, de los que se celebran a lo bestia. Marcha porque es un desfile, tío, la tropa pisando fuerte y la peña flipando en plan fiesta mayor. Y triunfal porque Radamès llega hecho un crack y Egipto entero se monta un fiestorro, ¡ni de coña la iba a llamar Paseíto Tranquilo!

Ni sonata ni rondó, tronco

¡Ojo, chaval, que esto no cabe en ningún molde! No es una sonata ni un rondó de los de manual, qué va: es un desfile hecho de escenas que se enganchan una detrás de otra, como un trenecito de vagones guais. Te lo troceo en cuatro pedazos, ¿sabes?, y luego los vemos uno a uno, pa' que no te pierdas ni de coña. Agárrate bien, anda, que esto se pone brutal.

Sección 1: Las trompetas pegan el petardazo

¡Ojo al arranque, colega, que aquí mandan las trompetas que me hice construir pa' el estreno! Suenan luminosas y con aires de desfile, en plan «abrid paso, peña, que llega la gloria», y te clavan la sonrisa sin pedirte permiso. El rollo aquí es puro orgullo, sin una gota de duda, como un pavo que se mira al espejo y se ve guapísimo. Pilla bien esa fanfarria, tío, porque es la entrada triunfal del tinglado entero.

Sección 2: Entra la banda y se lía parda

¡Y ahora, illo, se suma la banda del escenario y el cotarro se pone de locos! Esto va creciendo y creciendo, pura marcha de ejército que vuelve a casa, con la tropa pisando fuerte y el volumen subiendo como la espuma. El ambiente es de fiestón total, flipante, de esos que te hacen mover el pie sin querer, ¿a que sí, colega? Aquí no hay penita ni pausa que valga, solo desfile y más desfile.

Sección 3: Los cautivos y un disfraz de aúpa

¡Frena, tronco, que el ánimo da un giro chungo cuando sacan a los prisioneros etíopes! Entre ellos va Amonasro, el rey de Etiopía y padre de Aida, que se esconde de los egipcios y se hace el despistado, el muy zorro. La música se pone más seria y con peso, tipo «uy, que aquí hay tema», y ya no suena a pura juerga. Fíjate en ese cambio de rollo, que es el momento en que la fiesta se tuerce un poquito.

Sección 4: Radamès se rebela con cara de bueno

¡Mira, colega, que ahora Radamès se planta y pide que dejen libres a los cautivos, qué cuajo tiene el chaval! El Rey le responde nombrándolo sucesor y prometiéndolo con Amneris, un regalazo con trampa que a él le cae como un jarro de agua fría. La música vuelve a subir con toda la pompa y la peña canta victoria, pero con un regustillo agridulce de esos que te dejan pensando. Y así remato el desfile, pues nada, con el cartel de gloria puesto y el cuerpo de la peña hecho un lío.

Dale al play y flipa

¡Venga, tronco, ahora te toca a ti, que yo ya he hablado hasta por los codos! Pulsa el play, déjate llevar y suéltate la melena, que esta música entra sola, sin carnet ni nada. Mientras suena, acuérdate de lo que te he soplado: las trompetas, la banda, los cautivos y el plante de Radamès, ¿vale, crack? Ojalá te lo pases de locos con mi Triumphal March, ¡tanto como me lo pasé yo cuando me la saqué de la manga!
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Pues nada, colega, se acabó el paseo por la Triumphal March y a mí me queda un gustazo de los de recordar, ¿sabes? ¿Te ha molado esta guía de escucha de la Triumphal March de la Aida, tronco, o te ha dejado con cara de pasmarote? Anda que no hemos currado: trompetas rarísimas, banda en el escenario y un desfile que te pone la piel de gallina. Ahora, ojo, que la Aida tiene mazo más tela que cortar, illo, y yo todavía tengo un montón de movidas pa' enseñarte. Hay arias que te dejan flipao, coros que te parten el pecho y una historia de amor chunga de narices en el antiguo Egipto, qué te voy a contar. Así que venga, no te quedes ahí plantao como un pasmarote y dale a los enlaces que tienes por aquí pa' seguir hurgando en mi Aida, crack. Tú tira, pilla otra pieza, déjate llevar y ya me cuentas, que la música es mucho mejor cuando la peña la comparte, ¡de locos!