Faraones y trompetas con Aida de Verdi
Triumphal March

Aida, opera in four acts (1871)

Verdi presenta una guía de escucha de Triumphal March, de Aida
Soy Giuseppe Verdi, y voy a explicarte la Triumphal March, la gran escena del acto II de mi ópera Aida. Vas a oír cómo la banda sobre el escenario acompaña el regreso victorioso del ejército egipcio, mientras entre los prisioneros etíopes se oculta, sin que nadie lo sepa, el padre de Aida. Cuando quieras comprobar si sabes reconocer nuestras obras nada más escucharlas, mis colegas compositores y yo te esperamos en  el entrenamiento de la web .
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Antes de pulsar el play, afina la oreja

Te propongo escuchar la Triumphal March como quien mira un desfile desde un balcón: sin saber nada de antemano, pero con los oídos bien abiertos. Al principio fíjate en las trompetas, que abren la marcha con un sonido largo, brillante y muy seguro de sí mismo. Después escucha las voces del coro, que van llenando el espacio como una multitud que se asoma a la calle. Y cuando creas que ya no cabe nada más, atiende a la banda que suena sobre el escenario, con un color distinto del que llega desde el foso.

El título no es modestia, es puntería

Llamé a esta pieza Triumphal March porque celebra el regreso victorioso del ejército egipcio. Radamès ha dirigido a las tropas contra Etiopía, y ahora Egipto entero sale a recibirlo con todos los honores. Estamos en el acto II, el momento en que la historia deja por un rato los secretos del corazón y se echa a la plaza pública. Por eso el nombre dice exactamente lo que hay dentro, igual que un tarro de miel que de verdad lleva miel.

Una procesión con forma propia

Esta marcha tiene una forma muy suya. Aquí no hay temas que discutan entre sí, sino un desfile que avanza sin detenerse. Por eso la pieza es una escena de ópera hecha de varias partes encadenadas, y cada una trae algo nuevo a la plaza. Ahora te las cuento una por una, en cuatro secciones, y verás que juntas cuentan una historia.

Sección 1: Las trompetas llaman a la puerta

Todo empieza con las llamadas de las trompetas que encargué expresamente para el estreno, y que por eso se conocen como las trompetas de Aida. El paso es firme y solemne, y no hay prisa ninguna, porque un ejército que vuelve victorioso no necesita correr. El ambiente es de expectación: se nota que algo grande está a punto de cruzar las puertas de la ciudad. Quédate con este arranque, porque es la señal de salida de todo lo que viene después.

Sección 2: Todo el pueblo canta a la vez

Enseguida entra el coro, que canta Gloria all'Egitto y convierte la llamada de las trompetas en una alabanza multitudinaria. Aquí la música se ensancha y gana fuerza, y se nota que cada voz que se suma hace la fiesta más grande. Cuando se une la banda del escenario, el sonido se hace tan abierto y luminoso que casi puedes ver las banderas moverse. Es la parte más alegre de la marcha, y conviene disfrutarla sin sospechar nada, como hace la gente de la ciudad.

Sección 3: Llegan los invitados que nadie quería

Después de los vencedores aparecen los prisioneros etíopes, y la música pierde un poco de su brillo para dejar sitio a otro sentimiento. Entre los cautivos va Amonasro, el rey de Etiopía y padre de Aida, que esconde a los egipcios quién es en realidad. Fíjate en cómo el tono festivo no desaparece del todo, pero queda con una sombra de inquietud por debajo. Yo quería que se oyera a la vez la fiesta de unos y el dolor de otros, porque en un mismo desfile caben las dos cosas.

Sección 4: Un premio con trampa

Radamès se adelanta y pide al rey que libere a los cautivos, y la música acompaña ese gesto con un aire de súplica noble. El rey responde nombrando a Radamès su sucesor y prometiéndole la mano de Amneris, que para cualquier otro sería una noticia magnífica. Para Radamès y para Aida, en cambio, es un regalo que llega justo en el peor sitio, y por debajo se intuye el conflicto que vendrá. Aun así, la fiesta vuelve a imponerse y la marcha se cierra con todo el esplendor del pueblo celebrando, como si nada pudiera romper aquel día.

Ahora te toca a ti

Te invito a que vivas la Triumphal March por ti mismo: pulsa el play y deja que la música te lleve. Mientras escuchas, acuérdate de lo que hemos hablado: las trompetas del principio, el coro, la banda del escenario y esa sombra que entra con los prisioneros. No hace falta que lo entiendas todo, basta con que te dejes llevar por el desfile. ¡Ojalá disfrutes de este viaje tanto como disfruté yo al componerlo!
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Y así, después de esta marcha de trompetas y de multitud, vuelve la calma y llega el momento de despedirnos. ¿Has disfrutado conociendo la guía de escucha de la Triumphal March de Aida? Espero que la próxima vez que suenen esas trompetas al comienzo, las reconozcas al instante y sonrías un poco, como quien ve aparecer a un viejo conocido. Lo que acabas de oír es solo una parte de la ópera, porque el triunfo del acto II es también el principio de los problemas de Aida y de Radamès. Todavía te quedan por descubrir muchas otras cosas de Aida. Por ejemplo, la nostalgia de la patria en O patria mia, el ruego de Aida en Ritorna vincitor o el dúo O terra addio, con el que se cierra la historia en voz baja, justo al contrario de como la marcha la había hecho brillar. También puedes asomarte a cómo nació la obra, con sus retrasos, sus dudas y su estreno lejos de mí. Si te apetece seguir explorando, haz clic en los enlaces que tienes en esta página y entra en el resto del mundo de Aida. Yo te espero allí con mucho gusto.