Plumas embrujás y lagazo con Swan Lake de Tchaikovsky
La trama en breve

Swan Lake, Op. 20, ballet in four acts (1877)

Tchaikovsky presenta la trama en breve de Swan Lake
¡Pssst, tío, que soy Tchaikovsky y te destripo el argumento de mi Swan Lake, ¿sabes?, una movida de cisnes de locos! Vas a flipar con un príncipe que se enamora de una chavala hechizada en un lago y la lía parda en el baile cuando le cuelan a otra disfrazada de ella, ¡un enredo brutal! Y ojo, crack, que aquí mis compas del gremio y yo te enseñamos a reconocer nuestras piezas en cuanto suenan, así que  lánzate al entrenamiento , ¡que no muerde, illo!
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Plumas, pasta y un drama de los que enganchan

¡Agárrate el flequillo, que te suelto el Swan Lake y esto es una movida más enrevesá que una telenovela de sobremesa, tronco! Lo parí entre agosto de 1875 y abril de 1876, currando como un mulo por la pasta, y se estrenó en el Bolshói de Moscú en 1877, ¡casi ná! Tiene cuatro actos, un lago encantao, un príncipe pardillo, un brujo con mala baba y un cambiazo de novia que ni en las pelis, ¡flipa, colega! Así que ponte cómodo, tío, que te lo desmonto acto por acto y te quedas más enganchao que a una serie de esas de verse del tirón, ¡venga ya!

Los pesos pesados del lago

Siegfried: El príncipe, que cumple la mayoría de edad y se come el marrón de elegir novia por orden de su madre; es un chaval de buen corazón pero más pardillo que un pulpo en un garaje, y su compi Benno le tira de la manga pa' que no se raye, ¡mazo de presión, illo!
Odette: La jefa de los cisnes, tía, hija de un hada buena y de un caballero mortal, a quien su madrastra, una hechicera de las chungas, dejó encantá; es dulce, penita pura y más tierna que un bocata calentito, y el chaval le pone el corazón a mil, ¡madre mía, qué tela!
Von Rothbart: El malo del cotarro, colega, que se planta en el baile con su hija mágicamente disfrazá de Odette y le monta al príncipe el cambiazo del siglo; es más tramposo que un trilero de feria y tiene una mala uva a tope, ¡da yuyu solo de verlo, peña!
Odile: La hija de Von Rothbart, ojo, disfrazá por arte de magia de Odette pa' enredar a Siegfried en el baile hasta que la elige a ella; guapa, descarada y más falsa que un duro sevillano, ¡qué pedazo de actriz, flipa!

Acto 1: Fiestorro con papeleta

Fiestorro en el parque del castillo: Arranca la movida con Siegfried celebrando su mayoría de edad en el parque del castillo, con la peña brindando, bailando y pasándoselo de lujo, ¡un fiestón de campeonato, tronco!, aunque el chaval ni sospecha que la jarana le va a salir carísima, illo.
Mamá suelta la bomba: En plena fiesta su madre le endosa el marrón: al día siguiente por la noche hay baile y ahí tiene que elegir novia sí o sí, ¡sin excusas, colega!, y Siegfried se queda más cortao que un crío al que le piden que cante delante de to' el cole, ¡de locos!
Cisnes a la vista: Siegfried y Benno pillan unos cisnes volando por encima del parque, ¡qué estampa, tío!, y al príncipe se le enciende la bombilla de salir tras ellos, que así despeja la azotea del rollo de la novia, ¿sabes?
Los compas se lían la manta a la cabeza: Y aquí viene el giro chungo: deciden ir a cazar esos cisnes, o sea, que el príncipe va derecho al lago sin saber que está a punto de liarla parda, ¡qué ironía, si es que no sabe ni dónde se mete!

Acto 2: Lago, hechizo y flechazo

Cisnes que se vuelven mujeres: Siegfried llega al lago encantao y flipa en colores al ver cómo los cisnes se convierten en mujeres, ¡menudo truco de magia, tronco!, sin que haga falta ni sombrero ni conejo, tú, y el pobre se queda con la boca más abierta que un buzón.
El drama de Odette: Resulta que la jefa de la pandilla es hija de un hada buena y de un caballero mortal, y que su madrastra, una hechicera con una mala leche de las de aúpa, la tiene encantá, ¡menudo percal, colega!, y a Siegfried se le cae el alma a los pies, tío.
Flechazo de los gordos: En un plis Siegfried cae rendido a sus pies, pillao hasta las trancas, y le promete que se casa con ella, ¡así, a lo loco!, porque el chaval pasa de cazar y de otras chorradas y el amor le ha dado un meneo que lo deja grogui, ¿sabes?
Cisnecillos al ataque: Pa' respirar entre tanto drama sale la Dance of the Four Cygnets, en fa sostenido menor y Allegro moderato, con cuatro bailarinas moviéndose a una, mazo de ritmo, tronco, ¡ocho piernas y cero pifias, hostia!, que parece que las hayan fotocopiao, ¿tú lo ves?

Acto 3: Baile, cambiazo y metedura de pata épica

Baile de novias: Llega el baile prometido, el castillo petao de peña a tope y Siegfried debe elegir novia, ¡mazo de presión, tío!, aunque el chaval lleva la cabeza en el lago y las ganas de mirar a otras son cero.
Entra el villano: En plena jarana aparece Von Rothbart con su hija Odile, que por arte de magia es una copia de Odette, ¡menudo cuajo, hostia!, un fichaje sorpresa más falso que una moneda de chocolate, y viene a montar el pitote.
Siegfried la lía: Ante tó el mundo el príncipe elige a Odile creyendo que es su amada, ¡la mayor metedura de pata de la historia, colega!, y tira por la borda la promesa que hizo en el lago, o sea, un pifostio que ni el mejor abogao arregla.
Ventana y a correr: Justo entonces ve a la verdadera Odette asomada a la ventana, ¡zasca, el truco se cae!, y el chaval echa a correr hecho un flan, con el alma por los suelos, huyendo pa' arreglar el desaguisao, ¡madre del amor hermoso!

Acto 4: Tormenta, corona y chapuzón final

Tormenta en el lago: Siegfried llega allí con una tormenta de las que te despeinan y el agua se desborda, ¡un ambientazo de peli de terror, tronco!, mientras corre buscando a Odette como un pollo sin cabeza, sudando la gota gorda.
Perdón a lo grande: Cuando la encuentra, el príncipe le pide perdón por haberla fallao con Odile, ¡el pobre está hecho polvo y con un cacao mental de narices, tío!, y suplica que le dé otra oportunidad, pero la hechicera no suelta la presa, ¿qué te crees?
Adiós, corona: Entonces va y arranca la corona de Odette y la lanza al lago desbordao, ¡menudo bombazo, hostia!, un gesto de esos que no tienen vuelta atrás, vamos, que el agua se lo traga todo mientras la tormenta aplaude como una loca, ¿tú lo flipas?
Final de pelos: Los dos se ahogan mientras la hechicera triunfa, ¡qué mal rollo, peña!, y menos mal que en 1895 el final cambió y los enamorados acaban juntos en el más allá, aunque yo ya había palmao en 1893, ¡qué faena, colega!
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Pues ale, colega, ya hemos llegao al final del lago, ¡menuda movida, tronco! ¿Qué, te ha molao el resumen de la trama de mi Swan Lake o te ha dejao flipao, crack? Pa' mí, que unos críticos me lo soltaran por ruidoso y que hoy siga petándolo por to' el mundo, es una pasada de las güenas, ¿sabes? Y mira, colega, que esto es solo la puntita del iceberg, que en el Swan Lake queda chicha pa' rascar, ¡de locos! Hay más música, más bailes y más rollos por descubrir, ¡no te me quedes en la orilla, peña! Así que pírate a los enlaces de aquí abajo, pica en ellos y sigue currándote el lago, ¡que no muerden, anda ya!