Plumas y hechizos con Swan Lake de Tchaikovsky
La trama en breve

Swan Lake, Op. 20, ballet in four acts (1877)

Tchaikovsky cuenta en breve la trama de Swan Lake
Soy Tchaikovsky, y en estas líneas te resumo el argumento de mi ballet Swan Lake. Vas a conocer al príncipe Siegfried, que promete amor a Odette en un lago encantado y, en el baile del castillo, se equivoca de cisne por culpa de un disfraz. En esta web, junto a mis colegas de oficio, te enseño a reconocer nuestras piezas nada más oírlas, y  el entrenamiento  te espera para que lo pruebes.
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Swan Lake descifrado: un cuento de cisnes, engaños y tormentas

Imagina un lago en la Alemania medieval, un príncipe al que obligan a escoger esposa y unas muchachas condenadas a vivir como cisnes. La historia viene de un cuento alemán, y yo la puse en música en cuatro actos, con un amor repentino, un engaño en pleno baile y una tormenta final. Tiene todo lo que pediría una serie de éxito: una maldición, una impostora, un error imperdonable y un desenlace que te deja sin aliento. Te lo cuento acto por acto, empezando por presentarte a los personajes, para que cuando suene la música sepas exactamente qué se juega cada uno.

Los protagonistas: quién manda, quién engaña y quién se deja engañar

Odette es la heroína del lago, hija de un hada buena y de un caballero mortal, a la que su madrastra, una hechicera malvada, ha encantado para que lidere a las demás muchachas convertidas en cisnes; cuando Siegfried le promete casarse con ella, se atreve a creerle.
Siegfried es el príncipe que cumple la mayoría de edad al comienzo de la historia, un joven romántico al que su madre quiere ver casado cuanto antes; no soporta que le elijan novia como quien escoge un traje, y por eso el primer rostro que le conmueve de verdad, el de Odette, lo deja sin defensas.
Von Rothbart es el gran embaucador del cuento, el que se presenta en el baile con su hija Odile, disfrazada por arte de magia de Odette, y su plan es tan sencillo como cruel: conseguir que Siegfried elija a la falsa y traicione a la verdadera, sin una pizca de piedad.
Odile es la hija de Von Rothbart, y su trabajo en la historia consiste en lucirse en el baile con el aspecto de Odette, deslumbrar a Siegfried y arrastrarlo a elegirla a ella; su gran baza es que Siegfried, deslumbrado, no distingue la copia del original hasta que ya es tarde.

Acto 1: Una fiesta con la soltería en cuenta atrás

Una mayoría de edad en el parque: la historia arranca en el parque de un castillo, donde Siegfried celebra que ya es adulto rodeado de música, baile y gente contenta, y yo quise que ese ambiente festivo sonara despreocupado para que el golpe que viene después se note mucho más.
Un anuncio que cae como un jarro de agua fría: la madre de Siegfried le anuncia que la noche siguiente, en un baile, deberá elegir esposa, y con esa orden la celebración se vuelve una presión para el joven, que de pronto siente que su libertad se acaba.
Dos ojos atentos en el cielo: Siegfried y su compañero Benno ven pasar unos cisnes, y a los dos se les ocurre que lo mejor para escapar de tanta conversación sobre bodas es salir de caza, sin sospechar que esas aves esconden a mujeres encantadas y una historia que les va a cambiar la vida.
El destino ya está en marcha: en este primer acto no hay villanos a la vista, pero yo dejo sembrada la tensión entre el deber y el deseo, de modo que cuando los cazadores se alejan hacia el lago el público ya sabe que nada volverá a ser tan tranquilo.

Acto 2: Donde los cisnes se quitan las plumas

Un lago con truco: en el lago encantado los cisnes se transforman en mujeres, y es allí donde yo coloqué la escena más misteriosa de la partitura, para que el público notara desde el primer momento que ya no estábamos en el mundo de la fiesta del castillo.
Odette se explica: con su elegancia y su tristeza, Odette le explica al príncipe que vive bajo el poder de su madrastra, la hechicera que la mantiene encantada, y él, que había salido a cazar, se queda escuchándola sin acordarse ya de la caza por completo.
Amor a primera vista: Siegfried se enamora de Odette y le promete casarse con ella, un compromiso que en un cuento de hadas suena precioso y que en este cuento funciona como una cuenta atrás, porque de esa promesa depende todo lo que viene después.
Amor con letra pequeña: la promesa de Siegfried no cambia que el lago siga bajo el poder de la hechicera, así que el acto termina con una esperanza muy frágil, el tipo de final que te hace desear que el príncipe sea tan firme en el baile como lo ha sido junto al agua.

Acto 3: Un baile, dos Odettes y un príncipe que no mira dos veces

Una novia por catálogo: en el baile por fin Siegfried debe escoger esposa, tal como había ordenado su madre, y aunque la música es brillante y las invitadas bailan con todo su encanto, él lleva la cabeza en otro sitio, en las orillas de aquel lago.
Los invitados que nadie esperaba: Von Rothbart llega con su hija Odile, a quien la magia ha dado el aspecto de Odette, y la llegada de estos dos visitantes convierte la fiesta en una trampa perfecta, con todo el mundo admirando a la recién llegada y solo ellos sabiendo la verdad.
El error fatal: Siegfried, convencido de que tiene delante a Odette, elige a Odile, y con esa decisión, tomada delante de todos, rompe sin saberlo la promesa que había hecho junto al lago, y ese error es el que va a costarle todo lo que más quiere.
Odette en la ventana: tras la elección, Siegfried descubre a la verdadera Odette asomada a una ventana, comprende que ha sido engañado y sale huyendo del baile con el corazón hecho pedazos, mientras la música pasa de la brillantez de la fiesta a una angustia que no te deja respirar.

Acto 4: Tormenta en el lago y pañuelos a mano

Una tormenta que lo cambia todo: el lago se desborda bajo una tormenta que no da tregua, y yo quise que la naturaleza entera pareciera ponerse de parte del drama, con un aire de amenaza que no deja ninguna duda de que aquí no hay marcha atrás.
Un perdón sincero: Siegfried vuelve junto a Odette y le pide perdón con toda su alma, porque entiende demasiado tarde lo que ha hecho, y ese arrepentimiento, que en otras historias bastaría para arreglarlo todo, aquí llega cuando la hechicera ya tiene casi todo ganado.
La corona al agua: Siegfried le arranca a Odette la corona y la arroja al lago desbordado, y en ese gesto brusco y desesperado, con la tormenta rugiendo a su alrededor, queda sellado el destino de los dos jóvenes, y ya no hay nada ni nadie que pueda detenerlo.
Un final trágico: Siegfried y Odette se ahogan en el lago desbordado mientras la hechicera triunfa, y en la versión que se estrenó en 1877 yo no quise suavizar nada, porque este cuento termina mal y la música te lo hace sentir hasta el último compás.

Lo que pasó después, cuando ya no estaba para verlo

Yo no llegué a presenciar el gran renacimiento de mi ballet, porque morí en 1893, y fue en 1895, en el Teatro Mariinsky de San Petersburgo, donde Marius Petipa y Lev Ivanov lo recuperaron. En aquella versión el final cambió: Odette se lanza al lago, Siegfried la sigue, el hechizo se rompe y los dos amantes se reúnen en el más allá. También llegó entonces una proeza de giros que ya forma parte de la leyenda, los 32 fouettés que introdujo Pierina Legnani en el gran pas de deux. Así que si me preguntas cómo acaba Swan Lake, te diré que depende de quién lo cuente, porque este lago ha tenido más de un final.
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Ahora que has recorrido la historia de Siegfried y Odette, me quedo pensando en cuánto cambió este cuento con los años. En 1877 los dos acaban ahogados en el lago desbordado, mientras que en la versión de 1895 los enamorados se reúnen en el más allá. Yo no llegué a ver ese final, porque morí en 1893, pero me alegra que mi ballet encontrara por fin el lugar que merecía. ¿Has disfrutado conociendo el argumento de Swan Lake? Todavía quedan muchos aspectos de esta obra por descubrir, desde la manera en que suena cada escena hasta los detalles de cómo nació. Haz clic en los enlaces que tienes en esta página y sigue explorando Swan Lake conmigo, a tu ritmo y sin ninguna prisa.