Plumas y hechizos con Swan Lake de Tchaikovsky
Dance of the Little Swans

Swan Lake, Op. 20, ballet in four acts (1877)

Tchaikovsky presenta una gu�ía de escucha de Dance of the Little Swans, de Swan Lake
Soy Tchaikovsky y voy a explicarte la Dance of the Little Swans, esa pieza del segundo acto de mi Swan Lake. Vas a escuchar cómo unas maderas de notas cortas y repetidas se apoyan en unas cuerdas muy precisas, y por qué eso basta para que cuatro bailarinas parezcan una sola. Cuando termines,  prueba el entrenamiento : en esta web mis colegas y yo te enseñamos a reconocer nuestras piezas nada más oírlas.
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Mejor con los oídos abiertos y los pies quietos

Te propongo que escuches esta pieza en dos capas: arriba las maderas y debajo las cuerdas. Las maderas tocan notas cortas y repetidas, secas, como pasitos que no se despegan del suelo. Las cuerdas las acompañan con una precisión de reloj, y su trabajo es que nadie se descoloque. Si consigues seguir las dos capas a la vez, ya has entendido la mitad de la pieza, porque todo el truco está en que suenen como una sola.

Crías de cisne con partitura propia

En mi partitura la pieza es la Dance of the Four Cygnets, del segundo acto, y un cygnet no es más que una cría de cisne. La gente la conoce como Dance of the Little Swans, y no me quejo, porque dice muy bien lo que yo buscaba: algo pequeño, ligero y un poco travieso. Pensé en cuatro bailarinas que se mueven como una sola, y por eso en la música ninguna se luce por su cuenta. Un cisne adulto puede cantar largo y solemne, pero a las crías les di frases breves, porque todavía no tienen aliento para más.

Una miniatura

Quería algo muy breve que no sonara a trámite. Es una miniatura sencilla que se sigue en tres momentos: una idea, un contraste y el regreso de la idea. Aquí te las adelanto solo de pasada, porque en los próximos párrafos las recorro una por una. Verás que, aunque dura muy poco, cuenta una historia completa.

Sección 1: Los pasitos de la entrada

Empiezo en fa sostenido menor, con un Allegro moderato y un compás de 2/4 que se siente como un paso a dos tiempos. Las maderas lanzan sus notas cortas y repetidas, y las cuerdas las sujetan con una exactitud admirable. El ambiente es claro y algo inquieto, como el de quien cruza un salón sin querer hacer ruido. Fíjate en que el pulso casi no cambia, y esa regularidad es la que hace creíble que las cuatro vayan juntas.

Sección 2: Un respiro con las alas abiertas

En la parte central el dibujo se suaviza y la música deja de picotear tanto para cantar un poco más. El tempo sigue siendo el mismo, pero la sensación cambia, porque las frases se alargan y el ánimo se relaja. Es como si las cuatro, después de tanto paso corto, se permitieran estirar el cuello un momento. Aun así no pierdo el hilo del conjunto, porque la precisión de las cuerdas sigue sosteniéndolo todo por debajo.

Sección 3: Vuelven los pasitos y se acaba el paseo

Después del contraste regresa la idea inicial, y es muy agradable reconocerla, como cuando vuelves a una casa que ya conoces. Vuelven las notas cortas de las maderas y vuelve también el fa sostenido menor, que devuelve a la pieza su color de siempre. Todo se cierra con firmeza y sin alargar nada, porque una miniatura no debe quedarse a cenar. Así, la historia de la pieza es muy sencilla: las cuatro salen juntas, se estiran un instante y vuelven a ponerse en fila.

Ahora te toca a ti

Ahora te invito a que vivas la Dance of the Little Swans por ti mismo. Dale al play y déjate llevar por la música. Mientras suena, acuérdate de lo que hemos hablado: las dos capas, la parte central y la vuelta de la idea inicial. Ojalá disfrutes del viaje por mi Dance of the Little Swans tanto como yo disfruté componiéndola.
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Ya hemos llegado al final de la Dance of the Little Swans, y me gusta quedarme un momento en silencio después de que la música se apaga. ¿Te ha gustado descubrir conmigo cómo se escucha esta pieza de mi Swan Lake? Espero que la próxima vez que la oigas notes algo que antes se te pasaba por alto, porque una pieza breve guarda más de lo que parece. Aun así, esta danza es solo una pequeña parte del ballet, y todavía queda mucho de Swan Lake por explorar. Hay otras melodías que esperan a que las escuches con calma, y también está la historia de cómo nació la obra. Si te apetece seguir, haz clic en los enlaces y recorre conmigo el resto del lago.