Plumas y hechizos con Swan Lake de Tchaikovsky
Entre bastidores
Swan Lake, Op. 20, ballet in four acts (1877)

Soy Tchaikovsky y te cuento aquí cómo nació mi ballet Swan Lake, la historia que hay detrás de esta música. Vas a saber por qué la crítica de Moscú encontró mi partitura demasiado sinfónica en 1877 y cómo esa misma música acabó llenando teatros mucho después. Pasa cuando quieras por el entrenamiento , porque en esta web mis colegas compositores y yo te enseñamos a reconocer nuestras obras en cuanto suenan, y me encantaría que lo probaras.
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Un encargo con precio fijo
Todo empezó en mayo de 1875, cuando Vladimir Begichev, del Teatro Bolshói, me encargó un ballet. Me ofrecían 800 rublos, y te confieso que en aquel momento me vinieron muy bien. El título que me pedían era Swan Lake, y yo todavía no sabía cuánto tiempo iba a vivir esa obra conmigo. Un encargo así parece un simple trabajo con fecha de entrega, pero este acabó siendo mucho más que eso.Dinero y curiosidad a partes iguales
Acepté en parte por el dinero y en parte porque hacía tiempo que quería probar suerte con la música de ballet. Dicho así suena muy práctico, pero la curiosidad pesó casi tanto como los rublos. Quería saber qué pasaba cuando un compositor pensaba en bailarines en lugar de pensar solo en la sala de conciertos. Spoiler sin importancia: pasó que me puse a escribir melodías que se pueden casi ver moverse.Un cuento alemán con autor dudoso
La historia procede de un cuento popular alemán y transcurre en la Alemania medieval, con un lago, un castillo y mucha niebla de por medio. Quién escribió exactamente el libreto es algo que nadie sabe con seguridad. Mi hermano Modest decía que fueron Begichev y el bailarín Vasily Geltser, aunque hay indicios de que la bailarina Lidiya Geyten también anduvo por los primeros ensayos. Lo que sí es seguro es que el ballet original tenía cuatro actos, y que ninguno de ellos era corto.Ocho meses de pentagrama
Me puse a componer en agosto de 1875 y terminé la partitura en abril de 1876. La orquestación la hice entre octubre y diciembre de 1875, y ahí fue donde me divertí de verdad. Reuní maderas por parejas, cuatro trompas, cornetas, trompetas, metales graves, mucha percusión, un glockenspiel y un arpa, además de las cuerdas. Con todo eso se puede pintar un lago entero, y yo no me privé de ningún color.Una noche de gala para Pelageya
El estreno fue en el Teatro Bolshói de Moscú, a principios de marzo de 1877, que en el calendario ruso de entonces todavía era febrero. Era una función a beneficio de la bailarina Pelageya Karpakova, que interpretó el papel de Odette y Odile. Julius Reisinger se ocupó de la coreografía y Stepan Ryabov dirigió la orquesta. Yo esperaba que aquella noche saliera todo bien, y ya sabes que las esperanzas de un compositor pesan poco frente a un escenario de verdad.Críticas con el ceño fruncido
El público y la crítica recibieron el ballet con bastante frialdad. Dijeron que la partitura era demasiado ruidosa, demasiado wagneriana y demasiado sinfónica, y que la coreografía carecía de imaginación. Aun así la producción se mantuvo en el repertorio hasta 1882 o 1883, así que llamarla un fracaso total es exagerar un poco. Cuántas funciones se llegaron a dar es otro asunto dudoso, porque según la fuente que mires salen 33 o 41.Encargos sobre la marcha
En un ballet se baila, y el baile a veces pide cosas que el compositor no había previsto. La Danza rusa, por ejemplo, me la pidió expresamente Reisinger. Y el 8 de mayo de 1877 escribí música nueva para un pas de deux, destinado al debut de Anna Sobeshchanskaya, ajustándome compás por compás a la música de Minkus que iba a sustituir. Era como cambiar una pieza de un puzle sin que se notara la costura, y eso también es oficio.Un poco duro conmigo mismo
Tiempo después vi en Viena la Sylvia de Delibes y salí impresionado. Tanto, que escribí que mi Swan Lake era mucho más pobre. No me enorgullece decirlo, pero a los compositores nos cuesta bastante ser justos con lo que acabamos de terminar. Hoy sé que no tenía razón, aunque yo ya no estaré para verlo con mis propios ojos.La resurrección en San Petersburgo
Morí en 1893, antes de que el ballet tuviera su segunda vida. Esa vida llegó el 27 de enero de 1895 en el Teatro Mariinsky de San Petersburgo, con Marius Petipa y Lev Ivanov a cargo de la coreografía y Riccardo Drigo al frente de la orquesta. Drigo revisó la partitura con la aprobación de Modest, y Pierina Legnani deslumbró al público con sus famosos 32 fouettés. Y fíjate que esa vuelta empezó casi igual que el primer estreno, con una bailarina, un teatro y una orquesta, pero con una suerte mucho mejor.Un cisne que cambió de nombre
Quizá creas que el famoso cisne negro viene de mis tiempos, pero ese nombre no se usaba en 1895. Legnani vestía de azul real con destellos, y el apodo no llegó hasta una reposición del Bolshói en 1920. Lo que te cuento hasta aquí es solo el camino, y la historia en sí te la dejo con una pregunta: ¿qué pasa cuando un príncipe hace una promesa junto a un lago encantado? Para saberlo tendrás que escuchar la música, que lo cuenta mejor que yo.---
Hasta aquí llega la historia de Swan Lake, o al menos la parte que yo puedo contarte. Cuando se estrenó en Moscú en 1877, el público y la crítica la recibieron con bastante frialdad, y nadie habría imaginado el lugar que ocupa hoy. Yo morí en 1893 y no llegué a ver la nueva versión de 1895, la que Marius Petipa y Lev Ivanov montaron en San Petersburgo. Me gusta pensar que la música supo esperar con paciencia hasta que le llegó su momento. ¿Qué tal, te ha gustado descubrir lo que hay detrás de Swan Lake? Aún quedan muchos rincones de esta obra por explorar: otras melodías, otros personajes y otras formas de escuchar lo que cuenta cada escena. Si te ha quedado curiosidad, haz clic en los enlaces que tienes en esta página y sigue conociendo Swan Lake a tu ritmo. Yo me alegraré de que vuelvas a escucharla con otros oídos.
