Un órgano de misterio con la Toccata and Fugue in D Minor de Bach
Los mejores momentos

Toccata and Fugue in D minor, BWV 565

Bach presenta los mejores momentos de Toccata and Fugue in D Minor
Soy Johann Sebastian Bach, y esto que vas a escuchar son los mejores momentos de mi Toccata and Fugue in D Minor. Vas a oír cómo arranca una sola nota con su adorno, cómo la pausa que viene detrás te deja en vilo y cómo después el órgano se lanza al galope de la fuga. Mis compañeros compositores y yo te enseñamos también, aquí mismo, a reconocer nuestras obras en cuanto suenan, así que  prueba el entrenamiento  y comprueba cuánto reconoces.
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Un portazo con adorno

Cuando yo abro la Toccata, empiezo con una primera nota que se hace notar, adornada con un mordente, como quien entra en una biblioteca y cierra la puerta con ganas. Después llega un silencio breve y tenso, y en ese hueco tú ya te estás preguntando qué va a pasar, que es justo lo que yo quería.

Cuatro voces y un giro inesperado

Aquí yo cambio de tono, porque la fuga está construida con mucho orden y tiene cuatro voces que van entrando una detrás de otra, como cuatro amigos que se turnan para contar la misma anécdota. La respuesta al tema llega en la subdominante, algo poco habitual que da a la música un aire distinto y hace que no sepas del todo por dónde te va a salir.

Tres cosas más antes de irme

Al final yo no quiero terminar de golpe, así que añado una coda corta marcada «Recitativo», con la que la música parece ponerse a hablar. Los cambios de tempo recuerdan a alguien que se despide en la puerta y se acuerda de tres cosas más que contarte, hasta que por fin se va.
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Y hasta aquí llega este repaso por los mejores momentos de la Toccata and Fugue in D Minor. Mientras lo cierro, me quedo pensando en lo curioso que es que una música que empieza con un golpe tan seco acabe dejando una calma tan larga. ¿Has disfrutado descubriendo conmigo los mejores momentos de la Toccata and Fugue in D Minor? Yo espero que sí, y que la próxima vez que la escuches notes ese silencio tenso, las cuatro voces de la fuga y los cambios de ritmo del final con otros oídos. Todavía quedan muchas cosas por explorar en esta obra, como las dudas sobre cuándo y dónde la escribí, o las versiones que otros músicos hicieron para orquesta. Si te apetece seguir, haz clic en los enlaces que tienes aquí al lado y sigue investigando la Toccata and Fugue in D Minor a tu aire. Yo te espero con el órgano preparado, porque siempre hay un detalle nuevo que oír.