Un órgano de misterio con la Toccata and Fugue in D Minor de Bach
La guía de escucha

Toccata and Fugue in D minor, BWV 565

Bach presenta una guía de escucha de Toccata and Fugue in D Minor
Soy Johann Sebastian Bach, y esta es la guía de escucha de mi Toccata and Fugue in D Minor. Vas a descubrir cómo, tras el rigor de la fuga, una coda breve marcada Recitativo cambia de tempo varias veces y despide la obra con un último golpe de libertad. Si te apetece reconocer una obra en cuanto empieza a sonar,  pasa por el entrenamiento , donde mis compañeros compositores y yo te enseñamos a hacerlo.
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Siéntate, que esto lo toca una sola persona

Lo primero que quiero que sepas es que esta obra la toca un solo intérprete en un solo instrumento, el órgano, así que no busques orquesta ni cantantes. Escúchala como una conversación en dos tiempos: primero alguien habla sin guion y después alguien te explica algo con todo el orden del mundo. Fíjate en cómo el órgano puede sonar a la vez como un trueno y como un hilo fino de voz, porque ese contraste es media gracia de la obra. No necesitas saber nada de música, solo ganas de dejarte llevar y un poco de atención a cuándo cambia el carácter.

Un título sin misterio (el misterio está en lo demás)

El nombre de la obra no esconde nada, porque dice qué es y en qué tono está: Toccata and Fugue in D Minor. La primera parte es una toccata porque suena libre, como si se inventara sobre la marcha, y la segunda es una fuga porque está construida con rigor. Lo de D minor, re menor en español, te avisa del color general, serio y algo oscuro, que te acompaña de principio a fin. Por qué la escribí o para quién, en cambio, es algo que nadie sabe, porque no se conoce ningún encargo, ninguna dedicatoria ni la primera vez que sonó.

Algo más directo

Esta obra no sigue ningún molde de manual. La obra tiene dos grandes partes, una toccata de carácter improvisado y una fuga de construcción estricta. Al final llega una coda breve, marcada Recitativo, que funciona como un pequeño epílogo con varios cambios de tempo. Vamos a recorrerlas una por una, como quien visita una casa yendo de habitación en habitación.

Sección 1: La toccata, o cómo hablar solo sin que nadie te interrumpa

La toccata va marcada Adagio, es decir, con calma, y eso le da tiempo para estirar cada gesto. Después del arranque que ya conoces, la música se suelta y parece que el intérprete va decidiendo qué hacer a cada momento. Hay quien describe este estilo como rudo y juvenil, y yo lo oigo como el de un músico joven que prueba hasta dónde da de sí su instrumento. El ánimo va de lo dramático a lo reflexivo, con frases que se lanzan y de pronto se detienen, siempre bajo la sombra del re menor.

Sección 2: La fuga, donde todos repiten lo que dijo el primero

Aquí cambia el ánimo: de la libertad de la toccata paso a una música que se rige por reglas, y lo notas en un pulso más regular y firme. Un tema corto aparece solo y poco a poco las cuatro voces lo van retomando cada una a su manera, como un eco que acaba discutiendo consigo mismo. Escucha cómo el tema vuelve una y otra vez, cruzándose con otras líneas, y cómo la tensión crece sin que la música pierda su aire serio. Esa acumulación es lo bonito: no se añade nada nuevo, solo más capas de lo mismo, hasta que parece que ya no cabe una nota más.

Sección 3: La coda, un final con frenazos

Cuando la fuga ya lo ha dicho todo, llega una coda corta, marcada Recitativo, que suena como si el órgano volviera a hablar. Aquí hay varios cambios de tempo: la música se frena, se acelera y se vuelve a frenar, como si dudara de cómo despedirse. Tras el orden de la fuga regresa algo de la libertad del principio, y así el recorrido se cierra como un círculo. El final llega con un tono grave y decidido, y el re menor se queda flotando en el aire un instante después de la última nota.

Dale al play y olvídate del reloj

Ahora te invito a que vivas la obra de primera mano: pulsa el botón de play y déjate envolver por la música. Mientras suena, ten a mano lo que hemos hablado: la libertad de la toccata, el orden de la fuga y los frenazos de la coda. Puede que te suene de antes, porque ha aparecido en Fantasia, de Walt Disney, y se ha oído en The Phantom of the Opera. Ojalá el viaje por mi Toccata and Fugue in D Minor te emocione tanto como me emocionó a mí cuando la creé.
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Hasta aquí llega mi guía de escucha, y me quedo con la sensación de que una obra tan breve da para mucho más de lo que parece. ¿Te ha gustado conocer la guía de escucha de la Toccata and Fugue in D Minor? Ojalá ahora, cuando vuelvas a oír esa primera nota con su adorno y el silencio que viene detrás, notes cosas que antes se te pasaban. Y es que todavía quedan muchos aspectos de la Toccata and Fugue in D Minor por explorar, desde las preguntas que siguen abiertas hasta las formas en que otros músicos la han hecho sonar a su manera. Si te apetece seguir descubriendo, haz clic en los enlaces que tienes aquí al lado y entra en la obra por el camino que más te llame. Yo te espero con el órgano abierto, y estoy seguro de que cada vez que la escuches te va a contar algo distinto.