Páprika y temperamento con la Hungarian Dance No 5 de Brahms
La guía de escucha
Hungarian Dance No. 5 in F-sharp minor, WoO 1, No. 5

Me llamo Johannes Brahms y te doy la bienvenida a esta guía de audición de mi Hungarian Dance No 5. Aquí vas a notar cómo el contraste entre su arranque dramático y su sección central más luminosa hace que esta danza suene tan viva de principio a fin. Por cierto, en esta página también te enseñamos entre varios compositores a reconocer nuestras obras en cuanto suenan, así que te invito a hacer el entrenamiento .
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Cuatro manos valen más que dos
Cuando te pongas a escuchar la Hungarian Dance No 5, fíjate primero en si suena un piano o toda una orquesta. Yo la escribí originalmente para piano a cuatro manos pensando en tocarla en casa con mi círculo de amigos, y en noviembre de 1868 la estrené así mismo junto a Clara Schumann. Unos años más tarde, en 1872, publiqué mi propio arreglo para un solo pianista, aunque hoy casi todo el mundo la conoce por las versiones orquestales que hicieron Albert Parlow y Martin Schmeling. En cualquiera de ellas vas a notar que una mitad lleva el pulso firme por debajo mientras la otra se lanza con la melodía, como dos amigos intentando hablar a la vez en una cena.Un nombre sin rodeos y un pequeño despiste
Le puse el título de Hungarian Dance No 5 porque ocupa el quinto lugar en mi colección de veintiuna danzas de estilo húngaro. De hecho, cerraba el primer libro que mi editor N. Simrock publicó en Berlín en marzo de 1869, y la dejé sin número de opus porque no eran temas míos desde cero, sino arreglos de melodías que yo había ido reuniendo. Se cuenta que al principio hubo bastante revuelo sobre si yo sabía o no que la melodía principal no era folclore anónimo, sino la csárdás Bártfai emlék del compositor húngaro Béla Kéler. Por eso el título va directo al grano y lleva solo su número, como quien etiqueta los tarros de la despensa para no confundir el azúcar con la sal.Un bocadillo musical de tres pisos
Organizar la estructura de esta pieza fue toda una aventura, aunque al final aposté por una forma sencilla que nunca falla. En lugar de meterme en el laberinto de una sonata o de un rondó, la armé en tres partes bien claras, lo que solemos llamar forma ternaria o ABA. Eso significa que empiezo con una sección muy intensa, paso luego a una parte central bastante más luminosa y, para rematar, repito la sección del principio. En los siguientes párrafos te voy a enseñar qué ocurre en cada una de estas tres partes para que no te pierdas ni un detalle cuando suene.Sección 1: Un arranque con mucho teatro
Abro esta primera sección marcando un tiempo Allegro en un compás de dos por cuatro que te agarra desde el primer segundo. En mis versiones para piano estamos en fa sostenido menor, aunque si escuchas la orquesta sonará en sol menor, y ese modo menor le da un aire apasionado y hasta un poco teatral. A mitad de la frase te pido en la partitura que frenes un instante con la indicación poco più largo antes de volver de golpe a la velocidad normal con el in tempo. Es un estira y afloja constante que te mantiene en vilo, igual que cuando intentas cruzar una calle con mucho tráfico y dudas de si dar el paso o esperar.Sección 2: El sol sale a toda prisa
Al llegar a la segunda sección doy un giro total al ambiente y paso al modo mayor: fa sostenido mayor en el piano o sol mayor en la orquesta. Además, acelero el paso con una indicación de Vivace que deja atrás la seriedad del principio y llena la sala de buen humor. Aquí sigo jugando a estirar y encoger el tiempo, alternando arranques rapidísimos con paradas repentinas que te obligan a estar muy atento. No me extraña nada que Charlie Chaplin usara esta versión orquestal en su película The Great Dictator de 1940 para afeitar a un cliente siguiendo estos mismos tirones del ritmo.Sección 3: Volver sobre mis propios pasos
Para la tercera sección traigo de vuelta toda la primera parte exactamente como la escuchaste al empezar. Regresamos de golpe al modo menor y a ese tiempo Allegro tan decidido, que suena todavía más rotundo después del paseo alegre de la sección central. Volvemos a pasar por esos frenazos del poco più largo y los acelerones del in tempo, pero ahora tú ya los conoces y los ves venir como curvas de una carretera por la que pasas todos los días. Al final cierro la danza con tres acordes secos y contundentes que dejan claro que aquí ya no queda nada más por añadir.Ahora te toca darle al botón
Ahora te invito a que escuches la Hungarian Dance No 5 por tu cuenta. Dale al botón de reproducir y déjate llevar por todos esos cambios de ritmo. Mientras suena, acuérdate de estas pistas que hemos comentado para ir reconociendo cada giro de la música. ¡Espero que disfrutes del recorrido por mi Hungarian Dance No 5 tanto como disfruté yo al darle forma!---
¿Qué te ha parecido descubrir cómo escuchar de cerca mi Hungarian Dance No 5? Todavía me quedan unos cuantos secretos e historias por contarte sobre esta pieza. Echa un vistazo a los enlaces que tienes aquí mismo para seguir explorando todo lo que esconde mi Hungarian Dance No 5.
